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La policía francesa detiene a David Pla, el último jefe de ETA, para su entrega a España

El dirigente de la extinta banda terrorista fue arrestado cuando acudía a firmar a una comisaría de Hendaya

El exdirigente de ETA David Pla en una foto de archivo de 2006.
El exdirigente de ETA David Pla en una foto de archivo de 2006. EFE

La policía francesa ha detenido este jueves en Hendaya a David Pla, el último jefe de la extinta banda terrorista ETA, sobre el que pesaba una orden europea de detención desde el año 2011, según han confirmado fuentes de la lucha antiterrorista. Pla, nacido en Pamplona en 1975, formó parte de la cúpula de la banda que certificó el fin de la actividad armada el 20 de octubre de 2011.

El arresto de Pla se ha producido cuando acudía a firmar a una comisaría de Hendaya, después de que en abril de 2019 fuera puesto en libertad condicional, tras cumplir cuatro de los cinco años de prisión que le fueron impuestos en ese país por asociación de malhechores, equivalente francés del delito de pertenencia a organización terrorista. La euroorden que pesa sobre él tiene fue emitida por el entonces juez de la Audiencia Nacional y hoy ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, después de que se detectara que había vuelto a la banda tras cumplir una pena de cárcel en España por integración en organización terrorista.

Pla inició su andadura en la izquierda abertzale a finales de los años 90 como miembro de la organización juvenil Jarrai, hoy ilegalizada. En julio de 2000, coincidiendo con la penúltima gran ofensiva de la banda terrorista, Pla fue detenido en Zaragoza junto a Aitor Lorente cuando preparaban un atentado contra el entonces alcalde de la capital aragonesa, José Atarés, del PP. Ambos terroristas fueron condenados a seis años de prisión por pertenencia a organización terrorista y falsedad documental en una sentencia pactada entre la Fiscalía de la Audiencia Nacional y su defensa.

Durante su estancia en prisión, el ministerio público vinculó a Pla con la preparación del asesinato del senador y presidente del PP aragonés Manuel Giménez Abad, perpetrado el 6 de mayo de 2001. Sin embargo, la Audiencia Nacional no halló pruebas de su implicación en este crimen, y tras cumplir la condena fue excarcelado en julio de 2006.

Pla, abogado de profesión, se trasladó a Francia y se hizo responsable entonces de Halboka, el aparato de la banda dedicado al apoyo de los presos. En ese puesto se convirtió en la principal correa de transmisión de las consignas de ETA a los reclusos en las cárceles. Esta labor, continuada después por Arantza Zulueta, recientemente excarcelada, era de vital importancia: con ETA ya muy debilitada, el principal activo de la organización era la cohesión de sus presos.

Al mismo tiempo, a medida que los jefes etarras eran detenidos en intervalos cada vez más cortos, Pla escalaba posiciones en el aparato político de la banda. En abril de 2010, Pla fue detenido en Francia en una operación contra el colectivo de abogados Halboka. En este dispositivo policial fueron arrestados en España los letrados Arantza Zulueta, Jon Enparantza e Iker Sarriegi. Sin embargo, mientras los detenidos en España iban a prisión provisional por orden del juez Fernando Grande-Marlaska, Pla era puesto en libertad por falta de pruebas por las autoridades judiciales francesas. Comenzaba su periodo en la clandestinidad, con la misión de echar el cierre a la historia criminal de ETA, con episodios muy esperados, como el anuncio de cese definitivo de la violencia, el 20 de octubre de 2011 y otros como la escenificación de la entrega de armas ante una “comisión internacional de verificación”.

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