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La familia de Patricia Aguilar, la española localizada en Perú: “Nos sentimos desamparados”

“Nadie del Gobierno ha contactado con nosotros", ha dicho la portavoz de la familia

Rosa Poveda, madre de Aguilar, entre Noelia Bou, portavoz de la familia y la abogada Mª Teresa Rojas, en rueda de prensa. FOTO: ELPAIS / VÍDEO: EFE

La familia de Patricia Aguilar, la española que desapareció de su casa en Elche (Alicante) en enero de 2017 y fue rescatada el miércoles en la selva de Perú, ha dicho este lunes que se ha sentido "absolutamente desamparada" durante el año y medio que la joven estuvo en paradero desconocido. Según ha detallado la abogada de la familia y de la organización SOS desaparecidos, Maite Rojas, "la captación psicológica no es delito en España y las familias de personas desaparecidas se sienten desamparadas". La joven permanece en un programa de protección de víctimas en Lima junto a su hijo de un mes tras haber estado bajo la supuesta influencia de Félix Steven Manrique, quien asegura ser el líder de la secta Gnosis y ha sido detenido en un operativo contra la trata de personas en Lima.

La policía peruana encontró a la joven de 19 años desnutrida y con su bebé lleno de picaduras de insectos. La familia había presentado una denuncia en Elche y, cuando se enteró de que Patricia estaba en el país latinoamericano, presentó otra allí. "Por culpa de que no hay una ley que nos ampara no hemos podido detener el sufrimiento de Patricia antes", ha declarado Noelia Bru, portavoz de la familia, en una rueda de prensa.

Junto a ella, la madre de Patricia, Rosa Poveda, ha permanecido en silencio toda la comparecencia. "Hizo falta revolver a la prensa para sacarla con vida", ha insistido Bru, quien ha explicado que solo cuando los medios se hicieron eco de la noticia en Perú la investigación se aceleró. "Con otras mujeres maltratadas no se llega a tiempo", ha dicho. "Nadie del Gobierno [español] ha contactado con nosotros", ha subrayado Bru, aunque ha destacado que el consulado en Perú les ha dado su "total apoyo". La familia pide que el Gobierno los ayude a agilizar los trámites para traer a Patricia y el bebé e impulse la colaboración entre ambos países. 

En España, "la policía insistía en que era una fuga voluntaria pese a las pruebas", ha explicado Rojas. Según la abogada, contaban con documentación que la joven había dejado en su habitación, como conversaciones con el presunto captador, y con los testimonios de otras víctimas de Manrique. La abogada ha señalado que el juzgado número 1 de Elche actúa con cautela: "Están investigando y estamos a la espera de un informe de Interpol".

"Hasta ahora no teníamos una base jurídica para que hubiera detenciones o lo trajeran [a Manrique] a España", ha explicado Rojas, a lo que ha añadido: "Vamos a pedir que la investigación de Perú se envíe aquí". La letrada ha asegurado que la familia seguirá adelante con la denuncia en España: "Va a tomar tiempo. No sabemos si detrás hay alguien más".

Rojas ha explicado que Alberto Aguilar, el padre de Patricia, permanece en Lima sin ver a su hija. La joven de 19 años se encuentra aislada en dependencias del Gobierno peruano mientras se le realizan estudios médicos y psicológicos. Junto a ella hay otra dos víctimas y sus cuatro hijos. "Alberto se va a quedar hasta que pueda volver con Patricia y con su bebé", ha afirmado.

Según la versión de la familia, Patricia fue captada por Manrique a través de Internet cuando era menor de edad. La joven buscaba en una página web dedicada a temas esotéricos la interpretación de un sueño y el sospechoso la convenció para que abandonara a su familia y se reuniera con él al alcanzar la mayoría de edad. La policía la localizó en un poblado cercano a la localidad de San Martín de Pangoa, en la región selvática de Junín.

Los agentes encontraron más de 25 tarjetas SIM, seis de las cuales estaban activas, y varios pendrives, que Manrique intentó tragar. El presunto captor, que fue arrestado mientras dormía y sus víctimas trabajaban, guardaba varios documentos falsificados, entre los que se encontraban un título de sociólogo y un escrito que lo proclamaba heredero de la Corona de España, con las firmas falsificadas de Mariano Rajoy, Felipe VI y el Rey emérito.

Un coche alquilado y pasajes de autobús para las víctimas

"Entre todos lo hemos conseguido. Nosotros, nadie más", ha recriminado Bru. Según ha explicado la portavoz, la familia de Patricia, con la ayuda de personas desinteresadas y "hasta vendiendo pulseritas", ha financiado parte del operativo y la investigación. Cuando el padre de Patricia viajó a Perú se encontró con que la policía no tenía medios, según el relato de Bru. Alberto Aguilar alquiló un vehículo para el traslado de los agentes.

Bru ha revivido la impotencia que sentía cuando la policía española insistía en que se trataba de una fuga voluntaria. "No nos daban ninguna posibilidad. Sólo quería hacer un hueco en la pared y meter la cabeza", ha explicado. Bru ha trasladado el pedido del padre de Patricia: "Es una causa internacional, necesitamos la colaboración de España". A lo que ha añadido: "No podemos permitir que el jueves este hombre salga en libertad".

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