Sánchez pide a la UE un marco estable de ayudas a Rabat para frenar las pateras

El Gobierno español deja así muy clara su apuesta por cuidar la relación con Marruecos

Pedro Sánchez ha trasladado a la UE que para España es una prioridad absoluta crear una partida de financiación permanente para ayudar a Marruecos a contener la inmigración ilegal. El presidente español en funciones, que busca también un apoyo político de la UE a Rabat, colocó este asunto como central en la visita de la semana pasada a Madrid del nuevo presidente electo del Consejo Europeo, Charles Michel. España cree que contará con el apoyo de los socios para satisfacer a Marruecos.

El presidente, Pedro Sánchez, y el presidente electo del Consejo Europeo, Charles Michel.
El presidente, Pedro Sánchez, y el presidente electo del Consejo Europeo, Charles Michel.Mariscal (EFE)

El belga Michel está recorriendo en estas semanas, poco antes de asumir definitivamente el cargo en diciembre, todas las cancillerías europeas para ver cuáles son las prioridades de los primeros ministros. Y en La Moncloa se encontró una muy clara, según revela una nota interna de la Comisión y confirman fuentes del Gobierno español: la urgencia de gestionar los flujos de inmigración irregular y la necesidad de aumentar el apoyo a Marruecos, un socio fundamental para España en materia migratoria, pero también para la Unión Europea.

Sánchez defendió ante al próximo presidente del Consejo que el fondo europeo de 140 millones que ha recibido Marruecos en el último año debe convertirse en una partida anual, una propuesta que lleva un año sobre la mesa pero que aún no ha sido perfilada. Pero más allá del apoyo financiero, España, busca un reconocimiento político de la UE a Rabat por su labor de contención de la inmigración irregular. El despliegue de las fuerzas de seguridad marroquíes, en tierra y mar, ha llevado a reducir a más de la mitad las llegadas de inmigrantes irregulares en el último año.

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El Gobierno español deja así muy clara su apuesta por cuidar la relación con Marruecos como la mejor manera de frenar la llegada de pateras a las costas del sur, que se intensifica en el verano pero es constante durante todo el año, con frecuentes tragedias en las que mueren todos los ocupantes de las pateras atestadas de hombres, mujeres y niños. En lo que va de año ya son 325 los muertos y desaparecidos intentando llegar a España, según la Organización Internacional para las Migraciones.

A pesar de que todo indica que fue un asunto importante de la reunión, ninguno de los dos dirigentes hablaron específicamente de este fondo para Marruecos en su comparecencia conjunta ante la prensa después de la cita. Pero en privado sí se trató con detalle.

Ni España ni Marruecos están pidiendo, al menos de momento, más dinero, según fuentes del Ejecutivo. No se habló en la reunión de ampliar la partida, a la que España sumó otros 32 millones de euros de sus Presupuestos. Se trata más bien de consolidarla y darle una forma jurídica, para que no sea simplemente un apoyo puntual y de emergencia.

La inmigración irregular es algo estructural, y así debe ser el fondo, defienden en La Moncloa. Sobre todo se busca un reconocimiento político para Marruecos, que según recuerdan estas fuentes es uno de los países del Mediterráneo que más esfuerzos ha hecho y más resultados ha logrado. Esto se podría lograr con algún tipo de declaración política de la UE. España ya ha colocado el asunto en varias ocasiones en las declaraciones finales del Consejo Europeo, pero quiere darle una forma más relevante. Con el anterior presidente, Donald Tusk, la idea estaba ya muy trabajada, y con Michel ahora se refuerza.

España consolida así a Marruecos como un socio estratégico. Los viajes de los ministros de Sánchez a este país son constantes, y los gestos de acercamiento llegan en todas las formas posibles. Pese al rechazo por parte de ONG y colectivos de derechos humanos al trato que Marruecos dispensa a los inmigrantes, España cree que la única manera de frenar la llegada de embarcaciones a sus costas es ayudar económica y políticamente a Marruecos.

España insiste en que no está encontrando ninguna oposición en los socios de la UE a sus planteamientos sobre Marruecos. El brazo ejecutivo de la Unión, de hecho, destaca cada semana en sus informes internos los “resultados efectivos de los esfuerzos realizados por Marruecos, España y la Comisión” y advierte de que deben mantenerse.

La idea del fondo se consolidó a partir del verano de 2018, entonces Angela Merkel visitó a Sánchez en Doñana cuando España se convertía en la principal puerta del Mediterráneo para la inmigración irregular. Los dos dirigentes acordaron promover esta idea dentro de la UE, siempre preocupada por sellar rutas migratorias. Los 140 millones entregados a Marruecos son una pequeña parte de los 6.000 millones que ha recibido Turquía o los al menos 500 millones que se han destinado a Libia para la gestión migratoria y el control fronterizo.

Preocupación por las llegadas desde Argelia

El mal tiempo de los últimos días ha frenado las salidas por mar desde Argelia, pero el aumento de la actividad en el corredor que une el país magrebí con las costas de Baleares, Murcia y Alicante preocupa a las autoridades españolas. El porcentaje de salidas desde Argelia es tradicionalmente del 5% (frente al 95% de Marruecos), pero este año las partidas desde ese flanco comenzaron a aumentar en agosto y suponen ya un 14%, según datos contenidos en un informe de la Comisión Europea. Ese porcentaje llegó a rozar en septiembre y octubre el 40%. Es habitual que la llegada de argelinos crezca en esta época del año, pero la inestabilidad en el país mantiene alerta a las autoridades. Los argelinos son, tras los marroquíes, la segunda nacionalidad más numerosa que desembarca en costas españolas. El año pasado era la quinta.

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