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Las grandes ciudades refuerzan la seguridad de sus principales arterias

Bolardos, maceteros y bloques de hormigón son algunas de las medidas que los ayuntamientos ya están poniendo en marcha

Los Ayuntamientos de las grandes ciudades españolas ya han empezado a reforzar la seguridad de sus principales arterias con bolardos, maceteros y bloques de hormigón, con el objetivo de evitar atentados similares a los perpetrados en Cataluña. Aunque Interior no ha detallado sus recomendaciones "para no dar pistas a los terroristas", sí ha afirmado que acordó con los cuerpos policiales "un aumento de los dispositivos de seguridad en lugares o eventos de afluencia masiva".

Operarios del Ayuntamiento de Sevilla colocan grandes maceteros en las zonas turísticas de la ciudad. FOTO: PACO PUENTES. VÍDEO: ATLAS

Las principales ciudades adoptan una medida similar a la que tomaron a finales de 2016. Entonces, tras el atentado en Berlín con un camión, las administraciones locales siguieron las recomendaciones de Interior y colocaron bolardos y extremaron la vigilancia en las zonas donde se iban a producir aglomeraciones con motivo de la Navidad, Fin de Año y las cabalgatas de Reyes. Ahora, tras los ataques de Barcelona y Cambrils, vuelven a reforzar la seguridad.

Madrid. El Ayuntamiento ha seguido las instrucciones de Interior y ha colocado maceteros y barreras físicas en las principales calles y plazas de la ciudad que carecen de bolardos, como la Puerta del Sol, las calles de Preciados y del Carmen. “Hemos hecho todo lo que nos ha dicho la Policía y mantendremos estas medidas y otras que no puede conocer la opinión pública hasta que nos den una orden en contra”, señalaron fuentes de la Concejalía de Seguridad. Esta medida se adoptó al día siguiente de los atentados de Cataluña.

Barcelona. La Junta de Seguridad de la ciudad, en la que han participado la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau; el consejero de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, y el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha decidido este miércoles aumentar la presencia de los Mossos d'Esquadra en la calle y en aeropuertos, estaciones de ferrocarril y puntos estratégicos y protegerán los puntos con mayor afluencia de vecinos y turistas con obstáculos móviles. La policía autonómica también intensificará la vigilancia en grandes eventos, manifestaciones y conciertos, en los que se ampliará el perimétro de seguridad y la identificación de los asistentes. El Ayuntamiento estudia además la “peatonalización de vías, la instalación de obstáculos fijos o intervenciones urbanísticas específicas”.

Valencia. La ciudad estudia los lugares donde se instalarán en los próximos días bolardos, maceteros u otro tipo de obstáculos al paso de vehículos para prevenir atentados como el de las Ramblas de Barcelona y Cambrils. El alcalde, Joan Ribó, mostró su predisposición a instalarlos al día siguiente de los ataques yihadistas en Cataluña, y en estos momentos la policía nacional y la local analizan los puntos concretos donde se colocarán. Hasta entonces, vehículos policiales cierran el paso en lugares sensibles de la ciudad, como la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, el paseo marítimo, la plaza de la Virgen, el paseo Russafa y la calle Don Juan de Austria. La medida, señalan en Alcaldía, debe ser compatible con el acceso de vehículos de emergencia, así como con el paso de los vecinos a sus garajes y de los repartidores a tiendas y establecimientos de hostelería.

Sevilla. Operarios municipales comenzaron a instalar ayer macetones junto al Real Alcázar, un monumento que el año pasado superó los 1,6 millones de visitantes y en cuyos accesos se forman grandes colas. Esta es la primera medida tras la reunión entre el Ayuntamiento y la Delegación del Gobierno. Ambas instituciones han constituido un grupo técnico específico y fuentes municipales señalan que en los próximos días se decidirá si colocan más bolardos en otros puntos del centro. El rediseñado plan de seguridad, según el alcalde, Juan Espadas, contará con “recursos pensados para grandes eventos y concentraciones” y ahora “probablemente” se establecerán con carácter permanente en determinados lugares. Eso sí, el regidor defendió que una actuación de esta naturaleza requiere medidas “más allá de un bolardo o un macetón” porque “hay lugares donde es más idónea la presencia de efectivos” u otro instrumento —como cámaras—.

Zaragoza. Tras convocar una junta de seguridad, el Ayuntamiento encabezado por Pedro Santisteve también decidió reforzar las medidas de seguridad y prevé colocar bolardos en los principales puntos de la ciudad. Para ello, elaborará un estudio previo.

Bilbao. La concejalía de Seguridad Ciudadana de Bilbao descarta la colocación de barreras fijas concebidas para frenar un eventual ataque de kamikazes a bordo de vehículos fuera de control. Los responsables municipales de Seguridad y Protección Civil concluyeron tras estudiar el caso que el uso de muros de hormigón no encajaba con las necesidades de Bilbao ni con el perfil del recinto festivo, que acoge las convocatorias más multitudinarias de público en El Arenal y la plaza Circular. Según concluyeron, ese tipo de barreras "obligarían a restringir" aún más el tráfico rodado por zonas abiertas puntualmente al Bilbobus, a las furgonetas de carga y descarga, y a los vehículos privados de los residentes de camino a sus parkings. Como alternativa el Ayuntamiento fijará controles de la policía urbana con la colaboración de unidades de la Ertzaintza. Puntos de control reforzados por el uso de vehículos policiales para regular el tráfico e impedir, si llegara el caso, el paso de algún automóvil. El Ayuntamiento de Vitoria sí instaló bloques de hormigón la primera semana de agosto para blindar el acceso a las zonas más concurridas durante las fiestas patronales de La Blanca, pero San Sebastián, como Bilbao optó por reforzar la presencia policial, hacer controles preventivos y en todo caso bloquear determinados accesos con coches en la calzada. El Ayuntamiento de Santurtzi también colocó barricadas de hormigón.

Santiago. El refuerzo de las medidas de seguridad en la plaza del Obradoiro es ya una realidad. El martes se colocaron bolardos fijos en el acceso a la fachada de la Catedral desde el convento de San Francisco, el único al que es posible llegar en coche. Se trata de una barrera “temporal”, informan desde el Ayuntamiento compostelano, hasta que se completen los trámites administrativos para comprar “unos bolardos móviles más modernos y estéticos”, previstos ya antes de los ataques terroristas de Cataluña. Tras los últimos atentados, las fuerzas de seguridad han identificado en Santiago más “puntos sensibles” en los que está previsto reforzar la seguridad con protecciones físicas o más presencia de agentes, aunque las autoridades no revelarán cuáles son.  

Con información de J. J. Gálvez, Pedro Gorospe, Sonia Vizoso, Esperanza Codina, Ignacio Zafra, Antonio J. Mora, Alfonso L. Congostrina y F. J. Barroso.

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