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Estupor en el PSOE tras firmar su peor resultado en su comunidad fetiche

El proyecto socialista sufre un castigo sin precedentes en el primer examen electoral al partido en el Gobierno desde la moción de censura

La candidata del PSOE a la presidencia de la Junta de Andalucía, Susana Díaz (c), tras conocer los resultados de las elecciones este domingo. En vídeo, declaraciones de José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE.

Andalucía ha perdido este domingo su condición de comunidad fetiche del PSOE. Los socialistas, liderados por Susana Díaz, han sufrido un desplome sin precedentes en su principal granero de votos, donde por primera vez los partidos de derechas sumaron más diputados que la izquierda. El PSOE ha perdido su hegemonía tras 36 años de Gobiernos consecutivos y ha obtenido su peor resultado en la región en las primeras elecciones desde la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez a La Moncloa. El primer examen en las urnas al proyecto socialista desde la caída de Mariano Rajoy se ha quedado muy lejos de cumplir las expectativas del partido del Ejecutivo, el único que ha gobernado Andalucía desde la restauración de la democracia, y tiene un componente nacional que afecta de lleno al Gobierno socialista.

La subida de hasta 120.000 votos y en porcentaje de participación que estimaban fuentes gubernamentales y socialistas al arranque de la campaña no solo no se ha producido, sino que el PSOE ha cosechado un descalabro inédito en las undécimas elecciones andaluzas. La pérdida previsible de un escaño en Cádiz, Huelva y Córdoba que en los restos en 2015 se decantaron por los socialistas se ha quedado muy corta. El efecto Moncloa que diferentes líderes territoriales del PSOE traducían en un impacto positivo de dos a tres puntos en las elecciones autonómicas no ha existido. Como resumen, los 33 escaños a los que ha quedado reducida la candidatura de Susana Díaz, 14 menos que en 2015, suponen el fin de una época: son la mitad de los diputados que el PSOE consiguió en las elecciones andaluzas de 1982. Sin remontarse tan lejos, el PSOE se ha dejado 400.000 votos respecto a las autonómicas de 2015, 14 escaños (tenía 47) y más de siete puntos porcentuales (del 35,41% ha pasado al 27,96%).

La confianza de que Andalucía sirviera de estímulo de las citas electorales de 2019 se ha topado con un resultado que, pese a las señales de alarma y advertencias de cierta apatía en las filas socialistas realizadas por alcaldes y secretarios de agrupaciones a lo largo de la última semana, nadie en el partido vio venir y costaba creer. Ni Ferraz, ni La Moncloa, ni la federación andaluza, la más poderosa del PSOE por número de militantes y poder orgánico, barruntaban el golpe a la formación que muchos votantes críticos identificaban con el partido del establishment tras 36 años de mandatos consecutivos. “Se ha registrado una baja participación en nuestro electorado. El PSOE ha experimentado un retroceso que nos lleva a una reflexión sobre los motivos que han provocado que una parte de nuestro electorado tradicional no haya revalidado la confianza en nosotros”, ha asentido José Luis Ábalos, secretario de Organización de los socialistas y ministro de Fomento. Fuentes de la dirección opinan incluso que la campaña “no ha sido intensa” sino más bien “de trámite”.

El desplome electoral, que los cargos del PSOE consultados atribuían en un primer momento a la federación andaluza, que pidió plena autonomía y libertad de acción para organizar una campaña en clave andaluza, supone también todo un revés para las pretensiones de Pedro Sánchez. El voto de castigo trascendía Andalucía, según los líderes territoriales consultados, y también penalizaba al Ejecutivo.

La presencia del presidente del Gobierno y secretario general del PSOE en la campaña —que según la portavoz del comité de acción electoral, Esther Peña, sería “intensa”— se ha limitado a un acto en Chiclana (Cádiz) y a otro en Marbella (Málaga). Sánchez ha llegado este domingo a la sede del PSOE en la calle Ferraz pasadas las 19.30. Lo ha hecho al poco de regresar de la cumbre del G-20 en Buenos Aires (Argentina) y en vísperas de asistir este lunes a la Cumbre del Clima en Katowice (Polonia). Junto al presidente estaban su jefe de gabinete, Iván Redondo; la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo; Ábalos; Adriana Lastra, vice secretaria general y portavoz del PSOE en el Congreso; María Jesús Montero, ministra de Hacienda; Ander Gil, portavoz en el Senado; Francisco Salazar, secretario de acción electoral; Omar Anguita, secretario general de las Juventudes Socialistas, e Ibán García, responsable de Cultura y Deporte en la ejecutiva del partido.

El PSOE justifica la escasa actividad de Sánchez en la campaña por su apretada agenda internacional, que le llevó a cruzar el Atlántico en tres ocasiones para cumplir con los compromisos de la Cumbre Iberoamericana de Antigua (Guatemala), la del G-20 y el viaje oficial a Cuba. La última semana de campaña sí ha aumentado la presencia el Gobierno: varios de sus miembros, como Calvo, Ábalos y Montero, han participado en actos de campaña.

Antes de que se conocieran los primeros datos, miembros de la dirección del PSOE han puesto distancia con los resultados. Ander Gil subrayó que se trataba de “un examen a Andalucía, en clave muy territorial”. El correctivo recibido fue interpretado, no obstante, como más que un aviso al partido en el Gobierno. Respecto al resultado de Vox, Ábalos considera una “mala noticia para el sistema democrático” su entrada en el Parlamento andaluz. “La derecha le ha abierto las puertas de las instituciones a la extrema derecha (…) Han celebrado sus resultados como si hubiesen vencido, será seguramente porque integran como propios los resultados de la extrema derecha. Esto en otro país de Europa sería impensable”, ha aseverado el número tresde los socialistas. "En Europa los demócratas hacen frente a los populismos de la ultraderecha. Esperemos que en España también lo tengamos claro", ha recalcado el ministro. "El combate que nos compete a los socialistas es liderar el frente de la democracia, la batalla por la democracia, frente al miedo", ha concluido.

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