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Piedras, hormigón y hasta carritos para parar un tren

Adif intensifica la vigilancia de las vías ferroviarias que unen Extremadura y Madrid tras denunciar un "sabotaje"

Imagen del tren que descarriló el lunes en Toledo.
Imagen del tren que descarriló el lunes en Toledo. EFE

El registro de objetos se asemeja al de una escombrera: vigas de madera, hierros, sillones, guardabarros, piedras, troncos de árboles, ordenadores, adoquines, neumáticos, bloques de hormigón... y hasta carritos de supermercado... Un amplio y diverso inventario recopilado por el Ministerio de Fomento, al que ha tenido acceso EL PAÍS, que recoge la casi veintena de incidentes registrados entre 2018 y 2019 por la colocación intencionada de "obstáculos" en las vías ferroviarias que unen Extremadura y Toledo con la capital. Como el último, ocurrido el pasado lunes en Torrijos, donde Adif denunció un "sabotaje" que provocó el descarrilamiento de un tren con 35 personas a bordo y que hizo saltar las alarmas tras saberse que, en plena ola de protestas ciudadanas por las deficientes conexiones, se habían producido ya casi media docena desde que comenzó el año.

Pero, de momento, ninguna investigación ha establecido una relación con las movilizaciones. "No tenemos conocimiento de que tenga ningún tipo de vínculo con las protestas por el tren", subraya Enrique Clavero, presidente del comité de empresa de Adif en Toledo, sobre el accidente de Torrijos, provocado por la colocación de un trozo de carril (denominado técnicamente "cupón") en la vía y que ya investiga la Guardia Civil. Era el segundo en una semana, después de que el 7 de enero alguien pusiera hierros y traviesas en la misma zona.

"En ese caso, se retiraron antes porque el maquinista lo vio al ser de día", relata Clavero, que cree que esto se trata de un acto de vandalismo adolescente: "El punto donde se ha producido está cerca de un sitio a donde los chavales van a hacer botellón o a fumar porros". Así lo han concluido ya, en su caso, los agentes de Villanueva de la Serena, un municipio pacense de 25.000 habitantes donde se han contabilizado en apenas un año otros siete incidentes, según los datos del Ministerio de Fomento. Cuatro de ellos, recientemente y en solo un mes. "Aquí ha sido una gamberrada de un grupo de niños de 14 años. Aunque eso no quiere decir que no tengan responsabilidad penal y administrativa", explica Pedro Calderón, jefe de la Policía Local.

COLOCACIÓN DE OBSTÁCULOS EN VÍAS FÉRREAS

Fuente: Ministerio de Fomento. A. ALONSO

En este municipio, la ocurrencia original de poner una vez una piedra en las vías acabó, jornadas después, con la colocación este 2 de enero de varios neumáticos ardiendo al paso de un tren —que provocó que se interrumpiera la circulación durante media hora—. Fue el culmen de una escalada de ideas que también pasó por dejar, otros días, un tablón y un carrito de supermercado. Calderón circunscribe estos actos a periodos vacacionales en los que los menores "tienen mucho tiempo libre", pero alerta que cada vez "iban a más". De hecho, relata que dieron con el grupo tras el último incidente de las ruedas en llamas. Al día siguiente, localizaron a tres menores cuando se dirigían a la misma zona con la intención de repetir la escena. Estaban apilando objetos y portaban líquido inflamable. Tras identificarlos, comenzaron a tirar del hilo para dar con otros ocho chicos y chicas que habían participado en los hechos.

"Existe preocupación porque el accidente de Torrijos pudo ser muy grave y provocar incluso víctimas", destaca la delega del Gobierno en Extremadura, Yolanda García Seco, que ha desvelado esta semana que también se habían registrado este enero otros tres incidentes en Aldea del Cano (Cáceres) —dos de ellos incluidos en el registro de Fomento— por la colocación de neumáticos y tablones en las vías. "No sabemos si están relacionados o si han sido coordinados", apostilla la representante del Ejecutivo que descarta hablar, por ahora, de "sabotaje" en los casos registrados en su comunidad y cualquier relación con las protestas ciudadanas. Por su parte, el delegado en Castilla-La Mancha, Manuel González Ramos, se mostró prudente esta semana y dijó que la Guardia Civil investigará el accidente de Torrijos "con mucho rigor".

Agentes en alerta

En la sede de Adif, mientras tanto, la preocupación continúa. Según confirman fuentes de la empresa pública de infraestructuras, se han tomado en los últimos días medidas para intensificar la vigilancia en los puntos de la red afectados. "La Guardia Civil también está alerta", apostilla García Seco, que recuerda que estas vías, a diferencias de las de alta velocidad, no se encuentran valladas al tratarse de líneas convencionales.

Los datos del Ministerio de Fomento también revelan que la colocación intencionada de "objetos" ha provocado el retraso de cinco trenes extremeños en los primeros días de este año y la interrupción de la circulación el día del incidente grave de Torrijos. Todo ello, en unas líneas continuamente criticadas por las demoras y averías, como la que dejó tirados a más de 150 pasajeros de noche y en mitad del campo. En pleno 1 de enero de 2019.

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