Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Flandes califica de acto “muy hostil” las represalias diplomáticas de España

El presidente de la región belga cree que el hecho no tiene precedentes en la historia de la UE

FOTO: El presidente de Flandes, Geert Bourgeois, junto a Carles Puigdemont, en una reunión en Gante, en 2016. / VÍDEO: Declaraciones de Josep Borrell, ministro de Exteriores, sobre el delegado de Flandes en España, André Hebbelinck, este martes.

La crisis catalana agranda la brecha abierta entre Flandes y España. El presidente de la principal región belga, Geert Bourgeois, ha cargado este miércoles contra la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de revocar el estatus diplomático a su delegado en España, André Hebbelinck. Exteriores justifica la medida como la escenificación del malestar por las insistentes declaraciones del presidente del Parlamento flamenco, Jan Peumans, en las que descalifica la democracia española y apoya al independentismo catalán. Bourgeois, en cambio, ve la respuesta desproporcionada. Ha tildado el gesto de "muy hostil", y cree que el movimiento no tiene precedentes. "Es la primera vez que ocurre en la historia de la Unión Europea, desde la creación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero en 1952 y probablemente desde 1945", lamentó el ministro presidente de Flandes en palabras a una radio local.

El primer ministro belga, Charles Michel, al que Bourgeois pidió que convocara a la embajadora española, ha evitado inmiscuirse en la cuestión, y ha circunscrito el problema a un asunto entre Flandes y España. "Es responsabilidad de Flandes gestionar su relación con España. No hay conflicto diplomático entre el Gobierno federal belga y España", zanjó a su llegada a la cumbre europea de este miércoles.

La crítica del presidente de Flandes se fundamenta en dos argumentos: opina que los mensajes lanzados por Peumans forman parte de la libertad de expresión. Y estima que las represalias de Madrid contra su delegado diplomático apuntan en la dirección errónea, dado que es un representante del Ejecutivo flamenco, y Peumans lo es del poder legislativo. Ante lo que considera un trato injusto, Bourgeois, cuyo equipo dijo anoche a este diario que no había recibido notificación oficial de la decisión, espera tratar el tema con la embajadora española, a la que pedirá que se retire la sanción y se restablezcan los vínculos ahora rotos.

También ha reaccionado con dureza el propio presidente del Parlamento de Flandes, protagonista de la trifulca por sus ataques al Gobierno español. Peumans no ha suavizado su postura tras el castigo diplomático. "Todavía digo en mi país lo que creo que debo decir", ha afirmado. El dirigente del partido nacionalista N-VA, con el que el soberanismo catalán mantiene lazos desde hace años, ha desmentido una de las frases que se le atribuyen. "No he comparado a España con Bosnia, eso es una gran mentira". Y ha emplazado al titular de Exteriores, Josep Borrell, a informarse mejor. Contra Borrell se ha expresado también el presidente de la Generalitat, Quim Torra, que este miércoles le ha afeado su actitud con Flandes y le ha acusado de buscar enemigos en el extranjero.

El ministro de Exteriores español no ha restado importancia al asunto, y ha dado dimensión de "conflicto diplomático" al choque con Flandes. No niega que a título personal Peumans "puede decir lo que le venga en gana", pero ha puntualizado que algunos de los comentarios llegaron "con sello y membrete" del organismo que preside. "España no puede permitirse que, una vez tras otra, el presidente de un Parlamento actuando como tal diga que somos un país que tiene que ser expulsado de la UE".

Los rifirrafes generados por las controvertidas observaciones de Peumans comenzaron hace tres semanas, cuando se hizo pública la carta que remitió a la expresidenta de la Cámara catalana, Carme Forcadell, actualmente en prisión provisional. En la misiva cuestionaba el pedigrí democrático de España. “El Gobierno de España no cumple las condiciones para formar parte de una Unión Europea moderna y democrática”, escribió. Pese a la protesta española por el contenido de la carta, lejos de arrepentirse, Peumans se reafirmó en su mensaje durante la inauguración de una exposición sobre Cataluña en la sede del parlamento flamenco, en la que estuvo acompañado del expresidente Carles Puigdemont. Y añadió nuevas cargas de profundidad a la relación con España al defender que "encerrar a políticos es un acto de violencia".

Esas declaraciones fueron la gota que ha colmado el vaso para el Gobierno español, que anunció que no acreditará a más representantes diplomáticos de Flandes. Ello no implica que su actual delegado deba dejar su puesto, dado que puede continuar desempeñándolo, eso sí, sin disfrutar de los privilegios e inmunidades propios de su posición.

La disputa se ha recrudecido justo en la víspera de un nuevo Consejo Europeo en Bruselas. En la reunión de jefes de Estado y de Gobierno participan desde este miércoles hasta el viernes los líderes de los Veintiocho socios comunitarios, pero aunque el presidente español Pedro Sánchez y su homólogo belga, Charles Michel, han departido brevemente a su llegada, no hay constancia de que vayan a aprovechar el encuentro para abordar la crisis.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información