Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Nueva Canarias pide reformar la ley electoral regional y presiona a Rajoy

El partido de Quevedo pide un sistema más proporcional para apoyar los Presupuestos

Santa Cruz de Tenerife

Tras exigir unos 450 millones de euros en inversiones para su Comunidad Autónoma, Nueva Canarias dobló ayer la apuesta y demandó al PP una reforma de la ley electoral autonómica a cambio de dar su imprescindible apoyo a los Presupuestos. “El estatuto y la reforma del sistema electoral canario son irrenunciables”, dijo el diputado Pedro Quevedo, que negociará con el Gobierno una medida que incomoda mucho a Coalición Canaria, cuyo voto también es clave para el Ejecutivo.

Mariano Rajoy, en Santa Cruz de Tenerife. Ampliar foto
Mariano Rajoy, en Santa Cruz de Tenerife. EFE

El Gobierno de Mariano Rajoy se ha visto obligado a un difícil ejercicio de equilibrismo para contar con el apoyo a los Presupuestos de los dos partidos nacionalistas canarios, que son encarnizados rivales electorales. Coalición Canaria gobierna el archipiélago desde 1993. Su implantación en las siete islas le permite beneficiarse de un sistema que Nueva Canarias califica de “disparate”. Y este partido quiere cambiar la ley aprovechando la posición de fuerza que ha logrado gracias a que su voto es imprescindible para que el Ejecutivo sume los 176 que necesita para aprobar los Presupuestos.

“En la relación de Nueva Canarias con el PP le concedemos a la reforma electoral mucha importancia”, resumió Román Rodríguez, que ayer fue reelegido como presidente de Nueva Canarias. “Los Presupuestos son muy necesarios, pero mejorar la democracia es imprescindible”, añadió en conversación con este diario.

Los nacionalistas canarios buscan contrapartidas “tanto políticas como económicas” a su voto. Sin embargo, los respectivos tiempos de tramitación dificultan vincular directamente la aprobación de los Presupuestos —prevista para finales de mes— con la de una reforma de la Ley electoral —que podría tardar meses—. El PP, en cualquier caso, se muestra abierto a comprometerse con una medida que Coalición Canaria observa con escepticismo.

“Veo muy verde la propuesta de reforma electoral como para que ellos puedan vincularlo a un apoyo presupuestario”, apuntó una fuente de la dirección del partido que gobierna en Canarias.

La ley electoral canaria prima la representación de los territorios frente a la de la población y lleva décadas en el centro de la polémica. Así, en las elecciones autonómicas de 2015, el PSOE y el PP lograron más votos y menos escaños que Coalición Canaria; la Agrupación Socialista de la Gomera sumó tres representantes con solo 5.000 papeletas; y Ciudadanos se quedó fuera del Parlamento tras cosechar casi 54.000.

Base para la estabilidad

El Congreso tramita desde diciembre una propuesta de reforma Coalición Canaria y el PSOE. El documento apuesta por modificar el estatuto de autonomía para rebajar la barrera de entrada al Parlamento a obtener el 3% de los votos regionales y el 15% de los insulares —frente al 6% y el 30% actuales—. Al tiempo, el Parlamento de Canarias trabaja en su propia propuesta, lo que ha provocado tensiones entre las distintas formaciones, que discuten dónde debería aprobarse la reforma.

Nueva Canarias está dispuesta a asumir la propuesta que enviaron al Parlamento Coalición Canarias y PSOE antes de romper su coalición de gobierno, pero quiere liderar la reforma. En consecuencia, ha hecho bandera de la cuestión. El propio Quevedo aprovechó una sesión de control al Gobierno de marzo para preguntarle al respecto a Rajoy y enumerarle la sorprendente relación que se da en Canarias entre el número de votos y el número de escaños.

Las cuentas de los Presupuestos

  • El Gobierno necesita 176 votos. Esta semana, el Ejecutivo tumbó las enmiendas a la totalidad al sumar sus 137 votos a los 32 de Ciudadanos, los 5 del PNV y el solitario de Coalición Canaria (para un total de 175). Sin embargo, para aprobar el proyecto necesita 176 votos, por lo que busca el apoyo del diputado de Nueva Canarias. 
  • Del 29 de mayo al 1 de junio se votará en el pleno del Congreso la aprobación del dictamen de la Comisión de Presupuestos.
  • El Ejecutivo ha comprometido más de 6.000 millones para 2017 con sus socios. El pacto con el partido de Albert Rivera está valorado en más de 4.000 millones de euros; el rubricado con la formación de Andoni Ortuzar superaría los 2.000 —sin contar, entre otras partidas, la inversión de 3.380 millones de euros hasta 2023 para financiar infraestructuras—; y el que ha sellado con la de Fernando Clavijo se acerca a los 500.
  • Nueva Canarias pide 450 millones que quiere emplear en inversiones en infraestructuras, políticas para luchar contra la violencia de género y para financiar la dependencia. Tiene el voto que le falta al Gobierno.

“Lo que le pido es que usted y su partido nos ayuden a acabar con esta cuestión”, le dijo el diputado canario al presidente.

“Si somos los segundos y tenemos doce diputados y el tercero tiene dieciocho, lógicamente comprenderá usted que a mí eso me genere una cierta sorpresa”, le contestó Rajoy, que inmediatamente apostó porque el problema se resolviera en la Cámara Autonómica.

El presidente tendrá que reevaluar ahora su posición. La propuesta que hay en el Congreso debe ser “profundizada”, según fuentes parlamentarias del PP que conocen al detalle el mundo político canario. Además, Rajoy apostó ayer por alcanzar acuerdos para que el conjunto de fuerzas políticas que apoyen los Presupuestos se convierta en una base que dé estabilidad al Ejecutivo para lo que resta de legislatura, permitiéndole así aprovechar la buena dinámica de la economía.

“Para acordar se requiere ceder un poco, no mirar demasiado hacia el otro lado, ponerse en el lugar del otro, generosidad y grandeza”, dijo el presidente, que para 2017 ha firmado un acuerdo valorado en más de 4.000 millones de euros con Ciudadanos; otro estimado en más de 2.000 con el PNV; y uno de casi 500 con Coalición Canaria. “Que cuatro fuerzas nos hayamos puesto de acuerdo es un buen mensaje a la sociedad española y un magnífico mensaje para fuera, porque hace que la credibilidad de nuestro país se mantenga y se incremente”.

Al presidente le falta un quinto aliado. Es Nueva Canarias. Y pide inversiones y una reforma electoral.