Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La sanción a un juntero provincial reabre la fractura de Casado con el PP vasco

Compañeros de Juan Carlos Cano, amenazado por ETA, critican a su partido por lo que consideran "una canallada"

La decisión del PP nacional de abrir expediente a Juan Carlos Cano, portavoz en las Juntas Generales de Gipuzkoa, ha elevado la tensión en la ya envenenada relación entre Génova y los populares vascos. Cano, que estuvo años amenazado por ETA, votó a favor de que EH Bildu presida una comisión de derechos humanos. Su voto no era determinante, aseguró que había sido un error y pidió disculpas, pero el PP nacional ha decidido aplicar la medida disciplinaria. En el PP vasco hablan de “canallada” y reclaman el cierre del expediente.

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, este lunes, en la sede del partido. En vídeo, sus declaraciones en rueda de prensa. Foto: EFE | Vídeo: EPV

“El PP ha expedientado a una víctima de ETA. Es una canallada”. Con esta contundencia, llena de desencanto, se expresan fuentes del PP vasco tras la decisión de la dirección nacional del partido de abrir un expediente a Juan Carlos Cano, portavoz popular en las Juntas Generales de Gipuzkoa, después de que este votara —luego aclaró que por error— a favor de que Bildu presidiera una comisión de derechos humanos en las Juntas Generales guipuzcoanas.

Cano, de 61 años, fue perseguido por varios comandos de ETA, como explicó este lunes su compañero Borja Sémper, portavoz del PP en el Parlamento vasco, indignado con lo que considera “un despropósito” de la dirección de su partido. Tanto Cano como su esposa aparecieron en listas de objetivos de la banda terrorista. “Fue también concejal de Andoain, en la época jodida, es decir, cuando te mataban o te hacían la vida imposible. Durante años aparecieron esquelas por todo Andoain con cinco nombres. Los dos primeros fueron asesinados: José Luis López de la Calle y Joseba Pagaza. Cano estaba en la lista de esos cinco”, recordaba Sémper.

Las comisiones se votaron en bloque, por asentimiento, el pasado jueves. Cano es el único juntero del PP entre 51 escaños, por lo que su voto no era determinante frente a la suma de los del PNV, PSE y Bildu para que fuera un miembro de esta última formación quien presidiera la comisión de derechos humanos, de nueva creación. Tras darse cuenta del error pidió disculpas y al día siguiente, Sémper calificó de “vergüenza inaceptable” que Bildu presidiera una comisión de derechos humanos. El asunto parecía olvidado hasta que este lunes, en la rueda de prensa posterior al comité de dirección del PP, su secretario general, Teodoro García Egea, anunció la apertura de un expediente a Cano. “Vamos a profundizar para aclararlo y para que toda España sepa que el PP no quiere tener nada que ver con Bildu”, declaró. El relato político del presidente popular, Pablo Casado, se fundamenta en denunciar supuestas cesiones de Sánchez a Bildu y los independentistas.

“Mi partido le abre un expediente. Supongo que para aclarar si es connivente con ETA. A estas alturas. Es descorazonador dedicar una vida a una causa y que esta sea la respuesta”, replicó Sémper defendiendo a “el honor” de su compañero.

Llueve sobre mojado. Cano ya había sido objeto de críticas dentro del PP. La diputada navarra Ana Beltrán, valor al alza en Génova, se enfrentó con él después de que este dijera: “No tengo nada que me una con Vox, aunque en uno o dos temas de gestión pueda coincidir, como puedo coincidir con EH Bildu”. Tras las elecciones de abril, Cano también atribuyó —como varios barones del PP— el batacazo a la estrategia de Casado de “blanquear” a Vox y “escorarse” a la derecha.

Génova ya pegó un tirón de orejas al PP vasco cuando su líder en Euskadi, Alfonso Alonso, sorayista, anunció el pasado junio una convención para septiembre —que no comunicó previamente a la dirección nacional— para definir un “perfil propio”. En público, el vicesecretario de organización, Javier Maroto, opinó que “ese sabor propio solo se puede describir dentro de un discurso nacional”. En privado, en Génova criticaban que Alonso fuera “siempre por libre”. Hoy ya nadie disimula. El PP no se entiende con sus dirigentes en el País Vasco, pese a apelar con frecuencia al sacrificio de los amenazados y las víctimas de ETA.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información