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La renovada era del ‘It bag’: cómo las firmas tiraron de archivo para rescatar sus modelos más míticos

La nostalgia como tendencia y un nuevo modelo de consumo orientado al lujo como inversión han logrado que las firmas vuelvan a relanzar (y rediseñar) sus modelos más míticos.

bolsos

En 2006, ‘The New Yorker’ dedicó uno de sus extensos reportajes a lo que ellos mismos denominaron “La Guerra de los bolsos” en el que explicaban cómo cada marca de lujo que se preciara de serlo había lanzado o planeaba lanzar un modelo único que le permitiera hacer crecer su facturación de forma vertiginosa. La época de utilizar teatrales desfiles como reclamo para vender accesorios y cosmética iba poco a poco quedando atrás y el público, cada vez más logomaniaco, demandaba bolsos caros y muy identificables por el observador. Hasta entonces, el reinado del sector lo protagonizaban un pequeño puñado de nombres: el Birkin de Hermès, el 2.55 de Chanel o el Lady Dior, pero todo cambió cuando, en 1997, Silvia Venturini Fendi lanzó al mercado la ‘baguette’. Se vendieron más de 600.000 unidades en 10 años.

Prada. En 1984, Miuccia Prada se saltaba las leyes no escritas del lujo diseñando el primer bolso de alta gama de nailon. Su siguiente icono superventas llegaría una década más tarde con un bolso minimalista y sin nombre diseñado en 1995 y que hoy acaba de reeditarse.
Prada. En 1984, Miuccia Prada se saltaba las leyes no escritas del lujo diseñando el primer bolso de alta gama de nailon. Su siguiente icono superventas llegaría una década más tarde con un bolso minimalista y sin nombre diseñado en 1995 y que hoy acaba de reeditarse.Adrià Cañameras

En 2001, Nicolas Ghesquière, que acababa de llegar a Balenciaga, lanzó el bolso City, agotado antes de llegar a las tiendas y copiado por la mayoría de las enseñas ‘low cost’ del planeta. En 2004, Phoebe Philo, entonces en Chloé, diseñó el bolso Paddington, cuyas listas de espera se alargaban hasta llegar a casi los cinco años. Eran los años de ‘Sexo en Nueva York’, de los paparazis fotografiando a Kate Moss, Mischa Barton y las hermanas Olsen como germen previo al ‘street style’ y de las celebridades llevando bolsos a las alfombras rojas. Hubo hasta modelos superventas bautizados con el nombre de su musa, como el Stam de Marc Jacobs, en honor a la modelo Jessica Stam o el Alexa (Chung) de Mulberry, de 2010, quizá el último gran ‘it bag’, y que permitió a la marca británica aumentar sus ventas un 60%.

Hermès. Quizá uno de los bolsos más famosos del mundo, el Kelly, creado a finales de los cincuenta en honor a Grace Kelly, se actualiza con detalles asimétricos.
Hermès. Quizá uno de los bolsos más famosos del mundo, el Kelly, creado a finales de los cincuenta en honor a Grace Kelly, se actualiza con detalles asimétricos.Adrià Cañameras

Pero la llegada de la crisis mundial hizo que las marcas dejaran de estar en guerra por sus bolsos. Los prescriptores y modelos aspiracionales ya no eran las celebridades millonarias, sino los (entonces) blogueros anónimos con estilos mucho más alcanzables; el consumo se volvió más discreto, y la nueva gama de bolsos superventas, como los de Mansur Gavriel, más recientemente, los de Telfar, no superaban los 400 euros. Pero si en los últimos años cambiar de bolso (de precio medio o bajo) casi a diario era lo habitual, tras la pandemia, el ‘it bag’ parece estar recuperando posiciones.

En parte por las renovadas ansias de expresarse y marcar status a través de la moda en una sociedad cada vez más polarizada en lo económico, en parte por la nostalgia de los primeros años del 2000; a pesar de que muchos de los jóvenes que la impulsan no vivieron esa etapa, hay todo un movimiento que desdeña la novedad constante del sector y prefiere echar la vista atrás para recuperar los archivos como forma de reivindicar una moda más longeva. Estas y otras razones explican por qué, pese a haber triplicado su precio desde 2019, Chanel ha vendido un 40% más de bolsos 2.55, que ahora cuestan alrededor de 5.000 euros (de hecho la demanda ha crecido tanto que la firma ha puesto el límite en dos al año por cliente). También que la plataforma Rebag, que vende bolsos de lujo ‘vintage’, haya triplicado su volumen de negocio desde la pandemia hasta alcanzar los 25 millones de euros anuales. Y por supuesto explica por qué casi todas las firmas han reeditado sus ‘best sellers’ de hace 20 o 30 años con pequeñas modificaciones funcionales. Todas esperan volver a batallar por ver quién vende no más bolsos, sino el bolso, en singular.

Chanel. Coco Chanel diseñó en 1924 su primer (y muy revolucionario) bolso con solapa de asa cruzada, que aún hoy sigue siendo una de las señas de identidad de la casa francesa. Esta temporada, sin embargo, se adapta a las tendencias reduciendo su tamaño.
Chanel. Coco Chanel diseñó en 1924 su primer (y muy revolucionario) bolso con solapa de asa cruzada, que aún hoy sigue siendo una de las señas de identidad de la casa francesa. Esta temporada, sin embargo, se adapta a las tendencias reduciendo su tamaño.Adrià Cañameras
Fendi. Aunque la marca romana nunca ha dejado de comercializarlo, el bolso baguette cumple 25 años, de ahí que la firma haya decidido rescatar del olvido sus primeros modelos, aquellos que llevaba Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York.
Fendi. Aunque la marca romana nunca ha dejado de comercializarlo, el bolso baguette cumple 25 años, de ahí que la firma haya decidido rescatar del olvido sus primeros modelos, aquellos que llevaba Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York.Adrià Cañameras
Carolina Herrera. En 2002, Carolina Herrera creaba la línea de bolsos Andy en homenaje a Warhol. Actualmente, algunos de estos modelos se han reeditado cambiando el formato (ahora es más redondeado) y el tamaño (ahora es más grande).
Carolina Herrera. En 2002, Carolina Herrera creaba la línea de bolsos Andy en homenaje a Warhol. Actualmente, algunos de estos modelos se han reeditado cambiando el formato (ahora es más redondeado) y el tamaño (ahora es más grande).Adrià Cañameras

*Estilismo: Paula Delgado; diseño de set: Rocío Ley.

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