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Acnur critica duramente a Europa por demorar el desembarco de migrantes

El ‘Aquarius’ desembarca en Malta a los 141 rescatados que con otros 65 se repartirán cinco países

Los migrantes del Aquarius desembarcan en La Valeta este miércoles. Atlas

La segunda crisis del Aquarius está resuelta. Sus 141 migrantes están en tierra firme, en Malta. Desde allí serán repartidos a cinco países europeos, España incluida. La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) ha alabado a los Gobiernos por acordar una solución, pero inmediatamente ha criticado en un tono inusualmente duro la incertidumbre que rodea a los rescates "Está mal, es peligroso e inmoral mantener a barcos de rescate vagando por el Mediterráneo mientras los Gobiernos compiten en ver quién asume menos responsabilidades", ha declarado el alto comisionado del Acnur, Filippo Grandi.

Lejos de la polémica sobre el destino de los migrantes localizados en alta mar frente a Libia, los buques españoles de Salvamento Marítimo siguen rescatando migrantes en el Estrecho y en el mar de Alborán a un ritmo incesante. Durante la jornada de este miércoles han rescatado a 524 personas en 12 pateras.

El Aquarius ha sido el último protagonista del tira y afloja político que rodea cada rescate de migrantes náufragos frente a Libia desde que Italia dejó de ser el destino donde, de manera sistemática, todos los barcos (de las ONG, mercantes o militares…) dejaban a su pasaje durante los últimos años. El barco humanitario operado por SOS Mediterránee y Médicos Sin Fronteras ha atracado a primera hora de la tarde en La Valeta para que los eritreos, somalíes y el resto de los acogidos a bordo bajaran a tierra. Tras ser sometidos a un chequeo médico, serán trasladados a un centro de recepción de migrantes donde estarán hasta que viajen a los respectivos países de destino.

El jefe del Acnur ha recalcado que "la situación ((de los migrantes del Aquarius)) nunca debió llegar, de entrada, a este punto" en referencia a que fueron rescatados hace cinco días, a que Italia y Malta rechazaron recibirlos y a que durante dos días ningún otro país los aceptó. Una situación que supone incertidumbre tanto para el pasaje como para la tripulación que los acoge y que han sufrido, en mayor o menor medida, todas las embarcaciones que han respondido la llamada de auxilio de migrantes en el mar desde junio. Grandi reclama que se rompa la dinámica de resolver las crisis con soluciones caso por caso. “Si pueden identificarse con claridad los puertos seguros, los capitanes tendrán la confianza de que podrán desembarcar rápidamente a los pasajeros tras atender una llamada de socorro, y de que no serán el objeto de prolongadas negociaciones”, ha dicho.

Las ONG de rescate frente a Libia han llamado la atención esta semana sobre dos indicios de que quizá hay capitanes que están dando la espalda a las pateras en el mar. El puente de mando del Aquarius recibió el lunes, como el resto de los barcos en la zona, una alerta de la Guardia Costera de Italia sobre “un bote de goma en peligro al que le está entrando agua en un punto desconocido con unas 150 personas a bordo que zarpó de Al Khoms (Libia) el 11 de agosto a las 22h. Se exige a todos los barcos que se mantengan muy atentos y avisen si lo ven”, según la imagen del aviso tuiteada por el equipo de MSF en el Aquarius. Era el tercer aviso en tres días sobre el mismo barco. “Nadie le está dando ayuda”, concluía la ONG. Nada más se ha sabido sobre aquel bote y sus ocupantes. El fundador de Open Arms, Óscar Camps, decía en referencia a este caso “eso es lo que ocurre cuando deliberadamente se bloquea a la flota humanitaria” y lamentaba que pasaran a engrosar el recuento de desaparecidos. Además, algunos de los 141 del pasaje aseguraron que se habían cruzado con cinco barcos antes de ser rescatados. Rescatar a un náufrago es una obligación legal.

Migrantes del Aquarius saludan a arribar en Malta este miércoles.
Migrantes del Aquarius saludan a arribar en Malta este miércoles. REUTERS

Unas 1.500 personas han fallecido o han desaparecido en el Mediterráneo en lo que va de año. Las probabilidades de morir son este año el triple que el pasado, según recordado este miércoles el Acnur. Una de cada 17 personas que ha intentado el salto ha muerto, frente a una de cada 43 en 2017. Después de que Italia se sumara a Malta, que desde hace tiempo mantiene sus puertos cerrados, y de que la Guardia Costera libia haya adoptado un papel mucho más activo para impedir que zarpen pateras o interceptarlas, las muertes en la ruta hacia Italia han aumentado de manera sustancial.

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