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Britney Spears explica por qué le gusta posar desnuda en Instagram

La cantante lo ha contado en sus memorias La mujer que soy, a las que ha tenido acceso The New York Times.

Britney Spears en una actuación en 2001.
Britney Spears en una actuación en 2001.Frank Micelotta Archive (Getty Images)

Britney Spears publicará oficialmente este martes 24 de octubre sus esperadas memorias (The Woman In Me; en español, La mujer que soy, Plaza y Janés, a partir del 26). Sin embargo, The New York Times ya ha tenido acceso al libro completo y ha publicado que, entre muchos otros temas, la cantante reflexiona sobre por qué le gusta posar desnuda o con poca ropa en Instagram. «Sé que mucha gente no entiende por qué me encanta hacerme fotos desnuda o con vestidos nuevos», escribe la cantante de Baby One More Time, según el New York Times. «Pero creo que si hubieran sido fotografiados por otras personas miles de veces para la aprobación de otras personas, entenderían que disfruto mucho posando cuando me siento sexy y haciéndome yo misma mi propia foto».

Britney ya dicho en numerosas ocasiones, sobre todo en el proceso judicial contra su padre, que su mayor obsesión en esta nueva etapa de su vida es adueñarse de su propia narrativa y hacer ver al mundo que, por muy escandaloso que sea lo que hace, nunca lo será tanto como la forma que tuvieron los medios de comunicación en la década de los 2000 de apropiarse de su identidad, su relato y todos los aspectos de su vida privada. Esto se puede ver con absoluta claridad también en documentales como Framing Britney Spears, en el que la directora, Samantha Stark, explica cómo este «robo» mediático de las vidas de las cantantes de los años 2000 resulta intolerable a la luz del #MeToo  y la perspectiva surgida a partir de la cuarta ola feminista.

De alguna forma este mismo espíritu es el que subyace en todo el libro. La intérprete, quien ha aprovechado esta biografía para contar detalles de los momentos más triste de su vida, como por ejemplo su relación con Justin Timberlake (que en S Moda ya hemos glosado en alguna ocasión como el despecho más largo de la historia), también ha explicado que no está pensando en volver a la música porque está centrada en cuidar su salud y encontrar el camino para vivir su vida como ella quiera. “Es momento de no ser quien la gente quiere, sino de encontrarme a mí misma”.

Britney Spears en una imagen publicada en su Instagram.
Britney Spears en una imagen publicada en su Instagram.Instagram de Britney Spears

En estas memorias, Britney también habla de uno de los episodios más comentados de su carrera: cuando pegó a los fotógrafos con un paraguas con la cabeza rapada. Su depresión posparto, el divorcio de Kevin Federline —padre de sus hijos, que se quedó con la custodia de los niños—, su separación de los pequeños y la muerte de su “adorada tía Sandra”, con quien guardaba una estrecha relación fueron junto a la persecución por parte de la prensa los factores que influyeron en su comportamiento. “Con la cabeza rapada todo el mundo tenía miedo de mí, hasta mi madre. En esas semanas sin mis hijos, perdí el juicio, una y otra vez. Ni siquiera sé cómo pude cuidar de mí misma”, asume.

En febrero de 2008, un juez de California otorgó al padre de Spears y a petición de este el control de las finanzas de la cantante y de su vida personal después de que la estrella del pop ingresara dos veces en el hospital para que le realizaran pruebas psiquiátricas y por abuso de sustancias. En noviembre de 2021, después de un juicio muy mediático y una campaña en redes por la libertad de la cantante (el famoso Free Britney), la jueza californiana Brenda Penny puso punto final al drama familiar de casi 14 años y eliminó la tutela paterna.

Desde entonces, Britney ha vivido en libertad para administrar su vida y su carrera. Aunque no todo ha sido paz y tranquilidad para la cantante tras recuperar su libertad. En estos dos años, desde que su tutela quedó anulada, se ha casado, divorciado y ha anunciado la pérdida de un bebé. Además, ha sufrido varios episodios que han alarmado a sus fans por mostrar un deterioro evidente de su salud mental. En el último, la policía del condado de Ventura, en California, se presentó en su casa después de recibir varias llamadas telefónicas en las que denunciaban que la artista tenía cuchillos en su casa con los que podía lastimarse. La cantante al parecer quería emular el baile de Shakira en los premios MTV. “Como todo el mundo sabe, llamaron a la policía para ir a mi casa debido a unas llamadas de broma. Amo y adoro a mis fans, pero esta vez las cosas fueron un poco demasiado lejos y mi privacidad fue invadida. La policía nunca entró en mi casa y cuando llegaron a mi puerta se dieron cuenta rápidamente de que no había ningún problema y se fueron de inmediato”, escribió.

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