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El día en que las calles fueron de ellas

El 8-M se vivió de múltiples formas por toda España entre lo festivo y lo reivindicativo con el elemento común del protagonismo femenino

Huelga 8 de marzo
Cruces que representan a las mujeres víctimas de violencia de género en Vinaròs (Castellón). EFE

La movilización de mujeres del 8 de Marzo se vivió de muy distintas maneras en toda España. Desde hombres que dieron cobertura a las mujeres para que pudieran hacer la huelga a un montaje de cruces en una playa de Castellón que recordaba a todas las mujeres asesinadas por sus parejas en la última década.

Huelga de cuidados

Los cuidados caseros han sido este jueves cosa de hombres. En 15 casas autogestionadas en la ciudad de Madrid, grupos de hombres organizaron servicios guarderías, bar, comedor o descanso para que las mujeres pudieran hacer también “huelga de cuidados”. El ambiente era de fiesta, de hombres entregados a la causa de la jornada. Después de hablar un buen rato, decían por ejemplo que ese día no querían salir, que no querían ser portavoces, era el día solo de “ellas”. “No deberíamos ser nosotros quienes hablemos hoy”, decía un joven voluntario en el centro ocupado La Ingobernable, en el centro de Madrid.

Las obligaciones tampoco eran terriblemente difíciles: alguna casa tuvo que cuidar de 50 niños a lo largo del día o preparar sopa de ajo, de jamón o lentejas veganas para un centenar de personas. Los voluntarios iban llegando con ollas para cocinar o para cuidar niños mientras ellas preparaban lemas para pancartas o iban de piquetes informativos por el barrio. Libertad había salido por Vallecas a informar a mujeres que entraban a trabajar en una empresa de teleoperadoras, en un centro de salud o en supermercados: “Era muy bonito ver cómo te contaban que querían pero no podían hacer huelga por su situación precaria”, decía.

“Para ser de conejo, les ha quedado un arroz muy bueno”, decía una señora en el Espacio Dialektica de Vallecas, donde prepararon una paella para más de 100 personas, que fue rabiosamente aplaudida.

En el centro Eva de Arganzuela, había a primera hora más de 30 niños y adolescentes que estaban allí porque sus padres querían que hicieran huelga y habían optado por no ir al colegio. Por la tarde, el Eva quedó prácticamente vacío porque las familias se llevaron a sus hijas a la manifestación central. La ludoteca parecía un campo de batalla. Fue un día de fiesta.

La jornada sirvió para visualizar lo raro que es un día con solo hombres al mando de las tareas cotidianas. “Es verdad que tenemos que cambiar porque la próxima paella la cocinarán sobre todo mujeres”, decía Santi, informa Jordi Pérez Colomé.

Cruces por las asesinadas

La asociación Femme Força colocó en la playa del Fortí de Vinaròs, al norte de Castellón, 739 cruces blancas de cartón y de madera, una por cada mujer asesinada a manos de su pareja o expareja en España en la última década. La instalación ocupa una superficie de 2.800 metros cuadrados y permanecerá allí hasta el domingo.

Mujeres protestan este jueves ante la catedral de San Sebastián.
Mujeres protestan este jueves ante la catedral de San Sebastián. Europa Press

En las cruces puede leerse el nombre de las víctimas de la violencia machista entre 2007 y 2017 y, en algunos casos, el de sus asesinos. Entre los nombres del cementerio simbólico figura el de Katharina, asesinada en Vinaròs el pasado 24 de noviembre de un disparo por su antiguo novio, que viajó desde Alemania para acabar con su vida. La iniciativa, explicó Lara Doménech, es concienciar. “Tenemos que hacer una labor pedagógica tremenda. No hay una verdadera asociación entre conducta machista y asesinato”, informa María Pitarch.

Piquetes en Cataluña

En Barcelona, la movilización estudiantil por la huelga feminista ha obligado a algunos comercios a echar el cierre. Miles de estudiantes se concentraron al mediodía en la plaza Universidad, donde empezaron una marcha hacia la plaza de Sant Jaume, lugar en el que estaban concentrados los sindicatos. A medida que avanzaba la manifestación, las estudiantes organizaron piquetes para llamar a la huelga a las trabajadoras de los comercios del centro de Barcelona. En zonas turísticas como el Portal de l’Àngel, La Rambla o la plaza de Cataluña, la mayoría de las tiendas abrieron con normalidad a primera hora de la mañana, y las mujeres acudieron a sus puestos de trabajo. Hubo excepciones, como algunas librerías o comercios que lucían carteles reivindicativos en las puertas: “Si las mujeres nos paramos, el mundo se para”, se leía en una tienda de bisutería en el barrio del Born.

Ante este escaso seguimiento en los establecimientos comerciales, los piquetes de la manifestación de estudiantes presionaron y consiguieron que algunas tiendas cerraran. Así, bajaron las persianas de comercios como Women’s Secret y Bershka en la calle de Pelayo o el supermercado Carrefour y las cadenas de restauración Pans & Company, Starbucks o McDonald's de La Rambla, informa Josep Catá.

Ninot reivindicativo

Trapos, cubos, fregonas, guantes de fregar, limpiadores y pañales. Esas son las partes del pequeño ninot que cinco entidades feministas de Cádiz han montado en la plaza del Palillero de la ciudad para visibilizar que la huelga de este 8 de Marzo también abarca a los cuidados domésticos en sus reivindicaciones. “Hemos querido mostrar que gran parte de todo estos materiales los usamos nosotras en los trabajos en casa. Y no solo ahí, también en muchos trabajos que están precarizados, invisibilizados y no vistos como importantes”, reconoció Lorena Garrón, portavoz de Café Feminista de Cádiz, una de las entidades convocantes a los actos en Cádiz. Hasta un millar de personas se dieron cita en la plaza del Palillero en una concentración, previa a la manifestación de la tarde. En el acto del mediodía se dieron cita distintos colectivos, como el de profesoras, periodistas, limpiadoras y estudiantes que leyeron distintos manifiestos en favor de la igualdad salarial y en contra de la precariedad laboral o el abuso sexual contra las mujeres, informa Jesús Cañas.

Igualdad universitaria

La universidad española ha progresado “de manera significativa, pero la igualdad efectiva todavía dista de ser una realidad”. Así lo reconoce la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) en el manifiesto de su institución con motivo del 8-M. La rectora de la Universidad de Granada, Pilar Aranda, acompañada por Roberto Fernández Díaz, presidente de la CRUE, explicó este jueves que el compromiso de las universidades es “continuar trabajando por la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en la comunidad universitaria”.

La CRUE reconoce que el desequilibrio de género se pone de manifiesto tanto en la carrera investigadora y académica como en los órganos de gobierno de las universidades. De los 50 campus públicos, solo cuatro están dirigidos por mujeres; solo una de cada cinco cátedras están ocupadas por mujeres y, finalmente, el número de decanas o directoras de centro es muy escaso. En este sentido, el texto leído por Aranda considera necesario “situar la igualdad de género como una prioridad estratégica” y para ello aspira a suprimir “todos los obstáculos que todavía impiden alcanzar la igualdad de género real y efectiva en la universidad, en conseguir una representación equilibrada de mujeres y hombres en los diversos órganos de gobierno y en alcanzar una mayor visibilidad de las aportaciones de las mujeres a la ciencia”, informa Javier Arroyo.

Desnudas contra Munilla

A la hora del Ángelus, minuto arriba minuto abajo, una veintena de mujeres se plantó en las escalinatas en la catedral del Buen Pastor, en San Sebastián. Puestas en línea frente al templo, comenzaron a desnudarse de cintura para arriba. Y de esa guisa, a pecho descubierto, protagonizaron una de las acciones más seguidas en las redes sociales. Las jóvenes, del colectivo feminista Emakumeok Planto! (Plante de las mujeres), realizaon la protesta en respuesta a las declaraciones que esta semana ha realizado el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, en contra del “feminismo radical”, informa Mikel Ormazabal.

Bocadillos para ellas

Una docena de universitarios, todos varones, prepararon y repartieron más de 300 bocadillos a sus compañeras tras la manifestación celebrada al mediodía en la Ciudad Universitaria de Madrid. La comida, gratuita, fue financiada por asociaciones estudiantiles, pero se quedó corta, ya que más de un millar de mujeres participaron en el pasacampus que salió del Botánico y concluyó ante el rectorado de la Universidad Complutense. “¡Tranquila hermana, aquí está tu manada!”, coreaban las manifestantes, en alusión a los acusados de violación múltiple en los Sanfermines de 2016. “Es nuestra forma de darles apoyo, pero las protagonistas son ellas”, explicaba Luis, alumno de Físicas de 19 años, informa Miguel González.

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