La Xunta de Galicia enmienda su política contra los incendios forestales

Tras la catástrofe del otoño pasado el Gobierno gallego amplía a octubre la temporada de alto riesgo y aumenta los contratos de personal laboral y fijo discontinuo

Incendio forestal en Nigrán (Pontevedra), el pasado mes de octubre.
Incendio forestal en Nigrán (Pontevedra), el pasado mes de octubre. Óscar Corral

La catástrofe incendiaria del otoño pasado en Galicia, que se saldó con cuatro muertos, el desalojo de numerosos núcleos de población y más de 50.000 hectáreas arrasadas en apenas un fin de semana, lleva a la Xunta a enmendar su política forestal contra la que miles de gallegos protestaron en la calle pidiendo la dimisión del presidente autonómico, Alberto Núñez Feijóo. El Gobierno gallego ha modificado el plan de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia (Pladiga) y aumentará este año la prestación del personal, tanto laboral fijo como discontinuo y el de las brigadas de las empresas públicas, al mismo tiempo que ampliará la temporada de alto riesgo al mes de octubre, con el consiguiente refuerzo del operativo en ese periodo.

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Junto a ello, el Gobierno gallego compromete una financiación “importante” para ayudar a los ayuntamientos en las tareas de desbroce de caminos o de fincas cuyos propietarios no asuman la labor. La modificación del Pladiga, anunciada este miércoles por el director general de Ordenación Forestal, Tomás Fernández-Couto, incluirá la cobertura de todas las plazas disponibles "antes de empezar la temporada de alto riesgo" para agilizar el servicio.

Con los fuegos de la tremenda ola incendiaria del otoño pasado aún humeantes y la población alarmada por las consecuencias, Feijóo se aferraba, en una declaración institucional, a la teoría de que no era necesario aumentar el número de efectivos, recortado en casi 500 personas a comienzos de ese mismo mes por considerar suficientes las que quedaban. "Nunca antes hubo en Galicia tantos medios contra los incendios en un mes de octubre", sentenció entonces el presidente gallego.

Los trabajadores de la empresa pública Seaga habían cesado el 12 de aquel mes y la Consellería de Medio Rural se vio obligada a requerirlos para que se reincorporaran tras el desastre incendiario del fatídico fin de semana posterior. Otros 436 operarios del sistema público a los que el gobierno autonómico había cesado en sus contratos a finales de septiembre, fecha oficial del fin de la temporada de alto riesgo, fueron llamados también para que se reincorporaran a sus puestos. Este último colectivo, que se contrata para el periodo de alto riesgo (los tres meses de verano y uno más prorrogable) había sido solicitado en abril, época en la que se registraron también importantes incendios, con lo que el gobierno gallego dio por cumplido el mes extraordinario.

La Xunta se propone ahora cubrir “100%” de las vacantes al comenzar la época de alto riesgo. La actualización del Pladiga, en la que se incluyen estas medidas, no contempla, no obstante, el aumento de número de efectivos con respecto a los del año pasado: 5.700 trabajadores autonómicos, a los que se sumaron otros 1.300 del Estado, incluido el Ejército. Fernández-Couto ha anunciado modificaciones “sensibles” en el operatico relacionadas con mejoras en su estructura y horarios que asegura que negociará con los sindicatos.

El mayor esfuerzo de operativo del nuevo plan de lucha contra incendios se realizará este año en “vigilancia y detección”, para lo que el gobierno autonómico anuncia la ampliación de su red digital de videovigilancia que este año alcanzará las 34 cámaras.

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