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La inquietud sobre el desafío catalán se extiende en la Unión Europea

El líder del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, pide "diálogo entre demócratas" en un tenso debate en la Eurocámara

FOTO: El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, este martes en el Parlamento Europeo en Estrasburgo. / VÍDEO: Eurodiputados españoles debaten en la cámara europea sobre Cataluña.

El desafío independentista catalán deja hoy de ser definitivamente un asunto interno español: entra de lleno en la agenda europea, este miércoles, para gran inquietud de las instituciones comunitarias. Los grandes grupos del Parlamento Europeo daban esta mañana su apoyo al Gobierno de Mariano Rajoy, pero entre peticiones de dimisión por parte de la izquierda unitaria, y duras críticas de los Verdes y los liberales por las imágenes de violencia. Incluso los socialistas españoles han criticado las cargas policiales del domingo. Todos los grandes grupos coinciden en un mensaje: la apelación al diálogo.

El líder del Partido Popular Europeo, el alemán Manfred Weber, ha reclamado "diálogo entre demócratas". El eurodiputado español Esteban González Pons, sin embargo, descarta el diálogo con el Gobierno catalán y rechaza la mediación de la UE, que piden varios grupos de la cámara. "A todos nos duelen las imágenes que vimos el domingo. Pero España no es Yugoslavia. Somos una democracia estable y madura, y no necesitamos tutelas. Ni mediadores con los políticos insurrectos. Vamos a dialogar, pero bajo el manto de la Constitución".

Iratxe García, líder de los socialistas españoles ha "lamentado las imágenes del 1-O" y la "fractura social" en Cataluña. Ha apelado al cumplimiento de la legalidad y "al diálogo, al entendimiento". "No es el momento de reproches; por favor, hablemos", ha dicho en el pleno de Estrasburgo. El diputado de ERC Jordi Solé y el líder de los Verdes, Phillippe Lamberts, han reclamado la "mediación" de la UE para resolver el asunto.

Entre abucheos y gritos de "viva el Rey" en Estrasburgo, el grueso del debate empezará a las tres de la tarde, con el enunciado "Estado de derecho, Constitución y Derechos Fundamentales en España, a la luz de los acontecimientos en Cataluña". Más allá de las intervenciones de los líderes, el vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, expondrá el punto de vista de Bruselas. Timmermans ha escuchado durante la mañana las repetidas peticiones de diálogo ("abran las vías de negociación, no se pongan de perfil; es urgente, es un asunto europeo", ha dicho el eurodiputado de ICV Ernest Urtasun). Según las fuentes consultadas, Timmermans subrayará que el referéndum no es legal. Dirá que España debe defender el Estado de derecho contra las agresiones al orden constitucional. Pero dejará otro mensaje sobre las vías usadas para hacerlo, un paso más allá de aquel "la violencia no puede ser un instrumento político" que repite Bruselas desde el lunes.

Ese debate tiene una enorme importancia para la escenificación internacional del procés. Si los apoyos a Rajoy son numéricamente superiores y, como se espera, las peticiones de diálogo son prácticamente unánimes, la negociación (y en ese caso la necesidad de posponer la declaración unilateral de independencia) se convertiría casi en obligación para el Gobierno catalán si no quiere perder apoyos entre la opinión pública internacional. "Una declaración unilateral de independencia que desoiga las peticiones de diálogo de la Eurocámara sería un golpe para el apoyo exterior del Govern", según las fuentes consultadas en Bruselas. En caso de que empiece una negociación, Madrid necesitará grandes dosis de sangre fría: cualquier desplante podría usarse como una ruptura del diálogo que justificaría la declaración unilateral, según las mismas fuentes. Eso exige una gran finezza en Madrid y Barcelona. Y convierte el debate en la Eurocámara en una pieza crucial de todo el proceso.