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La Casa del Rey avisó a UCD del problema que era eliminar la prevalencia del varón

La parlamentaria María Teresa Revilla presentó una enmienda pero acabó retirándola

Felipe VI, en 1981, a los 13 años, pronuncia en Oviedo su primer discurso público con motivo de la entrega de la primera edición de los premios Príncipes de Asturias.
Felipe VI, en 1981, a los 13 años, pronuncia en Oviedo su primer discurso público con motivo de la entrega de la primera edición de los premios Príncipes de Asturias.

La Casa del Rey advirtió al Gobierno de UCD en 1978 de que el artículo de la Constitución que daba preferencia al varón sobre la mujer en la sucesión de la Corona no debía alterarse. Una parlamentaria de UCD presentó una enmienda para modificarlo, pero acabó retirándola ante la presión de su grupo parlamentario. La Casa del Rey avisó de que modificar ese artículo en ese momento acarreaba un embrollo dinástico debido a que tanto don Juan de Borbón como don Juan Carlos habían tenido hermanas mayores.

Los siete padres de la Constitución trabajaron durante el verano y el otoño de 1977 en el texto constitucional sin recibir presiones de la Casa del Rey. Consensuaron un texto que dejaba al rey Juan Carlos sin poder político y no tuvieron indicaciones en contra de la institución afectada. La intervención llegó cuando se plantearon enmiendas al capítulo de sucesión que cuestionaban uno de los artículos por entender que era discriminatorio hacia la mujer.

No era, de cualquier manera, una cuestión acuciante en aquel momento. La única diputada que formaba parte de la Comisión Constitucional, Maria Teresa Revilla, de UCD, asegura que puso reparos. “Para mí era inconcebible que si en el artículo 14 se dice que todos los españoles son iguales sin distinción, después se prefiera al varón para la sucesión de la Corona. Eso era una incoherencia y una incongruencia. Preparé una enmienda y la presenté”, señala Revilla a EL PAÍS. Al final, terminó retirando la enmienda por las presiones de su grupo, según confiesa.

Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón recuerda el incidente, pero le quita valor: “Lo planteó exclusivamente una diputada, pero luego no llegó a ningún sitio”. Un parlamentario de UCD que desempeñó un papel fundamental en la tramitación del texto constitucional explica así lo ocurrido: “Nosotros no teníamos acceso directo al rey Juan Carlos porque eso le correspondía al presidente Suárez. Y lo cierto es que el Rey se mantuvo formalmente al margen. La única indicación que, al menos yo, recibí de la Zarzuela fue a cuenta de la prevalencia del varón en la sucesión. Me llamó Sabino [Fernández Campo, jefe de la Casa del Rey] y me dijo que, si eliminábamos la prevalencia del varón, íbamos a introducir un cisma tremendo en la familia real, porque tanto don Juan como don Juan Carlos habían tenido hermanas mayores”.

El socialista Enrique Múgica Herzog participó en los debates de la Constitucional y considera hoy que el artículo de la sucesión de la Corona es una clara discriminación entre ambos sexos. Si el PSOE no se opuso, aclara, fue por no entorpecer la legitimación de la Monarquía en la Constitución: “Tras la muerte de Franco, aceptamos y asumimos la Corona. Hay que tener en cuenta que al defender la Constitución en su integridad, también teníamos que defender al Rey como Jefe de Estado. Además, la actitud de don Juan Carlos fue muy importante en la restauración de la democracia”.

Las únicas enmiendas que se presentaron al artículo que regulaba la sucesión de la Corona las defendió Heribert Barrera, de ERC. Ni siquiera se atrevió a enmendar el párrafo referido a la preferencia del varón sobre la mujer porque creía que lo harían otros grupos con más posibilidades de victoria. El pleno aprobó ese artículo de la Constitución el 12 de julio de 1978 por 132 votos a favor, 15 noes y 123 abstenciones.

La Casa del Rey no ha querido hacer comentarios respecto a este episodio. Tan sólo se remite a las declaraciones que Felipe VI realizó a las puertas de la clínica cuando nació su primera hija, la princesa Leonor, y le preguntaron si había nacido una reina: “No, de momento no, ha nacido una infanta. Pero la lógica de los tiempos indica que si se produce la reforma que está prevista y propone el Gobierno, y deberán valorar y decidir las Cortes Generales, plasmando el sentir mayoritario de los españoles, así será. En todo caso, las Cortes serán las que deban valorar la oportunidad temporal y el momento político que, sin duda, requerirá el mayor consenso posible”.

Trece años después, la reforma aún no se ha producido pese a que todos los partidos están de acuerdo.

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