Francia entrega a España a David Pla, el último jefe político de ETA

El etarra, que fue detenido la semana pasada en Hendaya cuando estaba bajo control judicial tras ser excarcelado en abril, está en manos de la policía española desde las 10.05

Foto de archivo del exdirigente etarra David Pla.
Foto de archivo del exdirigente etarra David Pla.EFE

A las 10.05 de este martes las autoridades francesas han entregado a las españolas en la ciudad gala de Hendaya a David Pla, el considerado último jefe político de de la banda terrorista ETA, según confirmaron a EL PAÍS fuentes policiales. Pla había sido detenido el pasado día 13 en la localidad francesa de Hendaya, en cumplimiento de una euroorden emitida en 2011 por el entonces juez de la Audiencia Nacional y hoy ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. El arresto se produjo cuando etarra se encontraba bajo control judicial a la espera de que se resolviera, precisamente, la petición española al haber quedado en libertad en abril en 2019 tras cumplir cuatro de los cinco años de prisión que le fueron impuestos en ese país por pertenencia a organización terrorista. La detención se produjo, de hecho, cuando acudió a una comisaría de Hendaya a cumplimentar la medida cautelar que se le impuso.

Pla había sido detenido en Francia en septiembre de 2015 en una caserío del sur de Francia junto a Iratxe Sorzabal y otros dos miembros de la banda. La justicia francesa les condenó entonces como presuntos máximos dirigentes de la organización terrorista. Entonces se consideraba a Pla como uno de los últimos cabecillas de banda con cierto peso en el llamado "aparato político" de ETA. En su historial ya contaba entonces con varias detenciones. La primera se produjo en España, en julio de 2000 cuando fue arrestado en Zaragoza junto a su compañero de comando Aitor Lorente. Ambos preparaban entonces un atentado contra el en aquel momento alcalde del PP en la capital aragonesa, José Atarés. Los dos terroristas fueron condenados a sendas penas de seis años de prisión por pertenencia a organización terrorista y falsedad documental en una sentencia pactada entre la Fiscalía y su defensa.

En 2006 quedó en libertad aunque volvió a ser detenido en 2010, está vez en Hendaya, a petición de las autoridades españolas que habían lanzado un operativo contra la estructura de abogados de ETA. La causa, que dirigía el juez Grande-Marlaska, señalaba a Pla como presunto "correo" de la organización terrorista. Sin embargo, tres días después fue puesto en libertad por las autoridades francesas y pasó a la clandestinidad para hacerse cargo de Halboka, el aparato de la banda dedicado al apoyo de los presos. Desde entonces, las Fuerzas de Seguridad le consideran enclavado en el comité ejecutivo de ETA. De hecho, se le señala como uno de los terroristas que en octubre de 2011 leyó e comunicado con el que la banda anunció el cese definitivo de su actividad armada. Su arresto en 2015 en un caserío vascofrancés junto a Sorzabal confirmó su relevancia en la organización. Ahora, la Audiencia Nacional deberá decidir si ordena su ingreso en una cárcel española.

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