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La extrema derecha emerge en Andalucía: Vox obtiene 12 diputados

Con el 99,7% del voto escrutado, la formación de Santiago Abascal entra por primera vez en un Parlamento español

En vídeo, así es VOX el partido que irrumpe en el tablero político de España.

La extrema derecha ya no es solo un fantasma que pasa de largo en cada cita española con las urnas. Este domingo ha emergido con la entrada de Vox en la Cámara andaluza. Desde que Blas Piñar dejara su escaño en el Congreso de los Diputados en 1982, ninguna fuerza de estas características había vuelto a pisar un Parlamento del país. Una tradición que se rompe este 2 de diciembre, 36 años después. Con un 98,9% de las papeletas escrutadas, la formación liderada por Santiago Abascal ha sumado más de 391.000 votos (10,9%) y ha conseguido 12 diputados. Ha superado así todas las expectativas. “¡Viva la resistencia!”, han gritado en el hotel desde donde se ha seguido la noche electoral.

Los ejes que han vertebrado el discurso de Vox han sido muy claros: el nacionalismo español, el antiindependentismo, mensajes contra la inmigración, la ley de memoria histórica y la ley contra la violencia machista; además de constantes alabanzas a las fuerzas de seguridad y al Ejército. Marine Le Pen, líder de Agrupación Nacional (el antiguo Frente Nacional francés), ha felicitado a la fuerza de extrema derecha española: “Mis cálidas felicitaciones a nuestros amigos de Vox, que esta noche obtienen un resultado muy significativo para un joven y dinámico movimiento”, ha escrito en Twitter. Por otro lado, periodistas de Contexto y La Sexta han denunciado que no los han dejado entrar en el hotel reservado para seguir el recuento.

Aunque ha obtenido escaños en todas las provincias, Vox ha logrado su mejor resultado en Almería, donde ha irrumpido como tercera fuerza. Con dos diputados en esta zona, ha sumado más de 40.000 votos (16,8%) y, además, en el municipio de El Ejido, donde la formación ultra ha centrado parte de sus esfuerzos, ha salido de las urnas como primer partido: casi 8.000 papeletas (29,5%). Ha sacado también dos parlamentarios en Cádiz (55.000 votos, 11,2%), Málaga (70.000,11%) y Sevilla (92.000, 10%). Y uno en Córdoba (34.000, 9%), Granada (45.000, 11%), Huelva (17.000, 8%) y Jaén (27.000, 8%).

"Tenemos la llave para echar a los socialistas corruptos", ha gritado Abascal, tras conocer los resultados, en una sala de hotel abarrotada y donde se han escuchado gritos de "viva España" y "Puigdemont, a prisión", entre otros. El líder de Vox también ha atacado al PP, al que ha definido como los "inútiles" que no han hecho nada en Andalucía en 36 años. "Vamos a liderar la reconquista", ha continuado Francisco Serrano, cabeza de lista del partido este 2 de diciembre: "Gracias a Vox se ha acabado el día de la marmota en Andalucía", ha apostillado, en referencia a que la izquierda ha perdido la mayoría absoluta.

Desde un principio, Vox ha planteado estas elecciones en clave nacional. Estaba convencido de que un buen resultado este domingo le puede catapultar en la ronda de comicios que se avecina en 2019: europeos, municipales y autonómicos —sin descartar un posible adelanto de las generales—. “Queremos animar a la participación de todos los andaluces. Las urnas lo pueden cambiar todo. Estamos ante una jornada histórica, no solo para Andalucía, sino para toda España”, defendía Santiago Abascal en la mañana del domingo en el colegio Sor Ángela de la Cruz de Sevilla, hasta donde ha escoltado a votar a Francisco Serrano, juez en excedencia. “Que los votantes piensen en Andalucía y en España. Aquí somos todos para una, y todos y uno para España”, ha repetido también el candidato.

La formación de extrema derecha ha accedido al Parlamento autonómico sin contar, siquiera, con un programa de gobierno para la comunidad. Apenas ha exhibido en estos días los 100 puntos que presentó en el Palacio Vistalegre (Madrid) para todo el país. Un plan donde propone, además de la criminalización de los inmigrantes ilegales, suprimir la Cámara regional en la que ahora entra y que, en base a las leyes electorales, le reportará fondos económicos para su actividad. En las filas del partido argumentan que su subida se debe a que se “ha conectado con una parte muy importante del electorado andaluz”: “Hemos tocado los puntos que de verdad le interesa”.

Vox ha ganado peso en la campaña a medida que pasaban los días. Hasta tal punto que se ha convertido en el protagonista de uno de los pocos incidentes que han sucedido durante la jornada. Dos de sus apoderados han increpado a Susana Díaz cuando ha acudido a votar: “Cuarenta años robando”, “Susanita, se te acaba el chollo” o “Susana, enchúfame”, le han dicho, antes de que la formación de extrema derecha haya anunciado que los había apartado posteriormente de su labor por “conducta inapropiada en el día de la votación”.

El resto de fuerzas miraba a Vox de reojo al arranque de campaña. Intentaban evitarlo. Pero su irrupción en el CIS de mediados de noviembre, que le otorgó un escaño, le garantizó protagonismo. En un lado, la izquierda utilizó su auge para llamar a la movilización —tanto Susana Díaz como Teresa Rodríguez se han presentado como el “dique de contención” de la extrema derecha—. En el otro, PP y Ciudadanos, que también juegan en el espectro ideológico de la derecha, pasaron de no mencionarlo mucho a plantearse aceptar sus votos para sacar al PSOE del palacio de San Telmo, sede de la Presidencia del Ejecutivo regional.

Contrario al aborto y al matrimonio homosexual, el partido de extrema derecha ha centrado gran parte de sus ataques en los inmigrantes y los musulmanes. Y ha explotado esa estrategia. “Vox ha sido el partido que ha marcado el debate político estas elecciones. Hemos puesto sobre la mesa el control de las fronteras y acabar con la invasión de la inmigración ilegal”, ha dicho Javier Ortega, secretario general de la formación, tras conocerse las primeras estimaciones. “Son una invasión que viene a sustituirnos”, repetían también sus dirigentes en los mítines, donde no han escatimado mensajes xenófobos.

Porque esa es la columna vertebral de sus propuestas. Entre otras medidas, el partido quiere dejar a los sin papeles sin atención sanitaria y habla de levantar un “muro infranqueable” en Ceuta y Melilla —una iniciativa similar a la impulsada por Donald Trump en la frontera entre México y Estados Unidos—. También habla de suspender el espacio Schengen mientras haya líderes independentistas huidos de la justicia en otros países de Europa; cerrar las televisiones autonómicas; bajar impuestos, sobre todo para los que tienen rentas más altas; liberalizar el suelo; impulsar una ley de protección de la tauromaquia y suprimir la ley contra la violencia machista. Esas son sus prioridades.

En la avenida de Kansas City de Sevilla, donde se sitúa el hotel desde donde los dirigentes de Vox han seguido la noche electoral, se levanta una pequeña estatua de un indio americano a caballo, que estuvo expuesta en el pabellón de Estados Unidos durante la Expo 92 y que terminó donada a la ciudad como símbolo de hermanamiento entre la capital andaluza y la ciudad americana. Con la mano sobre los ojos, la escultura otea el horizonte. “El explorador estará con nosotros para otear el futuro”, dijo Alejandro Rojas-Marcos, alcalde de Sevilla cuando se inauguró en los noventa. Así se quedan este domingo muchos. Mirando al futuro y preguntándose si el auge de Vox es puntual o supone el desembarco permanente de la extrema derecha en las instituciones.

El mejor resultado de la formación, en Almería

Vox ha aumentado su respaldo en total en Andalucía hasta 395.000 votos (10,95% y 12 escaños), multiplicando 46 veces las 8.341 papeletas de hace dos años en las generales en esa comunidad y obteniendo representación en todas las provincias. El caso más llamativo lo cosechó con sus dos parlamentarios autonómicos en Almería, con 42.300 votos (casi el 17%) y donde se aúpa a la tercera posición por delante de Ciudadanos. Vox, además, se ubica en primera posición en el municipio de El Ejido con 7.377 sufragios (29,51%). En Roquetas de Mar, uno de los enclaves turísticos principales de la provincia, Vox casi disputa al PP el primer lugar. Los populares vencen en ese municipio con 7.495 votos (25,38%) por los 6.661 de Vox (22,55%).

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