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La misión imposible de llegar a la dermis: por qué se pagan 530 euros por este bálsamo nocturno de La Mer

Años de investigación, ingredientes únicos y resultados garantizados: este es el secreto del éxito de la línea Genaissance de La Mer.

lamer
© Instagram/LaMer
Eva Armas Gil

“Proviene de una marca que es de las más codiciadas del mundo. Es una línea de lujo que se ha convertido en un objeto de deseo porque supera todas las expectativas y disminuye prácticamente todos los signos del paso del tiempo”. Es la primera reacción de Vanessa Meléndez, Training Manager de Douglas España, cuando le preguntamos por la famosísima y súper codiciada gama Genaissance de La Mer.

El último producto perteneciente a esta colección –The Concentrated Nigh Balm, creado para transformar la piel durante las horas de sueño- fue lanzado al mercado el pasado mes de diciembre, por lo que aún es pronto para comprobar su impacto en número de ventas. Sin embargo, tal y como confirma La Mer a S Moda, “Hay que tener en cuenta que estos productos son la línea más alta de Crème de la Mer, por lo que es un producto muy especial, exquisito, y para un tipo de cliente muy específico. Sin embargo, esta línea representa un volumen de venta del 6% en la marca, un gran porcentaje dadas sus características”. Pero, ¿cuáles son esas características y por qué ha conquistado a todos los consumidores de belleza de lujo del mundo?

«Diseñado para complementar este estado de sueño, un tiempo natural de renovación. Se funde en la piel para liberar beneficios continuos de renovación de la piel. Noche tras noche, la piel despierta sana, fuerte y readiante», comenta la marca sobre The Concentrated Night Balm, el último lanzamiento de la línea Genaissance.
«Diseñado para complementar este estado de sueño, un tiempo natural de renovación. Se funde en la piel para liberar beneficios continuos de renovación de la piel. Noche tras noche, la piel despierta sana, fuerte y readiante», comenta la marca sobre The Concentrated Night Balm, el último lanzamiento de la línea Genaissance.

Historia

Como suele suceder con todas y cada una de las firmas cosméticas enmarcadas en ese espectro lujoso, La Mer cuenta con una larga trayectoria, años de investigación y productos exitosos que avalan la exquisitez y exclusividad de todos sus nuevos lanzamientos. “El fundador de la firma, el Dr. Max Huber, fue un físico aeroespacial que sufrió quemaduras en un accidente de laboratorio. Se dispuso a crear sus propios productos para poder disipar sus quemaduras y buscó su milagro en el mar”, nos explica Meléndez. “Después de 6.000 experimentos y 12 años de investigación, en 1965 nace su primer producto: Crème de la Mer. A través de un proceso de fermentación de meses de duración, transformó algas Kelp y otros ingredientes puros en lo que hoy se conoce como el compuesto insignia de la marca, Miracle Broth™: un elixir que regenera las células”, añade.

Pero el prestigio no es cosa de un día ni se consigue en un solo golpe de suerte. De nuevo, y de una forma similar, en 2016 nació Genaissance. “Un científico de los laboratorios de investigación Max Huber descubrió la formación de cristales en un matraz del Fermento Milagroso original. Puro, perfecto y altamente concentrado, el Fermento Milagroso Cristalizado mantiene la promesa de recuperar el tiempo de forma visible”, nos cuenta María José García Quero, Directora de Formación de La Mer. Es éste, ahora sí, el ingrediente clave que ha llevado a Genaissance a lo más alto.

Composición «milagrosa»

Aunque tal sea su nombre oficial, detrás de Genaissance no hay milagros ni magia. “Es muy complicado formular un principio activo verdaderamente eficaz que, además, llegue a la dermis. Los principios activos que de verdad funcionan y tienen efecto real sobre nuestra piel actualmente son muy escasos. Formularlos para que la piel los reconozca como propios es un reto que exige una gran inversión en investigación», comentaba a S Moda en este artículo Marta Barrero, farmacéutica, experta en dermocosmética y co-directora de The Secret Lab. «Y no solo han de ser de la mejor calidad, sino también estar presentes en el producto en la mayor concentración posible para garantizar su eficacia”, añadían los expertos de Laboratorios Forenqui, con más de 30 años de experiencia en el sector de la cosmética y la higiene.

Que penetre en la dermis, que cuente con materias primas exclusivas y que éstas estén presentes en su fórmula de manera muy concentrada son algunos de las causas que justifican el elevado precio de un cosmético: The Concentrated Night Balm, de la línea Genaissance de La Mer, alcanza un coste de 530 euros por su tarro de 50 mililitros.

Estuche de regalo de Genaissance de La Mer que incluye: sérum de 30ml., loción de 150 ml. y contorno de ojos de 15 ml.
Estuche de regalo de Genaissance de La Mer que incluye: sérum de 30ml., loción de 150 ml. y contorno de ojos de 15 ml.

Analizándolo desde este ángulo, el furor causado tiene sentido: sus ingredientes son absolutamente únicos. Aunque cada uno de los productos de la gama cuenta con un fermento propio, todos incluyen tres que dan la talla por sí mismos. El primero, el fermento Genaissance: proveniente de un alga calcificada extremadamente inusual llamada “alga Pom Pom”, cultivada de forma sostenible y fermentada en oro refinado de 24 kilates, que potencia el proceso natural de renovación celular de la piel. El segundo, el Fermento Milagroso cristalizado: la forma más pura y concentrada del anterior que ofrece ahora una nueva potencia e intensidad de renovación celular con resultados visibles en poco tiempo. Y el tercero, extracto de té de Lima: el antioxidante característico de La Mer que defiende la piel de los daños causados por las agresiones medioambientales y la contaminación.

Lujo y exclusividad: la justificación de su precio

La alta cosmética aporta, además del cuidado de la piel, una experiencia sensorial que el resto de marcas o productos normalmente no conllevan. Desde el aroma hasta la textura del producto, pasando por el lugar de compra o una composición exótica y exclusiva que los hace únicos. Según los expertos, hay varios factores que, juntos y combinados, hacen posible que un producto cosmético eleve así su precio: su efectividad y la investigación y tecnología que hay tras ella, sus ingredientes y concentración, sus materias primas exclusivas, su compromiso con la sostenibilidad y el medioambiente (un packaging con conciencia ecológica no es barato) y, sobre todo, el marketing que lo rodea.

Es así en el caso de Genaissance: “Son los resultados que ofrece y sus envases de lujo los que, sobre todo lo demás, justifican el precio de Genaissance de La Mer”, nos cuenta García Quero. “Sin embargo, es el corazón de la línea, sus ingredientes súper exclusivos y la elaboración lenta y en lotes muy pequeños de los fermentos, lo que hace que lo valga”, añade.

Sin embargo, ¿no es la efectividad de un producto cosmético lo único que importa? Barrero opina que sí: “Cuando los precios elevados en cosmética responden a la investigación que llevan detrás, pueden llegar a ser justificables y merece hacer el esfuerzo de pagarlos, pero la mayoría de las cremas caras lo son por la inversión en marketing y publicidad que realizan las marcas», explica a S Moda. En este aspecto, coinciden los expertos, incluidas las marcas de lujo: la alta cosmética aporta, además del cuidado de la piel, una experiencia sensorial que el resto de marcas no conllevan. Desde el aroma hasta la textura del producto, pasando por el lugar de compra o una composición exótica y exclusiva. Cuando una marca cuida al máximo los detalles se tiene que ver reflejado en su precio.

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Sobre la firma

Eva Armas Gil
Graduada en Comunicación Audiovisual y Máster en Comunicación Editorial por la Universidad Carlos III de Madrid, ha dedicado su carrera a medios digitales especializados en belleza, moda y estilo de vida. Ha escrito en las ediciones españolas de AD, Glamour, Grazia y Harper’s Bazaar y, ahora, hace lo propio en EL PAÍS y S Moda.

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