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El castillo homenaje a Colón que se ha puesto de moda entre ‘influencers’ de Instagram

El Castillo de Colomares, en Benalmádena, es la obra de un médico que quiso narrar con piedra y cemento el primer viaje a América

El castillo de Colomares, en Benalmádena, Málaga.
El castillo de Colomares, en Benalmádena, Málaga.

El Castillo de Colomares aparece tras una curva cerrada de Benalmádena (Málaga) y ofrece una imagen desconcertante. Su arquitectura es única, compleja y enrevesada. E incluye las popas de las tres carabelas más famosas de la historia: la Pinta, la Niña y la Santa María. Cada uno de sus rincones es un capítulo de un libro escrito con roca, ladrillos y cemento que pretende homenajear a Cristóbal Colón y su primer viaje a América. Fue edificado entre 1987 y 1994 por el doctor Esteban Martín Martín, que quiso así reivindicar su hispanidad. Hoy, tras años pasando casi desapercibido, el inmueble se ha convertido en destino obligado para todo influencer que visite la Costa del Sol. Las redes sociales lo han puesto de moda —sobre todo en Instagram— y ya lo visitan unas 15.000 personas al año. “Internet lo ha cambiado todo”, subraya Carlos Martín, hijo del constructor.

Nacido en Granollers en 1926, con raíces familiares procedentes de Muelas de Pan (Zamora) y licenciado en Medicina en Valladolid en los años 50, Esteban Martín Martín viajó a Estados Unidos, donde ejerció como ginecólogo y cirujano en Chicago durante las dos siguientes décadas. La experiencia estadounidense le marcó: se sintió maltratado como hispano, vio como la sociedad le trataba en base a prejuicios y estereotipos. A finales de los 70 volvió a España y con sus ahorros compró una amplia finca a las afueras de Benalmádena cuando el municipio era apenas un pueblo blanco que solo miraba de reojo al Mediterráneo. En los años siguientes se vio influenciado por los preparativos de la celebración del entonces llamado V Centenario del Descubrimiento de América o eventos como la Expo de Sevilla. “En aquella época se publicaba muchísimo sobre el tema y había películas como 1492: la conquista del paraíso, protagonizada por Gerard Depardieu, que tras su paso por Estados Unidos le terminaron de convencer de que tenía que hacer algo”, añade Martín. “Y para qué escribir otro libro cuando puedes hacer algo único y contar lo que quieres a través de un edificio”, añade quien hoy gestiona un inmueble que se puede visitar por 2,5 euros.

Martín Martín se olvidó de quirófanos. Cambió los utensilios médicos por andamios, espátulas y cubos de mezcla. Dedicó el tramo final de su vida y gran parte de su patrimonio a construir el que por mucho tiempo fue conocido como el Castillo de las Águilas, porque en sus jardines había un centro de cetrería. Plasmó sus ideas con la ayuda de dos especialistas en albañilería y cantería: Juan Blanco y Domingo Núñez. No tenían horarios, sí mucha ilusión y constancia. Los tres levantaron esta singular edificación que muestra rincones de románico, rosetones góticos, recuerdos del mudéjar y se inspira en construcciones como el Castillo de Arévalo (Ávila) o el Monasterio de La Rábida (Huelva). También está repleto de detalles en memoria de los Reyes Católicos, Diego Arana, Vicente Yáñez y otras muchas personas que acompañaron a Colón en su primer viaje.

A pesar de la mezcla de estilos arquitectónicos y una aparente desorganización, en el Castillo de Colomares no hay nada al azar. Se entiende fácilmente visitando 16 puntos marcados que ofrecen un recorrido lógico con el que leer las páginas que componen este libro de piedra. Todo está pensado para dar a conocer la historia tal y como la interpretó el médico. Un relato que su hijo recompone con gran exactitud, pero que también rebate por momentos gracias a su licenciatura en Historia y su formación en Turismo. En el recinto hay varias fuentes, como la llamada De la esperanza para recordar la partida de las tres embarcaciones hacia el oeste o el denominado Faro de la Fe Marinera. También existen vidrieras con heráldicas y una corona azul en recuerdo de Carlos I y un Pórtico de la Hispanidad. “Cada construcción está basada en momentos que marcan la España de hoy”, cuenta Carlos Martín que, eso sí, escapa de cualquier polémica respecto al concepto de hispanidad, palabras como descubrimiento o incluso la reciente petición de disculpas realizada por el presidente de México, Antonio Manuel López Obrador. “No hay que olvidar que el edificio es una pieza que no permite ser categorizada, que es totalmente libre”, aclara.

Alrededor del castillo hay unos amplios jardines bien cuidados donde los visitantes se hacen numerosas fotos que cuelgan en sus redes sociales. También hay unas preciosas vistas panorámicas a una hiperurbanizada Costa del Sol. Pero aún queda un paso más por dar: la familia de Esteban Martín prepara ahora algunas estancias del interior para que acojan un museo que complementará lo que el médico quiso contar. En él se están instalando ya reproducciones facsímiles de cartas de Cristóbal Colón, de libros como Imago Mundi o documentos como el testamento de Isabel la Católica, el Tratado de Tordesillas o las capitulaciones de Santa Fe, así como una reproducción del mapa de Juan de la Cosa, cuyo original está en el Museo Naval de Madrid. Quizá, así, Instagram también devuelva a la actualidad al primer mapa del mundo que incluyó el continente americano.

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