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ERC exige sentarse a hablar con Sánchez de la crisis en Cataluña para abstenerse

La posición de los independentistas catalanes es básica para que el bloque del sí a la investidura supere al del no

El presidente en funciones Pedro Sanchez observa al líder de Unidas Podemos Pablo Iglesias durante la firma de su preacuerdo de Gobierno. En vídeo, las reacciones de los partidos políticos. Getty Images | Vídeo: Atlas

Esquerra Republicana de Catalunya y EH-Bildu han establecido contactos en cuanto se ha conocido el acuerdo exprés alcanzado en el Congreso entre el PSOE y Unidas Podemos para dar una respuesta conjunta a esa oferta de Gobierno progresista de coalición. La posición de ERC (13 escaños) y de Bildu (cinco) es básica para permitir, al menos con su abstención en una segunda votación en la que se requieren más votos afirmativos que negativos, que salga adelante este nuevo intento de investidura de Pedro Sánchez. ERC anunció, en un primer momento, que sigue instalada en el no a Sánchez y a este acuerdo, pero que acepta sentarse a negociar si se asume que el problema que existe en Cataluña es político con el Estado y no interno, de convivencia, como remarca el punto 9 del pacto firmado entre Sánchez y Pablo Iglesias.

A Esquerra Republicana no le gustó nada que el documento del preacuerdo haga referencia a un “problema de convivencia en Cataluña” y, por tanto, avisó de que su voto, —“a día de hoy”, según la portavoz Marta Vilalta— es un no en un posible debate de investidura. “Es un mal inicio”, dijo Vilalta en el Parlamento catalán. Los republicanos se abstuvieron en el anterior debate de investidura de Sánchez y durante estos meses de infructuosa negociación entre el PSOE y Unidas Podemos manifestaron públicamente su disposición a que esos contactos tuviesen éxito. "Por nosotros no será", adelantaba repetidamente Gabriel Rufián, su portavoz en las Cortes, en cada comparecencia. Pero Rufián también advertía de que el otoño no sería un buen momento para la política, con la rémora de la sentencia del procés. Ese escenario endiablado se cumplió.

La portavoz oficial de ERC argumentó esta tarde en el Parlamento que el cambio de posición de su partido ahora hacia el no a Sánchez se deriva de que “el escenario no es el mismo de julio” y recordó los coqueteos del candidato socialista con aplicar el 155 de la Constitución para intervenir de hecho Cataluña o su reiterada negativa a hablar con el presidente catalán Quim Torra. ERC ve necesario para cambiar su posición "sentarse a hablar" y que Sánchez e Iglesias “reconozcan que lo que hay en Cataluña es un conflicto político” y que por tanto la solución tiene que ser “política”. Vilalta lamentó además que aún no les hayan llamado para ofrecerles negociar.

La postura de ERC es respaldada por EH-Bildu, como lleva haciendo desde hace meses y en toda la anterior legislatura. Dirigentes de Bildu y de ERC mantuvieron contactos esta misma tarde, tras trascender el acuerdo, para pactar su posición. Bildu tiene sus propias reivindicaciones, relacionadas con demandas para el País Vasco, pero prioriza en esta situación una negociación que aborde en conjunto lo que denominan los problemas de encaje territorial de España. Bildu ya avanzó para la anterior votación de investidura de Sánchez su disposición a favorecer el arranque de ese Gobierno pero ahora quiere ir de la mano con ERC y ya en las primeras conversaciones se ha tropezado con que los republicanos catalanes tenían verdaderos problemas para encajar la redacción del punto 9 del acuerdo suscrito entre Sánchez e Iglesias.

Ese apartado específica literalmente: "Garantizar la convivencia en Cataluña: el Gobierno de España tendrá como prioridad garantizar la convivencia en Cataluña y la normalización de la vida política. Con ese fin, se fomentará el diálogo en Cataluña, buscando fórmulas de entendimiento y encuentro, siempre dentro de la Constitución. También se fortalecerá el Estado de las autonomías para asegurar la prestación adecuada de los derechos y servicios de su competencia. Garantizaremos la igualdad entre todos los españoles".

ERC, Bildu, y en este caso también Junts per Catalunya, coinciden en sostener que el problema en Cataluña no es de convivencia entre los catalanes, como repite constantemente el propio Pedro Sánchez, sino de carácter político de Cataluña con el Estado.

Justo antes de conocerse el principio de acuerdo, ERC ha publicado en su web la ponencia política que debatirá en el próximo congreso que celebrará en diciembre y que tiene que ser sometida a la votación de la militancia. Los republicanos dejan ahí la puerta abierta a un referéndum unilateral de independencia si bien insisten en que su apuesta principal es por lograr uno pactado. "Si trabajamos para generar las condiciones para hacer un referéndum en la lógica de fortalecernos y prepararnos para hacerlo inevitable, pero, pese a esto, el Estado es incapaz de moverse ni un milímetro, es posible que consigamos unos apoyos, unas mayorías y una fuerza interna y externa que nos permitan convocar un nuevo referéndum", dice el texto.

Todos estos partidos y, en general, todos los que obtuvieron representación en las Cortes el pasado 10-N excepto PSOE y Unidas Podemos, recalcaron su incomprensión a que Sánchez e Iglesias hayan podido desatascar ahora la situación en 24 o 48 horas cuando no lo lograron en los seis meses posteriores a las elecciones generales del 28-A. El más cáustico resultó, sobre ese aspecto, el portavoz parlamentario del PNV, Aitor Esteban, que sin embargo es más bien favorable al pacto y a que haya Gobierno progresista de coalición y la legislatura comience: "Hemos pasado del día de la marmota a Fast & Furious".

Borràs avanza el no de JuntsxCat a Sánchez e Iglesias

Camilo S. Baquero

La líder de filas de Junts per Catalunya en Madrid, Laura Borràs, afirmó este martes que su formación “no podrá investir ni permitir la investidura de Pedro Sánchez” si antes no hay un diálogo sobre “los presos, exiliados y el derecho a la autodeterminación”. Los neoconvergentes, por tanto, supeditan su improbable apoyo o una posible abstención a unas condiciones que ya han sido rechazadas anteriormente por el Gobierno en funciones del PSOE. Borràs ha criticado especialmente el punto número nueve del acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos y que hace referencia a “la convivencia en Cataluña”.

La portavoz de JuntsxCat en el Congreso incidió en este caso en sus críticas a Unidas Podemos y su líder, Pablo Iglesias: “De este preacuerdo hay un punto que nos parece extraordinariamente preocupante, es el punto 9, en el que ahora que Ciudadanos pierde apoyo parece que Podemos le hace el relevo y compran sus argumentos de que en Cataluña hay un problema de convivencia. Mientras se siga creyendo que en Cataluña hay un problema de convivencia, no se resolverá el problema político de España con Cataluña, que es nuestro compromiso".

JuntsxCat, por tanto, y a día de hoy, como señaló Borràs esta tarde en el Parlament, está en el no: "Mientras haya presos, haya represaliados, mientras no se pueda hablar del derecho a la autodeterminación, que es el marco mental que ha comprado Podemos con este punto 9 del preacuerdo, es evidente que nosotros no podemos investir a Pedro Sánchez".

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