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Las alumnas con mejor nota en Selectividad: “La capacidad de la mujer está menospreciada”

No han sido las primeras en sacar un 14 de 14, pero sí es el primer año en el que dos mujeres comparten el primer puesto

Conseguir un pleno en Selectividad. Ese es el hecho que ha unido momentáneamente las vidas de Ana Ballester, alumna del colegio Gran Asociación en Valencia, y Elena Mora, del instituto Puente Ajuda en Olivenza (Badajoz). Un año de esfuerzo, nervios y preparación que ha convertido a estas dos jóvenes en las dos mejores notas de España.

Ballester y Mora no han sido las primeras en sacar un 14 de 14 desde que los estudiantes españoles pueden presentarse a exámenes extra para aumentar su nota de acceso a la universidad, pero sí es el primer año en el que dos mujeres comparten el primer puesto. Aunque semejantes, sus realidades son distintas. Y la primera diferencia se aprecia en el impacto que tuvo el logro de cada una en los medios nacionales.

Marina Garrido, profesora de Ballester, cuenta que unas horas antes de que se hiciesen públicas las notas de la Comunidad Valenciana los profesores del colegio Gran Asociación recibieron un correo de la Universidad de Valencia con las notas de los alumnos del centro. Ana, que ya contaba con un 10 en el Bachillerato cientifíco-tecnológico, había conseguido la puntuación máxima. Era un resultado que podía igualarse, pero era imposible de superar. “Llamé a su padre corriendo y le di la noticia, le dije que fuese preparando la corbata porque iba a recibir la llamada de todos los medios de comunicación”, recuerda Garrido aún emocionada.

La premonición de la profesora de matemáticas y física de Ballester se cumplió y todos los medios se hicieron eco de la noticia. Sin embargo, en el caso de Mora solo dos periódicos regionales se pusieron en contacto con ella, pese a haber obtenido la misma nota y tener también un 10 en Bachillerato. Cursó el de Ciencias Sociales con una combinación de matemáticas y griego. “No me importó el hecho de que no me llamaran, pero estaba en casa y parecía que aquí no había pasado nada. Ahí fue cuando le di más importancia”, comenta Mora, que destaca que la noticia de la filtración de exámenes en Extremadura, por la que se vio obligada como muchos otros extremeños a hacer el examen dos veces, sí salto a la prensa nacional.

Los padres de Mora, Encarna Rubio y Quini Mora, ambos profesores, optaron por la educación pública para su hija. Elena creció rodeada de libros y siempre fue muy curiosa acerca del mundo que la rodeaba, según sus progenitores. “Nunca tuvimos que decirle que se pusiese a estudiar. Vamos a echarla mucho de menos cuando se vaya a estudiar a Madrid, es una niña muy alegre, solidaria, y muy cariñosa”, afirma Rubio.

En Olivenza, un pueblo de Badajoz de unos 12.000 habitantes a 11 kilómetros de Portugal, solo existe el IES Puente Ajuda, con capacidad para 600 estudiantes. En los pasillos y aulas del centro, se pueden leer textos en portugués. Uno de ellos hace referencia a la Revolución de los Claveles de 1974, que acabó con la dictadura de Salazar. En los baños, se conservan algunas pintadas que contienen declaraciones de amor y amistad adolescente. Leonor Gallego, directora del instituto, asegura que el programa educativo que siguen pone especial énfasis en la enseñanza del inglés y el portugués, por su proximidad al país vecino.

En el caso de Ballester, sus padres, Gema Climent y Francisco Ballester, farmacéutica e ingeniero de Telecomunicaciones, eligieron un colegio concertado para que su hija cursase sus estudios. “Nos entrevistamos con el director y nos gustó el ambiente. Era un colegio pequeño, cerca de casa, con cierto orden, valores…y al final nos decantamos por esta opción. Yo, además, tuve la suerte de poder estar bastante presente con ella y su hermana mientras han ido creciendo y siempre han sido muy trabajadoras”, relata Climent.

El colegio Gran Asociación de Valencia, en el casco histórico de la capital, fue fundado en 1853 con el espíritu benéfico de proporcionar estudios a niños huérfanos o desamparados. El centro, que tiene dos plantas, conserva un patio acristalado con una fuente, una pequeña capilla y una sala con los retratos de los distintos hombres que han estado al frente de la asociación benéfica. Su director, Pedro Ramírez, destaca los pilares en los que se basa la enseñanza en este centro bilingüe: “Sabemos que en el proceso de la educación debe existir una vinculación afectiva entre profesor y alumno; los estudiantes no aprenden si no sienten que confían en sus posibilidades. Nuestra actitud condiciona los resultados y tenemos constancia de ello”.

Concienciadas con el feminismo

Ambas estudiantes resumen la clave de su éxito en haber sido capaces de repartir bien el tiempo de estudio, aunque también hacen hincapié en la importancia de socializar y disfrutar del tiempo de ocio. En el caso de la alumna valenciana, sus actividades favoritas son las que se desarrollan al aire libre, le encanta el tenis, el fútbol o salir con sus amigos. También prefiere las asignaturas prácticas a las teóricas. Por eso estudiará Ingeniería Industrial en la Universidad Politécnica de Valencia, con especial interés por las energías renovables.

En el caso de la estudiante extremeña, que cursará Lenguas Modernas, Cultura y Comunicación en inglés en la Universidad Autónoma de Madrid, sus aficiones favoritas son leer, pasar tiempo charlando con sus amigos o tocar el piano, la guitarra y el ukelele. Las asignaturas prácticas y los idiomas son sus materias favoritas.

Tanto Ballester como Mora, que ya están de vacaciones mientras otros alumnos prueban suerte en estas semanas con la repetición de Selectividad, desmienten el tópico de que los estudiantes no estén informados sobre lo que pasa en la actualidad. Ambas siguen de cerca la política y temas sociales como el feminismo. “De las 25 mejores notas de la Comunidad Valenciana me llamó mucho la atención que 18 de ellas eran chicas. Creo que a veces la capacidad de la mujer está menospreciada y en igualdad de condiciones muchas empresas optan por contratar a hombres en vez de a mujeres, y no me parece justo”.

Mario Serrano, novio de Mora, también destaca el compromiso de su grupo de amigos con los temas sociales: “Nos interesa mucho la política, dependiendo del día hablamos de corrupción, de temas que nos indignan, de feminismo… Algunas conversaciones son muy cultas porque Elena sabe un montón de cosas. Hay veces que me pregunto: ¿esto es normal que lo hable gente de nuestra edad?”.

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