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“Galicia debe tener el mismo nivel de consideración que Cataluña y País Vasco”

“Feijóo es corresponsable del giro a la derecha de Casado”, afirma el líder del PSdeG, quien critica el "cinismo" del presidente gallego al aplaudir la alianza de su partido con lVox

El líder del PSdeG, Gonzalo Caballero, en la Facultad de Económicas de Vigo donde es profesor.
El líder del PSdeG, Gonzalo Caballero, en la Facultad de Económicas de Vigo donde es profesor.

Es profesor universitario de Economía y se define como un “outsider” que le ganó las primarias al aparato del PSdeG-PSOE. Secretario general desde hace un año y ungido ya como candidato a la Presidencia de la Xunta, Gonzalo Caballero (Ponteareas, 1975) acumula casi 25 años de activa militancia pero nunca se ha sentado en una ejecutiva o despacho gubernamental. Referente de la facción crítica del PSOE de Vigo contra el todopoderoso Abel Caballero, que además es su tío, dice que su elección fue “un golpe en la mesa” de las bases para “reorientar” el partido, deprimido por las derrotas electorales y resquebrajado por las disputas internas. Asegura que los socialistas gallegos ya están "fortalecidos" para "desmontar" a Feijóo, un "emperador desnudo al que nadie le ha dicho que carece de ropa".

Pregunta. ¿En qué falló el PSdeG-PSOE en las autonómicas de 2016 para tener tan malos resultados?

Respuesta. Quedamos descolocados en 2009 al perder la Xunta y desde entonces hemos tenido debilidades para construir una alternativa potente para el país. Pero la gestión de Feijóo ha sido nefasta.

P. ¿Y cómo logra tener una gestión nefasta y arrasar?

R. Aprovechó que perdimos en 2009 de forma no prevista y salimos heridos. Feijóo accedió [a la Xunta] difamando y desprestigiando a un presidente capaz, honrado y austero [por el socialista Emilio Pérez Touriño]. Con una campaña de imagen personal se ha vendido como un gran gestor pero la Galicia oficial que publicita no se corresponde con la real, que tiene menos población ocupada, servicios públicos muy deteriorados, unos sectores económicos más débiles y salarios y pensiones más bajas que el resto de España. Y la deuda pública se ha disparado un 185%.

P. Los trabajadores de la Televisión de Galicia protestan por la injerencia de la Xunta en los informativos, ¿pero se pueden encadenar tres mayorías absolutas solo con la propaganda de los medios públicos?

R. La campaña de márketing de Feijóo utiliza todos los poderes posibles a disposición de la Xunta para proyectar esa imagen en todos los ámbitos, en el mediático, en el social y utilizando los medios públicos. Feijóo ha sido un emperador desnudo al que nadie le ha dicho que carecía de ropa, pero ahora el PSdeG está fortalecido y sin complejos para desmontar su construcción falseada de la realidad económica y social. Su tiempo se acabó.

P. Cuando dice que usa todos los poderes de la Xunta, ¿se refiere a que hay una Galicia subvencionada que le ha ayudado?

R. La estructura de poder de Fraga la ha reeditado Feijóo. Fraga llegó a Galicia [en 1989] con una imagen construida de su trayectoria previa y Feijóo la ha levantado de cero.

P. Su partido llegó a las anteriores elecciones tras dimitir su líder por presunta corrupción e inmerso en luchas internas. ¿Ha logrado la paz?

R. Todo el mundo reconoce que en el último año el partido está mucho mejor. Tengo la impresión de que el nivel de apoyo que recibí en las primarias se ha acrecentado ampliamente. Cualquier tipo de zancadilla al secretario general sería un error gravísimo para poner fin a la etapa del PP en Galicia. La organización y los cargos públicos han entendido el mensaje de las bases y el partido está funcionando con lealtad al secretario general.

P. ¿Ha seducido entonces al aparato del partido?

R. Ese aparato que era más conservador y no quería el cambio a un outsider y a un heterodoxo de la política como yo se ha ido incorporando porque el mandato de los militantes fue muy nítido y va a permanecer en el PSdeG durante mucho tiempo.

P. ¿También Abel Caballero?

R. La relación con Abel Caballero ha sido muy fluida en el último año. En la presentación de mi candidatura señaló que represento lo mejor del socialismo gallego. Está muy centrado en las cuestiones municipales y ha entendido a la perfección la decisión que tomaron los militantes en España cuando eligieron a Pedro Sánchez y los de Galicia cuando me eligieron a mí.

P. La relación con las mareas que gobiernan A Coruña, Santiago y Ferrol no ha sido buena. ¿Debe cambiar?

R. Tenemos capacidad de diálogo con otras fuerzas de izquierda. Pero mi trabajo es recuperar electoralmente a un partido que tiene que ser el detonante del cambio político en Galicia. Solo el PSdeG está en condiciones de permitir la alternancia.

P. Pero Podemos ha pedido que el PSOE trate a los gobiernos de las mareas como ellos a Sánchez.

R. Tenemos que retirar al PP de donde gobierna y a partir de ahí tener vocación de diálogo y manos tendidas para llegar a acuerdos cooperativos a todos los niveles.

P. ¿Cree que Feijóo será su rival en las próximas autonómicas?

R. Estoy preparado para que lo sea o para que no.

P. ¿Lo ve cómodo con el giro a la derecha del PP de Pablo Casado?

R. Apoyó a Casado y es corresponsable de todo lo que él hace. En el resultado de Casado estará incluido Feijóo.

P. ¿Qué le parece que ahora apoye en Andalucía un pacto contra la lista más votada y además con un partido de ultraderecha?

R. El cinismo del PP se hace evidente. Los sectores moderados del partido deberían estar preocupados por el acercamiento a Vox. Casado y Aznar marcan la hoja de ruta de esas alianzas y Feijóo, como paraguas que ha intentado recoger a todos los sectores, debería ser consciente de los graves efectos que la decisión tiene para el sistema político español. El PP se arriesga además a sufrir un mayor retroceso electoral si se olvida del papel del centroderecha que posibilitó que Aznar y Rajoy fueran presidentes.

P. ¿A qué atribuye el batacazo socialista en Andalucía?

R. El largo periodo de gobierno en la comunidad ha generado un desgaste y la campaña no acertó a la hora de movilizar al electorado socialista. Se centró en temas de gobierno de Andalucía.

P. ¿Debe dimitir Susana Díaz?

R. Los socialistas andaluces sabrán hacer la mejor lectura del resultado electoral, les corresponde a ellos tomar las mejores decisiones para encarar el futuro.

P. ¿Cree que Feijóo aún mantiene aspiraciones de liderar el PP?

R. El PP está en una etapa de desmoronamiento solo comparable a cuando se desmoronó la UCD y Alianza Popular la sustituyó como principal fuerza de la derecha. Con Feijóo no hay que descartar ninguna opción, pero las fotos de su historia personal que en Galicia todavía le permitieron ganar en 2016 pueden ser una losa demasiado pesada para su vida política en el nuevo ciclo que vivimos.

P. ¿Considera que su vieja amistad con el narco Marcial Dorado aún le hace daño? Él presume de que no.

R. La entrevista [a Feijóo] de Salvados [en La Sexta] fue demoledora por la incapacidad del presidente de la Xunta de dar respuestas, de explicar cómo puede ser que se enterara de la existencia de esas fotos a través de un delegado del Gobierno. Es indigno e inaceptable que un delegado del Gobierno estuviera trabajando para sus intereses personales.

P. El exalcalde de Lugo Xosé López Orozco, un histórico socialista que fue apartado por sus problemas judiciales, califica de “error” que se haga dimitir a un cargo público por estar imputado. ¿Coincide con él?

R. Hay que buscar un equilibrio que respete la presunción de inocencia. Debemos ser muy duros contra cualquier indicio de corrupción, pero la derecha ha sabido utilizar nuestro listón más alto para hacer dobles raseros. El PP pide responsabilidades a políticos que tienen que acudir al juzgado a explicar cuestiones a veces sin gran calado y se pone de perfil con sentencias como la Gürtel.

P. Al margen de las imputaciones de Orozco, varias ya retiradas, dentro del caso Pokémon quien fue su número dos en el Ayuntamiento de Lugo, Francisco Fernández Liñares, llegó a confesar haber cobrado sobornos durante años. ¿No hay como mínimo una responsabilidad política por todo lo que destaparon esos sumarios?

R. Me repatea cualquier señal que suene a corrupción o a utilización de lo público para intereses espurios o privados, pero a la vez quiero defender la presunción de inocencia de los cargos públicos hasta que existan sentencias. Mi vocación de servicio público es clara. Debo de ser de los pocos referentes autonómicos que asumen responsabilidades de primer nivel político compatibilizándolos con mi salario y mi trabajo en la Universidad de Vigo. Vengo a la política con mi vida resuelta, sin interés de promoción económica o social.

P. ¿Está satisfecho con el trato que está dando a Galicia y al PSdeG el Gobierno de Sánchez? No tienen ningún ministro.

R. Lo que nos preocupa es que el Gobierno tenga una agenda social que afecte para bien a los gallegos, como la subida de las pensiones más bajas o los avances para eliminar el copago farmacéutico. En infraestructuras hasta Feijóo tuvo que reconocer, tras reunirse con Sánchez, que el presidente tiene en la cabeza todos los grandes temas. A todos nos gustaría que hubiera más gente de nuestra comunidad en un gobierno, pero la ministra de Economía es gallega y también otros muchos responsables.

P. ¿Debe adelantar las elecciones Sánchez si no hay Presupuestos?

R. No veo a los ciudadanos preocupados por que haya elecciones con carácter inmediato. Las de 2015 y 2016 ya les provocó cierto hartazgo.

P. Sánchez incluyó a Galicia entre las naciones que conforman la España plurinacional. ¿Está de acuerdo?

R. Soy galleguista, no nacionalista. En el actual marco constitucional Galicia es una nacionalidad histórica y en el momento en que el Estado español pueda evolucionar hacia un modelo de Estado plurinacional evidentemente nos corresponde el mismo nivel de consideración de País Vasco o Cataluña. Considero a Galicia mi país y me vale la denominación de nación, pero entendiéndola como la existencia de una identidad y un sentimiento de componente cultural y con implicaciones políticas que no implican trocear la soberanía nacional del conjunto de la ciudadanía española.

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