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Marc Jacobs, ahora también ‘nailfluencer’: cómo el diseñador ganó relevancia en redes gracias a sus uñas

La manicura barroca que el creador de moda ha adoptado durante los últimos meses, y que ocupa la mayor parte de su contenido en redes, se ha convertido en todo un fenómeno viral.

Marc Jacobs
Marc Jacobs en la Gala MET 2024 con su espectacular manicura.WWD (WWD via Getty Images)

Diseñador, director creativo, referente en la historia de la moda y ahora también sensación viral gracias a su manicura. Marc Jacobs, el profesional de la industria que posiblemente maneje sus redes personales con la mayor simpatía, es la nueva obsesión de Instagram gracias a sus barrocas y larguísimas uñas.

Durante los dos últimos años Jacobs había preferido un barniz de uñas de cromo plateado, sin extensiones, pero para la última gala del Met en mayo buscaba algo a la altura de la ocasión. Ese ‘algo’ se tradujo en unas acrílicas XL de esmalte negro y con pedrería color esmeralda. La experiencia le abrió todo un mundo de nail art extremo que ha estado documentado en sus redes sociales, y que está despertando interés en salones de todo el mundo.

Según Google Trends, el término ‘uñas de joyería’ se disparó a escala global en el mes de junio, cuando el diseñador aumentó el contenido relacionado en su perfil de Instagram, al mismo tiempo que aumentaban las búsquedas de ‘uñas de Marc Jacobs’. En Pinterest, algunas de las imágenes de manicura más populares contienen apliques y decoraciones brillantes, y uno los hashtags que suele usar en sus publicaciones, #malepolish tiene decenas de miles de posts online. A sus 61 años, 32 después de que presentase su controvertida colección grunge, Jacobs continúa marcando el ritmo de las tendencias.

El creador ha hecho de su cuenta de Instagram personal un diario visual en el que comparte el deleite que le proporcionan sus uñas incrustadas de cristales. Se nota que, gracias a ellas, se lo pasa muy bien. Cualquier actividad cotidiana, ya sea sacar una limonada de la nevera o dibujar con un lápiz grueso que le han hecho especialmente sus becarios, se vuelve un momento de placer para compartir con los demás. Los instantes que recoge siempre van acompañados de los típicos golpecitos de los videos de AMSR que hacen de sus clips píldoras relajantes en nuestro ‘scroll’. Jacobs además contesta preguntas de sus seguidores sobre la manera en la se ducha y se lava el pelo, teclea en el móvil, se cuida las uñas o va al baño. Spoiler: su inodoro, de estilo japonés, tiene agua y secado incorporados.

Desde hace algún tiempo el diseñador ha jugado más libremente con su manera de vestir. Los jerséis grises y las zapatillas blancas dejaron paso a las faldas, las horquillas o las plataformas vertiginosas que usa hasta para ir de paseo por Central Park. Aunque no lo mostrase, la fascinación del modisto por las uñas se remonta a su infancia. Su madre y las amigas de esta llevaban esas uñas largas y cuadradas en colores naturales, al estilo de Barbra Streisand. A él le provocaba mucha frustración que como niño no pudiera elegir esta estética. Así que para la gala del Met recuperó ese deseo infantil y tomó inspiración de un TikToker llamado Ryan Jay, al que Jacobs ha profesado su admiración por “su valentía para lucir con orgullo esta forma de expresión.” En ese momento nació un nuevo interés en el que el creativo se ha sumergido de lleno.

La preparación de sus sesiones de ‘nail art’ es tan exhaustiva como cualquier decisión creativa que toma para su marca. Visita tiendas especializadas, hace bocetos muy precisos de los diseños, y tiene una visión muy clara. Le gustan las formas cuadradas, no afiladas, y los cristales grandes que también ha usado en su última colección, e incluye referencias del joyero Art Decó Jean Deprés. Su manicurista de confianza es Yulenni García, también conocida como Muñeca, con salón propio en el Bronx neoyorkino. Con ella puede pasarse hasta ocho horas preparando sus uñas, durante las cuales ven vídeos musicales, hacen pausas para comer, vapean e improvisan lecciones de español.”Marc es un amor de persona¨, comenta García en uno de sus vídeos, en los que además explica lo que pide Jacobs en cada visita, como que alargue las uñas cada vez más, o que simplemente haga algo ¨sencillo¨.

Jacobs ha querido dejar claro que está en deuda con la cultura negra, pionera del nail art y a la que busca rendir tributo: ¨Quiero demostrar respeto, amor, apreciación, admiración, y regalar flores a las mujeres negras de las décadas de los setenta y ochenta que usaban las uñas para expresar su creatividad. Lo que hoy disfruto yo es parte de su cultura y su historia¨, reflexiona en Instagram.

Después de desintoxicarse del alcohol y las drogas, y de bajar el ritmo de trabajo en su propia marca, Jacobs tiene como prioridad encontrar alegría y transmitirla a su audiencia, tanto en sus colecciones o tiendas, como en sus interacciones a título personal. Aunque como profesional de la moda no sería descabellado pensar que aprovechara la repercusión como nailfluencer para ampliar el negocio y lanzar su propia línea de acrílicas. El tirón del maquillaje de la serie Euphoria, por ejemplo, se terminó comercializando. Él por el momento rechaza la idea. “Lo hago por mí. Es pura autoexpresión”, aclaró en una entrevista. “Me gustan las uñas largas, nada más que eso”.

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