Rajoy alega que está en funciones para no ir a la cumbre de Atenas

El mandatario español da plantón a Tsipras, que reunirá a los líderes del sur de Europa

El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy.
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy.ULY MARTÍN

Mariano Rajoy no acudirá finalmente a la cumbre de los países del sur de la UE convocada para el próximo 9 de septiembre en Atenas (Grecia). Tras haber deshojado la margarita durante las últimas semanas, Rajoy ha decidido finalmente declinar la invitación del primer ministro griego, Alexis Tsipras, y ausentarse de una cita a la que está previsto que acudan los mandatarios de Francia, Italia, Portugal, Malta y Chipre. Fuentes de La Moncloa han justificado la decisión alegando que Rajoy es un presidente en funciones, con las competencias recortadas constitucionalmente, por lo que su agenda internacional se limita a aquellas citas que son imprescindibles y en las que tiene que estar representada España, como la cumbre del G-20, que este domingo y lunes se celebra en la localidad china de Hangzhou.

Más información
Los partidos mayoritarios coinciden en reformar la ley para no votar en Navidad
Felipe González plantea que el PP presente a otro candidato si Rajoy fracasa

Sin embargo, Rajoy sí tiene previsto asistir a la cumbre que los Veintisiete (todos los socios de la UE menos el Reino Unido) celebrarán el próximo 16 de septiembre en Bratislava (Eslovaquia) y que, al igual que la cita de Atenas, tiene carácter informal, por lo que no se adoptará ninguna decisión. Fuentes de La Moncloa aducen que en Bratislava se preparará el Consejo Europeo de octubre y la posición en que quedará la UE tras el Brexit; lo que es cierto, como lo es también que en Atenas se preparará la postura que llevarán los países meridionales a Bratislava.

La reunión de Atenas nunca suscitó entusiasmo en La Moncloa. En primer lugar, porque dejaba más en evidencia la ausencia de Rajoy en la cumbre que la alemana Merkel, el francés Hollande y el italiano Renzi celebraron el pasado 22 de agosto a bordo del portaaviones Garibaldi, a la que el primer ministro español no fue invitado. Y, además, porque todos los asistentes a la cumbre de Atenas, salvo el presidente chipriota, son de izquierdas, por lo que Rajoy se encontraría en abrumadora minoría. Finalmente, Tsipras (en las antípodas ideológicas del presidente español) no es Hollande ni Renzi y Rajoy puede permitirse darle plantón sin mayores consecuencias. Pese a ello, la ausencia de España en una cita a la que han sido invitados los países europeos que están en primera línea de la crisis migratoria en el Mediterráneo dejará a España, una vez más, fuera de juego.

Por cierto: Rajoy excusó su asistencia a la cumbre de Atenas antes de que se celebrase la segunda votación de su investidura en el Congreso, dando por sentado que el día 9 estaría en funciones; es decir, que su candidatura sería derrotada de nuevo.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Sobre la firma

Miguel González

Responsable de la información sobre diplomacia y política de defensa, Casa del Rey y Vox en EL PAÍS. Licenciado en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) en 1982. Trabajó también en El Noticiero Universal, La Vanguardia y El Periódico de Cataluña. Experto en aprender.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS