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María Dolores de Cospedal, premio tras el “camino de espinas”

La secretaria general del PP, reina de las quinielas, entra al fin en el Gobierno

Cospedal, Ministra de Defensa Ampliar foto
Ministra de Defensa  Mariano Rajoy saluda a la diputada María Dolores Cospedal en el Congreso. REUTERS

La número 1 en todas las quinielas sobre el Gobierno de Mariano Rajoy será la segunda mujer ministra de Defensa, después de la socialista Carme Chacón. María Dolores de Cospedal (Madrid, 1965) compartirá gabinete con los sorayos, es decir, los afines a la otra familia política del PP, la de Sáenz de Santamaría. El equilibrio entre ambas abogadas del Estado ha sido uno de los factores que ha tenido en cuenta el presidente para definir su nuevo equipo. Sáenz de Sáenz de Santamaría, que pierde la portavocía del Ejecutivo, suma a en la mesa del Consejo de ministros a Álvaro Nadal, al frente de Energía, Turismo y Agenda digital. Cospedal, que continúa como secretaria general del PP, tendrá en Interior a uno de sus hombres de confianza, Juan Ignacio Zoido.

Hace once años sus lealtades estaban en otro lado. Esperanza Aguirre la nombró en 2005 consejera de obras públicas y transportes de Madrid en sustitución de Francisco Granados —ahora en prisión por el caso Púnica—, que acababa de ser ascendido a consejero de la presidencia.

En mayo de 2008, con la presidenta madrileña y el líder del PP abiertamente enfrentados, declaró: “Apoyo a Rajoy, pero no voy a apuñalar a Aguirre”. Un mes después se convertía en la primera mujer en ocupar el cargo de secretaria general del PP —ni el PSOE, ni Podemos ni Ciudadanos han colocado nunca un nombre femenino en ese puesto—.

Cospedal se estrenó como secretaria general anticipando “un camino de espinas”, y tenía razón: estalló el caso Gürtel. Su retorcida explicación sobre el despido de Luis Bárcenas, la famosa “indemnización en diferido, quedará, a su pesar, como el resumen de una etapa. Durante un tiempo cedió las comparecencias incómodas a Carlos Floriano, que actuó de parapeto. Rajoy le sacrificó tras el batacazo de las autonómicas de 2015.

El nombre de Cospedal aparecía en los papeles de Bárcenas —dos apuntes en 2008 por 15.000 euros en total—. La secretaria general denunció al extesorero por intromisión en su honor y ganó: el Supremo confirmó el pasado julio la condena contra él (50.000 euros).

En 2011 se hizo con el Gobierno de Castilla-La Mancha, un viejo bastión socialista, cargo que compatibilizó, con críticas, con la secretaría general del partido. En 2015 ganó de nuevo las elecciones, pero un pacto entre el PSOE y Podemos le arrebató el Ejecutivo autonómico.

La llegada, en junio de 2015, de los jóvenes y televisivos vicesecretarios (Fernando Martínez-Maillo, Pablo Casado, Javier Maroto, Andrea Levy), habituales en las tertulias, había diluido su presencia. En contadas ocasiones era Cospedal la que respondía a los medios en las ruedas de prensa de los lunes tras el comité de dirección del partido. En las últimas crisis del PP, ha ido contracorriente. Defendió el nombramiento de José Manuel Soria para representar a España en el Banco Mundial cuando los populares apenas disimulaban su enfado con Luis de Guindos por la gestión del asunto y apoyó también que Rita Barberá se aferrara a su escaño en el Senado cuando todo el partido le pidió en bloque que lo dejara.

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