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El Constitucional anula la sanción a un maestro que contó en clase por qué iba a la huelga

Comunicar la asistencia a un paro no denota "afán de adoctrinamiento" ni "propósito de influir tendenciosamente en el alumnado”, dice el tribunal

Una alumna entregando la documentación necesaria, a los profesores vigilantes de Selectividad, en Sevilla.
Una alumna entregando la documentación necesaria, a los profesores vigilantes de Selectividad, en Sevilla.

El pleno del Tribunal Constitucional ha estimado el recurso de amparo presentado por un maestro de educación primaria de la enseñanza pública, funcionario de carrera, que fue sancionado a un mes de suspensión de empleo y sueldo por destinar 10 minutos de clase a contar los motivos por los que secundaría una huelga convocada el 29 de febrero de 2012.

El docente, que también entregó una carta a los alumnos para sus padres sobre su participación en el paro, fue sancionado por la Consejería de Educación de Castilla La-Mancha. El Constitucional considera que informar de una huelga es una circunstancia que "no denota, por sí sola, un afán de adoctrinamiento o, al menos, un propósito de influir tendenciosamente en el alumnado”. 

Según las conclusiones del tribunal, “no cometió la falta leve por la que fue sancionado, consistente en ‘incumplimiento de los deberes y obligaciones del personal funcionario”. La consejería basó la sanción en que el maestro usó bienes públicos para usos particulares e incumplió el deber de neutralidad en el ejercicio de sus funciones como docente. La sentencia considera que la actuación del docente, “que solo dedicó unos minutos de la clase a explicar a sus alumnos las razones de la huelga y entregó una nota dirigida, con la misma finalidad, a sus padres, no tiene encaje en el tipo sancionador, dada la naturaleza de la información transmitida y el escaso tiempo que dedicó a ello”.

El segundo motivo de la sanción fue valerse de su posición como empleado público docente para “expresar su opinión personal sobre la huelga convocada, resultando su actuación parcial y carente de la objetividad y neutralidad”. La sentencia afirma que "no queda acreditado en el expediente" que dicha carta “posea un contenido informativo que se pueda entender vulnerador del deber de neutralidad funcionarial”. Los alumnos testificaron que su maestro “dijo que él quería ir a la huelga para ver si se solucionaban los motivos que explicaba” en la nota dirigida a los padres y porque “iba a haber recortes en el presupuesto”.

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