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Sánchez Corbí, hijo y nieto de guardia civil

Con más de 30 años en el cuerpo, ha batallado por las competencias del instituto armado frente a la Policía Nacional. Su trabajo en la lucha contra ETA le ha valido condecoraciones y una condena por torturas

Sánchez Corbí informa en la rueda de prensa del caso de Diana Quer.

Manuel Sánchez Corbí, de 55 años, es por encima de todo un partidario incondicional de la Guardia Civil, aseguran fuentes cercanas al mando policial. El coronel, fulminado como jefe de la UCO por el equipo del ministro Grande-Marlaska, se ha caracterizado por defender al instituto armado y sus competencias ante la Policía Nacional. Muy cercano a la Asociación Pro Guardia Civil (Aprogc), a favor de la naturaleza militar de la institución, es hijo y nieto de Guardia Civil, y lleva más de 30 años en el cuerpo.

La mayor parte de su carrera la ha desarrollado en la lucha antiterrorista, donde llegó a ser jefe de Operaciones contra ETA. Sánchez Corbí tuvo un papel fundamental en la liberación de Ortega Lara, por lo que fue condecorado. Pero su trabajo también tuvo una faceta más oscura. La Audiencia de Vizcaya le condenó a cuatro años de cárcel y a seis de inhabilitación, lo que suponía la expulsión del cuerpo, por torturar al etarra Kepa Urra en 1992. El Supremo redujo la pena de cárcel a un año de privación de libertad, pero mantuvo la inhabilitación. Gracias a un indulto parcial del Gobierno de Aznar, reduciendo la inhabilitación a un mes y un día, pudo seguir en el instituto armado. De sus 25 años en la lucha antiterrorista, ha escrito Historia de un desafío (Planeta de Libros), del que Península acaba de publicar una versión reducida, Sangre, sudor y paz.

En el año 2013, después de ascender a teniente coronel pasó a formar parte de la Unidad Central Operativa (UCO), que lidia con la corrupción y el crimen organizado, una de las marcas más prestigiosas de la Guardia Civil. En diciembre de 2015, asumió la jefatura, ya como coronel. En su haber tiene la detención del asesino de Diana Quer, José Enrique Abuín, y haberlo explicado en una rueda de prensa retransmitida en directo en la mayoría de televisiones, en la que no ahorró críticas a los medios de comunicación.

Como responsable de la UCO, Sanchez Corbí se ha caracterizado por su independencia, investigando la corrupción de quienes eran sus jefes políticos, en casos como Púnica, Taula, Lazo o Acuamed. Motivo que le llevó al Congreso para informar de la corrupción en el Partido Popular, aunque Corbí logró esquivar la mayoría de las preguntas, amparándose en el secreto de las investigaciones.

Su destitución ha sentado mal en la mayor parte de sus equipos. Caracterizado por defender a sus subordinados y compartir los méritos, muchos ven un castigo en la decisión del ministro Grande-Marlaska. Interior interpretó la filtración a la prensa de su mail donde ordenaba la suspensión de actividades por falta de fondos reservados como un órdago ante la lucha de poderes que mantienen la Guardia Civil y la Policía Nacional con la llegada del nuevo equipo.

El coronel, que estaba de vacaciones cuando ha recibido la llamada informándole de su destitución, ha aceptado del cese de manera inmediata y se ha despedido de sus compañeros: “No es una noticia agradable para mí, pero tampoco una tragedia. Sí me duele dejar una unidad excepcional, con unos colaboradores excepcionales y un ambiente de trabajo y compañerismo inmejorables. Ha sido un honor compartir destino. La vida sigue, para todos. Nos seguiremos viendo. Un abrazo”.