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Tu cara me suena

O cómo la cirugía y las infiltraciones convierte a las famosas en clones artificiales.

Rose McGowan Megan Fox

¿Puedes notar alguna diferencia entre la cara de Megan Fox y Rose McGowan? ¿O entre la de Lindsay Lohan y Meg Ryan? Pocas. En cambio, los parecidos son múltiples: frente inmóvil, ojos pequeños, pómulos hinchados y artificialmente elevados, nariz puntiaguda, barbilla prominente y labios sobredimensionados. Podría ser el retrato robot de todas esas mujeres que han abusado de la cirugía y las infiltraciones y se han convertido en clones igualmente artificiales. ¿Su cara te suena? Sí, y es que parecen operadas la una a imagen y semejanza de la otra. 

También tienen otra característica común: todas estas famosas aparentan la misma edad, un momento indefinido entre los 30 y los 50 años, aunque muchas ellas no pasan de los 25 y otras superan los 60. Por ejemplo, nadie diría que Lindsay Lohan tiene 25 y Megan Fox pronto cumplirá 26 dado que ambas parecen mayores. Por su parte, Priscilla Presley (66) y Madonna (53) tampoco parecen tener sus edades aunque su rostro carece de naturalidad, expresión y, en el caso de la primera, humanidad.

Viendo sus fotos, parece que estas celebrities hayan pasado por una de esas aplicaciones de morphing que combinan la cara de dos personas con resultados un tanto siniestros.

Sus caras nos suenan.

Cordon Press/Gtres

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