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El PSOE critica que Rajoy forme “un Gobierno en contra del diálogo”, pese a estar en minoría

Las formaciones de la oposición coinciden en posicionarse contra la continuidad de Montoro

El portavoz de la gestora del PSOE, Mario Jiménez.

La renovación del Gobierno de Mariano Rajoy, que afronta una legislatura en minoría, ha provocado duros análisis entre sus rivales políticos. El PSOE, principal formación de la oposición, ha lamentado la continuidad de los ministros Cristóbal Montoro (Hacienda), Íñigo Méndez de Vigo (Educación, Cultura y Deportes) o Fátima Báñez (Empleo), que ha calificado como "una mala noticia" que, a su juicio, refleja la falta de voluntad de diálogo del nuevo Gobierno. Podemos ha descalificado el nuevo Consejo de Ministros al considerarlo diseñado "para el inmovilismo". Y Ciudadanos, el principal socio de Rajoy, ha visto cumplido su deseo de que este cuente con representantes del equipo del PP que negociaron el acuerdo de investidura, pero también ha etiquetado como "continuista" el nuevo Consejo de Ministros. 

Rajoy afronta una legislatura en minoría. Necesita del apoyo de otras formaciones para sacar adelante los Presupuestos de 2017 y las principales leyes. Sin embargo, ninguno de sus posibles aliados observó ayer que el presidente tendiera puentes con la oposición con los nombramientos.

PSOE

Extremadamente crítico se ha mostrado el PSOE con el gabinete que ocupará el banco azul en el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy. Problemas de idoneidad pero, sobre todo, de perfil negociador, son las principales críticas que el portavoz de la comisión gestora, Mario Jiménez, ha hecho a los elegidos por Rajoy, para no darles en absoluto la bienvenida. “El nuevo Gobierno nos ofrece un mal presagio sobre lo que se necesita dado que el PP tiene una mayoría precaria”, ha señalado. Toda vez que no reconoce el talante negociador que se le requiere el portavoz del primer partido de la oposición asevera que “será el Parlamento el que lleve la política”, al dar por supuesto que las iniciativas del Gobierno no serán aceptadas y con los 137 diputados del PP no las podrá imponer. “Mariano Rajoy no ha hecho un Gobierno para el diálogo”, ha sentenciado.

El portavoz socialista ha puesto el énfasis en los ministros que, a su juicio, no deberían serlo: Montoro, que sigue en Hacienda; Fátima Báñez en Empleo y Méndez de Vigo en Educación. Tampoco les parece adecuado que María Dolores de Cospedal —"que ha recibido un premio de consolación"— pueda ser ministra al tiempo de ser la secretaria general del PP y, además, presidenta de ese partido en Castilla-La Mancha. “Va contra el diálogo que Cristobal Montoro sigue al frente de Hacienda y es una malísima señal que continúe aquel que llevó a cabo la amnistía fiscal y ha llevado a cabo una política impositiva nefasta para este país”. Además, según Jiménez, no le parece adecuado el modelo de “bicefalia” que se mantiene, estando en la otra parte el ministro de Economía “cuando la mala relación entre ambos ha perjudicado a la gestión económica”.

A Bañez le atribuye “la política laboral más perniciosa que se ha hecho en este país”, en referencia a la reforma laboral de 2012. No se salvó de la crítica el nuevo portavoz y ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo. Aunque él heredó la LOMCE, según Mario Jiménez, en este tiempo no ha conseguido una interlocución adecuada con la comunidad educativa y la oposición parlamentaria contra la ley última ley educativa a pesar de que partes sustanciales de la misma, como las reválidas, están de momento en suspenso. “El Parlamento recordará a Rajoy que no tiene mayoría y, por tanto, desde las Cámaras se hará la política”, ha avisado el portavoz de los socialistas.

Podemos

"Con este Gobierno van a continuar los recortes, la precariedad y el sufrimiento social", ha opinado en el Congreso Rafa Mayoral, diputado de Podemos. "Seguimos teniendo a los mismos ministros en Economía y Hacienda", ha recordado. "La novedad en cuanto a la regeneración política es la incorporación de María Dolroes de Cospedal a la cartera de Defensa. No parece que sea el mejor camino para profundizar en la regeneración en el Gobierno. Consideramos a este Gobierno incapaz de afrontar los retos que tiene nuestro país".

Los dirigentes de este partido han llenado las redes sociales de críticas a los nombramientos. "Rajoy forma un gabinete manostijeras. Los de siempre harán lo de siempre: recortar, privatizar, desahuciar. Los poderosos respiran aliviados", ha tuiteado Irene Montero, diputada y jefa de gabinete de Pablo Iglesias. "Sale Fernández Díaz pero entra Cospedal y se mantiene Montoro. Rajoy en su línea. Un Gobierno para el inmovilismo", ha escrito Iñigo Errejón, número dos del partido. "Misma política económica, misma política de empleo, misma política fiscal, misma política judicial, mismos resultados: crisis y desigualdad", le ha continuado Pablo Echenique, el secretario de Organización.

Ciudadanos

"Es un Gobierno de continuidad, lo importante es que tenga la conciencia de que empieza una nueva etapa, más allá de los nombres", ha valorado Juan Carlos Girauta, portavoz de Ciudadanos, que tiene un pacto de investidura con 150 medidas con el PP. "En los primerísimos meses de esta legislatura tenemos un montón de retos". 

Albert Rivera había apoyado que en el nuevo Gobierno entraran algunos de los políticos que representaron a Rajoy en la negociación de ese acuerdo, para facilitar su ejecución. Finalmente, tres de aquellos siete negociadores del PP estarán en el Gobierno: Báñez; Dolors Montserrat (Sanidad); y Álvaro Nadal (Energía). Además, se mantiene en el Ejecutivo un ministro con el que Ciudadanos se relaciona con fluidez: Luis de Guindos (Economía). Sin embargo, el escollo para la buena marcha de las relaciones es de categoría: Montoro continúa en Hacienda, pese a que el equipo de Rivera le responsabiliza de la amnistía fiscal y de la baja recaudación del impuesto de sociedades.

No son dos temas menores para Ciudadanos ni para la ejecución de las medidas del pacto de investidura. Los dos partidos se comprometieron en ese documento a invertir 5.000 millones de euros para impulsar sus reformas en 2017. La financiación de esas partidas presupuestarias, según se explicita en el documento, depende de que se reestructure el impuesto de sociedades (para que recaude más eliminando exenciones) y de que el Gobierno reclame antes del 30 de noviembre a las fortunas que se acogieron a la amnistía fiscal que paguen el 10% del dinero repatriado (como se les pedía originalmente) en lugar del 3% (que pagaron finalmente). El papel de Montoro en esas dos decisiones será clave. Y su relación con sus interlocutores de Ciudadanos es mala.

Ciudadanos también criticó la ausencia de un ministerio específico de cultura y que además al titular de esa cartera, que tiene que negociar el pacto nacional por la educación, se le multiplique la tarea con la portavocía del gobierno.

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