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Guillermo Ortega, el alcalde que llegó a fundirse con la Gürtel

El exalcalde de Majadahonda recibía regalos y mordidas que le llevaron a abrir una cuenta en Suiza para esconder el dinero

El exalcalde de Majadahonda Guillermo Ortega, en una fotografía de archivo.
El exalcalde de Majadahonda Guillermo Ortega, en una fotografía de archivo.

La red Gürtel llegó al máximo de la perfección en Majadahonda, uno de los municipios más ricos de Madrid, situado en una zona de expansión donde se movieron millones de euros al calor de la burbuja inmobiliaria. Guillermo Ortega, alcalde entre 2001 y 2005, ahora condenado a 38 años de cárcel, llegó a colocar de jefa de gabinete a la mujer de Francisco Correa, María del Carmen Rodríguez. Ortega hizo todo tipo de negocios en el ayuntamiento con Correa y las cosas funcionaron muy bien para ambos.

Según la justicia, el alcalde recibía regalos y mordidas que le llevaron a abrir una cuenta en Suiza para esconder el dinero. Los fiscales le acusaron de llevarse 2,56 millones de euros en comisiones. Vivía a tope y su obsesión eran los relojes de lujo, la especialidad de Correa. El líder de la trama dominaba el ayuntamiento y ejercía incluso de intermediario para otras empresas. Hizo algo parecido en Pozuelo de Alarcón, un municipio próximo donde gobernaba otro amigo suyo del PP, Jesús Sepúlveda. Pero Ortega llegó demasiado lejos en sus negocios con Correa y una pelea interna en el ayuntamiento por unas parcelas en las que se podían obtener ganancias millonarias acabó en el despacho del tesorero del PP, Álvaro Lapuerta, que pidió a Esperanza Aguirre que frenara al alcalde.

Finalmente, ella le forzó a dimitir, pero lo colocó como gerente del mercado Puerta de Toledo, con un sueldo mayor. “Me dieron una patada para arriba”, contó él en el juicio. Solo lo sacó de allí cuando estalló el caso Gürtel. Aguirre llegó a decir que de alguna manera ella había destapado el escándalo porque esta polémica de las parcelas fue el principio del fin de la trama. En realidad fue José Luis Peñas, entonces concejal del PP de Majadahonda, expulsado por Aguirre, quien se encargó de recabar datos y grabar en secreto a Correa. Peñas, el hombre clave, logró que en 2009 que el juez Baltasar Garzón lanzara la operación que nueve años después ha acabado con esta condena de 38 años al alcalde de Majadahonda, corazón de Gürtel.

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