Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Gobierno de Asturias se hace cargo de un niño de 10 años que llegó a pesar 100 kilos

El menor no padece ningún trastorno endocrino sino que seguía una alimentación excesiva e inadecuada

Los servicios sociales del Principado de Asturias han retirado a unos abuelos la guarda de un niño de 10 años que llegó a pesar 100 kilos, atendiendo a las advertencias sanitarias que habían alertado del serio problema que corría la salud del pequeño. Antes de tomar la decisión, los médicos comprobaron que el muchacho no padecía ningún trastorno endocrino, sino que seguía una alimentación excesiva e inadecuada. Este caso, el primero de este tipo conocido en España, se produce tras la polémica en torno al niño británico Connor McCreaddie, que tiene ocho años y pesa 89 kilos. Finalmente, las autoridades dejaron que permaneciera con su madre.

Según publica hoy el diario asturiano La Nueva España, el menor está internado en un centro de acogida de menores del Principado desde hace ya diez meses, tiempo en el que ha adelgazado unos 20 kilos y "evoluciona favorablemente". La decisión de retirar la tutela a los abuelos se acordó después de que los servicios sociales les hubiesen advertido de que lo harían, si no cambiaban las pautas de alimentación. Fuentes de la Consejería de Vivienda y Bienestar Social, de la que depende el Instituto Asturiano de Atención Social a la Infancia, Familia y Adolescencia, organismo encargado del caso, explican, que si bien es cierto que el niño llegó a pesar 100 kilos, no fue éste el único problema que llevó a la Administración a tomar esa decisión.

"No se puede frivolizar y hablar de que se le ha quitado la guarda por estar gordo el niño. Se trata de una cuestión de salud", manifiestan dichas fuentes, que insisten en destacar que "los abuelos siguen manteniendo el contacto con el pequeño". En este tiempo, los servicios sociales están trabajando también con los abuelos del niño para hacerles ver el problema que supone el exceso de peso y conseguir que adquieran hábitos alimenticios sanos que permitan la vuelta al hogar de su nieto.

El colegio dio la voz de alarma

El niño seguirá en el centro de acogida del Principado "hasta que se normalice la situación" y hasta que los abuelos "entiendan los cuidados alimenticios que necesita el muchacho". La voz de alarma de la situación del menor fue lanzada desde el colegio en el que estudia este niño, que no padece ningún transtorno de origen endocrino, por lo que su obesidad estaba originada exclusivamente por un exceso de alimentación.

El menor manifestaba síntomas de cansancio y dificultades físicas para cualquier tipo de ejercicio por el exceso de peso, que se está corrigiendo en los últimos meses. El niño, que se encontraba en régimen de acogimiento familiar con sus abuelos maternos, está de momento internado en un centro para menores dependiente de la Consejería. El menor, del que no se ha facilitado ni nombre ni lugar de residencia para salvaguardar su intimidad, sigue asistiendo a clase al mismo colegio y es visitado con asiduidad por sus abuelos.

En España, la obesidad infantil y juvenil afecta al 13,9% de la población de entre 2 y 24 años, según datos de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad. En EE UU el problema es aún más grave, pues uno de cada tres niños -unos 25 millones en total- tiene problemas de obesidad o va camino de sufrirlos. Aunque en España no se había dado a conocer ningún caso de retirada de custodia por esta causa, las autoridades de Albuquerque (Nuevo México, Estados Unidos) quitaron la custodia de una niña a sus padres en 2000 porque con tres años pesaba 54 kilos. En Reino Unido, donde porcentaje de niños menores de 11 años obesos pasó del 9,9% en 1995 al 13,4% en 2004, los servicios sociales decidieron que Connor, de ocho años y casi 90 kilos, se quedara con su madre.