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El exdelegado de la Zona Franca de Cádiz llega a España para cumplir su condena

La policía ha extraditado desde México a Rodríguez de Castro (PP) por el ‘caso Rilco’

Manuel Rodríguez de Castro, durante el juicio en 2013.
Manuel Rodríguez de Castro, durante el juicio en 2013.

La historia del ratón y el gato ha terminado este viernes  para el exdelegado de la Zona Franca de Cádiz, Manuel Rodríguez de Castro. Esta madrugada a las 6.30 el exdirigente del PP entre 1996 y 2001 ha aterrizado en Madrid procedente de México para cumplir su pena de ocho años de prisión por el caso Rilco. Sobre Rodríguez de Castro pesaba una orden de busca y captura desde abril de 2015, cuando el Tribunal Supremo ratificó su condena por prevaricación y malversación al orquestar un fraude con la creación de un portal de comercio electrónico con América. El exdirigente huyó a México y ha llegado hoy tras ser detenido el pasado abril por agentes adscritos a Interpol.

El exdelegado de Zona Franca ha llegado escoltado por las Fuerzas de Seguridad españolas, que le han acompañado durante el vuelo trasatlántico, según ha confirmado la policía. Tal y como ya adelantó Diario de Cádiz, Rodríguez de Castro ha sido trasladado al juzgado de guardia. El exdelegado ingresará en un centro penitenciario de Madrid para cumplir la pena impuesta por la Audiencia de Cádiz. Ya una vez ahí, si lo desea, podrá ampararse al criterio de arraigo para solicitar su traslado a una cárcel andaluza.

El exdirigente popular se encontraba "totalmente integrado" en la sociedad mexicana, cuando fue detenido, según explicó la policía cuando lo detuvo. De hecho, Rodríguez de Castro había obtenido la nacionalidad mexicana en 2014 por naturalización. En este tiempo había abierto una empresa dedicada al servicio de red de banda ancha de Internet en Centroamérica y el Caribe. Llevaba una vida de alto nivel adquisitivo y de negocios. Pese a que el exdelegado tomó precauciones para evitar ser encontrado, finalmente, los agentes lo detuvieron el 21 de abril de 2016 en un domicilio del distrito residencial de prestigio Pedregal de San Ángel de la Ciudad de México.

Desde entonces han pasado más de nueve meses del trámite de extradición. El mismo Rodríguez de Castro, habituado a hacerse notar con cartas y comunicados públicos, se mofaba del Gobierno español en una carta, enviada a una amiga desde la cárcel en la que estaba retenido en Mexico y a la que tuvo acceso la Cadena Ser el pasado 15 de septiembre. "Estaba previsto que mandasen para España exprés, pero por esas cosas de la política y de las elecciones se durmieron y me dio a meterles un (recurso de) amparo contra la solicitud de extradición", relataba el exdelegado, habituado a arremeter contra sus anteriores compañeros de partido.

Con la extradición, Rodríguez de Castro pone punto final a los quiebros que había conseguido dar a la justicia desde que fue condenado en 2013. Ese fallo, que le condenaba también a una multa de ocho millones y a 30 años de inhabilitación, consideró probado que el delegado participó del fraude de Rilco. Ese era el nombre de la plataforma que creó con amigos suyos de Miami y que debería haberse convertido en un portal de comercio electrónico con América, similar a Aliexpress.

Rodríguez de Castro fue condenado al intentar lucrarse con esta red mientras era delegado de Zona Franca, durante los años en el Gobierno de José María Aznar y la alcaldía de Teófila Martínez en el Ayuntamiento. Tras su renuncia al cargo, su sucesor en el mismo, Miguel Osuna, continuó con los pagos de esta sociedad aunque posteriormente fue absuelto de responsabilidades. En abril de 2015, el Tribunal Supremo ratificó la pena de Rodríguez de Castro. Fue entonces cuando la Audiencia de Cádiz decretó la orden de busca y captura, al no dar con su paradero.

Tras su desaparición, el exdelegado mantuvo su costumbre de enviar comunicados a las agencias de noticias EFE y Europa Press. En uno de sus últimos comunicados, dijo sentirse “el chivo expiatorio de la incapacidad de gestionar la Zona Franca de Cádiz y Rilco”. Además, acusó a sus “sucesores, presididos por Teófila Martínez, quien siempre supo todo lo que se hacía en Rilco, al igual que los ministerios de Hacienda e Industria”. No era la primera vez que cargaba contra la exalcaldesa. En anteriores misivas criticó que sobrevivía políticamente “gracias a su silencio”. También llamó “traidor” al delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz. A la vez que abandonaba el PP, los populares cerraron filas contra él y manifestaron su intención de que cumpliera condena.

Sin embargo, no tardaron en aparecer voces críticas que acusaron al Gobierno de Mariano Rajoy de "intencionada incompetencia” para que Rodríguez de Castro comenzara a cumplir su condena. El diputado nacional del PSOE por Cádiz, Salvador de la Encina, recordó el pasado septiembre que los socialistas habían realizado en el Congreso "hasta cuatro iniciativas”, dirigidas al Gobierno, para saber las gestiones realizadas sobre la extradición de Rodríguez de Castro, "sin que ninguna recibiera respuesta".

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