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La Pablo Motos de EE UU que viraliza sus meteduras de pata

Megyn Kelly, la periodista que dijo que no a 10 millones de dólares por seguir en la Fox, dirige el nuevo matinal de la NBC. En pocos días, ha logrado multiplicar la indignación de invitados como Jane Fonda o Debra Messing.

Megyn Kelly el pasado mes de septiembre.
Megyn Kelly el pasado mes de septiembre.Getty (Getty Images)

Megyn Kelly no lleva ni un mes al frente de uno de los tramos clave de las mañanas de la NBC, pero los cortes de su programa son ya los más compartidos en las redes sociales. La cadena en abierto más importante de Estados Unidos, propiedad de uno de los gigantes de la comunicación norteamericana a la que Trump le ha declarado la guerra en numerosas ocasiones, entre otras cosas, por ser el canal en el que se emite Saturday Night Live– ha fichado a Kelly, mujer blanca, rubia, de 46 años, divorciada y casada de nuevo, con tres hijos, exabogada y anteriormente conductora estrella en la división de noticias de la conservadora Fox. Allí estaba al frente del espacio nocturno de actualidad política más visto del país en la televisión por cable, pero ahora lleva días siendo objeto de fuertes críticas y algunas de sus desafortunadas intervenciones en el show matinal que presenta desde el 25 de septiembre. Intervenciones se han hecho virales en todo el mundo. Entre ellas, su descarado comentario a un fan de Will & Grace o la impertinente pregunta a Jane Fonda que ha convertido la brillante reacción de la actriz en uno de los memes del momento.

A cuadros se quedaron Debra Messing y sus compañeros de reparto en la icónica comedia pionera en autoparodiar los topicazos gays y que regresa a la tele once años después de su última emisión, cuando Kelly le preguntó a un fan presente en ese momento en el plató si se había hecho abogado y homosexual gracias al personaje interpretado por Eric McCormack en la serie. A las pocas horas, Messing lamentaba en un su Instagram su paso por el magacín.

Debra Messing se ha arrepentido públicamente de haber acudido a su programa.
Debra Messing se ha arrepentido públicamente de haber acudido a su programa.NBC

Algo parecido le pasaba a Jane Fonda al tiempo de promocionar Nosotros en la noche, la película de Netflix que la ha vuelto a juntar con Robert Redford. Parece ser que no estás orgullosa de haber reconocido públicamente que te has hecho varios retoques estéticos, ¿cómo es eso?”, le pregunta Kelly a Fonda en un momento de su entrevista, dejándola completamente descolocada. “¿De verdad tenemos que hablar de esto ahora?”, responde ojiplática Jane.

Y estos no han sido sus únicos traspiés. Todos y cada uno de ellos quedan diariamente recogidos en una de las columnas más hilarantes del portal Jezebel. Lástima que todavía estuviera en la Fox cuando puso en evidencia a una conocida columnista afroamericana que escribió un artículo en tono sarcástico defendiendo que Santa Claus debería ser un hombre negro y a Kelly le dio por reivindicar, en directo y en mitad de las noticias, su origen caucásico. Si no lo han hecho ya, y los números no la respaldan, sus fuertes convicciones y su torpeza dialéctica chocan con el público “blanco” que consume televisión de 7 a 10 de la mañana, por muy tradicionalista que sea su perfil.

El de Kelly ha sido el fichaje más caro del año en los medios estadounidenses: 15 millones de dólares (casi 13 millones de euros) por temporada, frente a los 25 (21 millones de euros) que le ofrecían en la Fox por quedarse. Y todo para intentar levantar una de las franjas horarias de contenido más amable pero comercialmente más agresivo de la parrilla televisiva. Este no es, sin embargo, el primer formato que presenta Megyn en su nueva cadena. Este verano hacía aguas su primer proyecto, Megyn Kelly Tonight, tras solo ocho entregas. Ocho episodios en los que, al menos, se ganó la complicidad de Vladimir Putin –muy comentado fue el vestido de terciopelo firmado por el diseñador Yigal Azrouël que eligió para encontrarse con él en San Petersburgo– en una entrevista al estilo provocador, si bien no siempre resoluto que la caracteriza.

Ese mismo genio y figura  la llevó a enfrentarse sistemáticamente a Donald Trump durante su carrera hacia la Casa Blanca, llegando a recibir continuos insultos y amenazas por parte del actual presidente y sus seguidores, tal y como relata en sus memorias. Las mismas, todo un superventas en la famosa lista del New York Times desde que salieran a la venta hace un año, en las que asegura que quisieron envenenarla justo antes de ejercer como moderadora en uno de los debates presidenciales. Ahora entendemos quizá mejor el guiño tras la camisa rosa con lazo de Gucci que lució el día en que se estrenaba Megyn Kelly Today. Prácticamente el mismo modelo que se puso Melania Trump en uno de los últimos actos de campaña de su marido y con el que casi creemos que intentaba colarnos un mensaje feminista.

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