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La cesión de RTVE a Podemos abre una crisis en la mayoría de Sánchez

Pedro Sánchez pide a los partidos "responsabilidad" para renovar la cúpula de la corporación

Fotografía facilitada por Eldiario.es del periodista Andrés Gil, redactor jefe de política en este medio.

La primera gran negociación del mandato de Pedro Sánchez ha derivado en la primera crisis política importante. El presidente decidió ceder el control de la presidencia de RTVE a Podemos, y otorgó a Pablo Iglesias el derecho de proponer a la persona encargada de dirigir el ente. El líder de Podemos, después de un largo forcejeo y un baile de nombres, propuso al periodista Andrés Gil y Sánchez lo aceptó. Pero la forma de negociarlo, con una exhibición de poderío de Iglesias, provocó un fuerte malestar en partidos clave de la nueva mayoría que apoya a Sánchez, en especial el PNV, que rechazó a Gil no por su perfil profesional, que este partido no criticó, sino por la manera en que se había llegado al acuerdo, sin consultar con los demás grupos. Gil (Madrid, 1973) es actualmente el redactor jefe de política de eldiario.es después de pasar por varios medios como EL PAÍS, PRISA revistas y ADN. Las negociaciones seguirán todo el fin de semana y no se descarta que pueda surgir otra opción alternativa, que sería la cuarta.

La primera gran negociación entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, los dos personajes clave para la gobernabilidad del país tras la moción de censura, ha generado mucha más tensión de la prevista y ha mostrado las dificultades de sacar adelante cualquier iniciativa con 84 diputados —los que tiene el PSOE— de 350. Después de un largo forcejeo entre PSOE y Podemos durante todo el día, Sánchez aceptó en la noche del jueves en una conversación con Iglesias al periodista Andres Gil como nuevo presidente de RTVE, según fuentes del PSOE, del Gobierno y de Podemos.

Esta negociación y la polémica que surgió al conocerse el nombre abrió una inesperada crisis que pone en riesgo no solo la aprobación del decreto ley con el que se intenta desbloquear RTVE sino la relación entre el PSOE y Podemos. Mientras Iglesias exhibía este viernes ese pacto con Sánchez y defendía a Gil en Antena 3, el PSOE nunca confirmó oficialmente el acuerdo, pero nadie negó su existencia y en privado fuentes del PSOE y del Gobierno admitían que existió.

Antes, durante toda la jornada del jueves, Podemos había rechazado a Arsenio Escolar, de 61 años, que era el nombre que había propuesto el presidente Sánchez, mientras los socialistas también frenaron la opción preferida de Podemos, la directora de Público, Ana Pardo de Vera, de 44 años. Fue así como apareció el nombre de Gil, propuesto por Podemos, que Sánchez sí aceptó después de oponerse a Pardo de Vera. Pero después de aceptar el nombre de Gil, y tras el malestar causado en RTVE y entre algunos de los socios parlamentarios, en especial el PNV, el PSOE intentaba el viernes, y lo hará durante todo el fin de semana, convencer a Podemos de que hay que buscar otra opción con más consenso.

Pero Iglesias defiende el perfil profesional de Gil, un periodista con larga trayectoria en prensa escrita, y apela a la palabra del presidente, que le garantizó que él propondría al presidente de RTVE. Fuentes del PSOE y del Gobierno confirman que existió el acuerdo de Sánchez e Iglesias, pero confían en revertirlo ante la polémica generada.

Pardo de Vera, descartada en el último momento, contó con detalle en Twitter esta decisión de Sánchez de permitir que fuera Iglesias quien propusiera al presidente, un acuerdo que admiten en todos los sectores. “El lunes me llamó Iglesias para decirme que el presidente Sánchez y él habían alcanzado un acuerdo para que los nombramientos de RTVE dependieran de Podemos”, explicó la periodista entre otros detalles de la negociación que acabó con su nombre descartado.

Desde Bruselas, el presidente del Gobierno no quiso confirmar ni desmentir ese acuerdo con Iglesias y relacionó toda esta controversia de nuevo con su situación de minoría parlamentaria. “Necesitamos el concurso de más grupos”, dijo, y acto seguido les pidió a esos partidos, con los que fraguó la moción de censura hace 27 días, “generosidad y responsabilidad para llegar a un acuerdo” con él y con los propios trabajadores de la corporación pública.  Sánchez destacó la necesidad de convertir RTVE “en un servicio público veraz, objetivo e independiente” y ofrecer un horizonte de estabilidad”. El líder socialista apeló a sus socios a “anteponer intereses comunes de regeneración democrática a los intereses de cada partido”.

La candidatura de Gil se complicó mucho durante el día, como pasó el jueves con las de Escolar y Pardo de Vera. El nombramiento depende de la aprobación de la mayoría absoluta del Congreso, para la que es fundamental el voto de los nacionalistas e independentistas. Tienen que estar todos. Solo con que fallara el PNV —que dejó claro a EL PAÍS que no apoyará a Gil por la forma en que se ha negociado, sin contar con ellos—, ya no saldría.

El viernes hubo nuevas reuniones entre el PSOE y Podemos y todo parece abierto hasta el lunes a las 12.00, cuando finaliza el plazo para presentar la lista de consejeros que deberá ser votada en el pleno del Congreso esa tarde. En el Gobierno insisten en que tienen otros candidatos que suscitarían más consenso, pero aún no se han puesto encima de la mesa y de momento el acuerdo que incluye la candidatura de Gil no se ha roto. El fin de semana será sin duda clave.

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