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El fallo concluye que “no quedan dudas” de la existencia de la caja b del partido

La sentencia del 'caso Gürtel' es la primera que considera plenamente veraces los apuntes contables conocidos como 'Los papeles de Bárcenas'

Un manifestante frente a la sede del Partido Popular en la calle Génova, en Madrid.
Un manifestante frente a la sede del Partido Popular en la calle Génova, en Madrid.

La sentencia de la pieza central del caso Gürtel considera probado que el PP contaba con “una estructura financiera y contable paralela a la oficial existente, al menos, desde el año 1989”. Es el primer fallo judicial que considera plenamente veraces los apuntes contables conocidos como los papeles de Bárcenas y, por tanto, la existencia en el PP de una caja b que se nutría de donaciones ilegales de empresarios y con la que se hacían pagos en metálico a sus dirigentes.

El tribunal afirma con rotundidad que “no quedan dudas” de la existencia de una caja b en el PP que se nutrió durante cerca de 20 años de las aportaciones económicas que hacían de modo ilegal empresarios a cambio de la supuesta adjudicación de obras públicas en aquellas Administraciones gobernadas por los populares. Los magistrados la describen literalmente como “una estructura financiera y contable paralela a la oficial, existente al menos desde el año 1989, cuyas partidas se anotaban informalmente, en ocasiones en simples hojas manuscritas como las correspondientes al acusado Bárcenas, en las que se hacían constar ingresos y gastos del partido o en otros casos cantidades entregadas a personas miembros relevantes del partido”.

Aunque los magistrados admiten que  esta contabilidad opaca —destapada por EL PAÍS el 31 de enero de 2013— quedaba fuera del objeto del proceso, dedican varios párrafos de la sentencia a certificar su existencia para, de este modo, sustentar la acusación contra el que fuera tesorero del PP, Luis Bárcenas, de apropiarse de parte de estos fondos para engrosar sus millonarias cuentas en Suiza y pagar parte del chalé de lujo que adquirió en Baqueira Beret. Este delito ha sumado tres años de cárcel a su condena.

La sentencia hace especial hincapié en los testimonios que el propio Bárcenas prestó tanto durante la instrucción de la causa ante el juez Pablo Ruz como ante el tribunal durante la vista. En ellos admitió la veracidad de los apuntes contables manuscritos publicados por este periódico, conocidos como los papeles de Bárcenas, aunque negó que él tuviera “capacidad de disposición sobre los fondos allí depositados” y que se “apoderara de alguna cantidad de la que en ella hubiera”.

La sentencia rechaza tanto esta última línea de defensa del extesorero como el argumento esgrimido por Bárcenas de que el dinero de lo que durante la vista bautizó por primera vez como “contabilidad extracontable” procediera de “donaciones altruistas” de empresarios. “Debemos incidir en su procedencia ilícita [del dinero], porque las aportaciones a la caja b no se trata de simples donaciones hechas de modo altruista por algunos empresarios, sino que tienen un marcado carácter finalista en tanto en cuanto es una manera de pagar favores, o la contrapartida, por adjudicaciones irregulares de contratos” recalca el fallo.

Los magistrados recuerdan la existencia de dos informes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía que confirman este extremo. En uno de ellos, en el que se analizaba la correlación entre los apuntes manuscritos de Bárcenas y los ingresos en las cuentas bancarias que el extesorero tenía en Suiza, los agentes destacaban la coincidencia de un ingreso de cinco millones de pesetas (30.000 euros) en uno de estos depósitos en el extranjero, en enero de 2001, con un apunte del mismo mes en la contabilidad manuscrita, y presentaban esa coincidencia como una prueba más de la existencia de la caja b.

La sentencia también llama la atención sobre el testimonio de uno de los ahora juzgados, el empresario Alfonso García Pozuelo, propietario de Constructora Hispanica. García Pozuelo —que ha sido condenado a dos años de cárcel sustituibles por multa tras decidir colaborar con la Justicia— aportó en su declaración datos que confirmaron que la entrega que hizo de 60.000 euros en diciembre de 2003 a la caja b tenía como único objeto que el PP le adjudicase contratos de obra pública. Dicha entrega aparecía recogida en los papeles de Bárcenas.

“Debidamente acreditada”

Para los magistrados, la existencia de la caja b queda además “debidamente acreditada” con elementos documentales. En este sentido, destaca los que se exhibieron durante la declaración del auditor interno del PP, Carlo Luca Magniani, que, en opinión del tribunal, vincula los papeles de Bárcenas directamente con la caja oficial del partido por la presencia de traspasos entre una y otra.

“Existen unas anotaciones de Bárcenas en las que se reflejan unos ingresos en determinadas fechas, y esos mismos ingresos aparecen en las mismas fechas y mismos importes en la cuenta de donativos del PP, como ingresados en esa cuenta. Y aparece también reflejada en la cuenta de donativos que presentó en la contabilidad el PP ante el Tribunal de Cuentas. Lo que implica que queda plenamente acreditada esta contabilidad B, incluido el traspaso de los fondos de los papeles B a la contabilidad A del partido”, incide la sentencia de la pieza principal del caso Gürtel.

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