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El número de opositores de Justicia desborda las previsiones y provoca un retraso en los exámenes

Se han presentado más de 110.000 instancias para 1.128 plazas de Tramitación Procesal y Auxilio Judicial

Fachada de unos juzgados de la Comunidad de Madrid.
Fachada de unos juzgados de la Comunidad de Madrid.

La avalancha de aspirantes a las oposiciones que el Ministerio de Justicia ha convocado para trabajar como funcionarios en tribunales de toda España ha provocado un retraso de último minuto en la fecha de las pruebas. Así, más de 45.400 personas que van a competir por 376 plazas en el Cuerpo de Tramitación Procesal (los antiguos auxiliares de justicia) se examinarán el próximo 3 de julio en vez del día inicialmente previsto, el 5 de junio; y los 64.400 opositores para 752 plazas de Auxilio Judicial (antiguos agentes judiciales), en lugar del 3 de julio habrán de esperar a la última semana de septiembre, según informa el ministerio, que insiste en que, a pesar de que ya estaban establecidas aquellas fechas de junio y julio, la convocatoria oficial aún no estaba publicada. 

Los opositores se quejan de que la convocatoria de 2015, anunciada en el BOE en marzo de ese año, ya se hizo de rogar y no llegó hasta diciembre, a la espera de incluir los cambios que se aprobaron en la Ley Orgánica del Poder Judicial y las leyes de enjuiciamiento civil y criminal. “Eso ya fue un trastorno cuando ya teníamos mucho avanzado, porque estas son oposiciones de memoria y, si te cambian un plazo o algo que hacía el juez ahora lo hace el letrado, te lo tienes que volver a estudiar”, se queja Belén Muñoz, de 41 años, que habla de “faena”, de “desmadre” y de “falta de respeto”, pues recuerda que las primeras fechas que se manejaron para los exámenes fueron mayo y junio.

Buscar algo seguro

Muñoz cuenta que ella se quedó en paro en octubre de 2013 después de más de una década trabajando en el departamento de finanzas de una empresa. Con dos hijos a los que cuidar, no le merecía la pena aceptar alguno de los empleos que le ofrecían “haciendo 12 horas por 700 u 800 euros”; le iba a costar casi lo mismo contratar a alguien que cuidara a los críos mientras ella iba a trabajar. Así que decidió buscar algo más seguro y estable, fue a la academia Adams de oposiciones en Madrid y preguntó qué había para escoger. “De lo poco que había, estaban las oposiciones de Justica y, además, decían que se iba a mantener una oferta alta en los próximos años”, explica.

Con los tiempos que corren, muchos parecen haber pensado algo muy parecido, ya que la cifra de más de 110.000 solicitudes para hacer los exámenes de Tramitación y Auxilio judicial (las figuras que se ocupan, con distintos matices, de las gestiones administrativas de los tribunales españoles) han desbordado las previsiones del Ministerio de Justicia. Pero además, la previsión del porcentaje de personas inscritas que finalmente se presentarán a las pruebas también se ha disparado. Para acceder a Auxilio, se requiere el título de enseñanza obligatoria (ESO) y para Tramitación, de Bachillerato o FP de grado medio, pero al menos una parte de opositores con diplomas superiores (como Muñoz) se lo toman como una vía de entrada desde la que luego podrían ir escalando con exámenes de promoción interna.

“Las fechas de junio y julio se establecieron ante el gran número de opositores inscritos y ante la gran participación: en la pruebas de Gestión Procesal [otro puesto de funcionario en los tribunales de justicia] celebradas recientemente han participado el 80%)”, explica por correo electrónico un portavoz del ministerio. “Estamos, de una parte, trabajando en la lista provisional de excluidos y, de otra, considerando que las facultades contratadas [el ministerio hace convenios con universidades de todo el país para acoger los exámenes] cubren la posibilidad de una muy alta participación”, añade. Esa revisión de la lista de provisional de excluidos (muchas veces se quedan fuera porque les ha faltado una firma o una fotocopia) puede acabar aumentando todavía más la participación.

Un cambio en el último momento

El problema, se queja Javier Jordán, del sindicato Csif, es que se ha avisado menos de un mes antes de la primera prueba, con el trastorno que eso supone para los aspirantes. “La gente tiene hijos que cuidar, algunos han tenido que reservar aviones y hoteles y ahora no les sirven”, señala en referencia a que en estas oposiciones, de la convocatoria de 2015, no salen plazas en toda España, sino en Comunidad Valenciana, Madrid, Andalucía, País Vasco, Cataluña, Navarra, La Rioja y Canarias (aunque la justicia está transferida en estas autonomías, el ministerio controla la oferta de empleo), además de Castilla-La Mancha, Castilla-León, Extremadura, Baleares y Ceuta y Melilla, además de los órganos centrales de Madrid (todos ellos dependientes todavía directamente del ministerio).

Y las oportunidades no son las mismas en todas partes. Por eso, Antonio, un madrileño de 40 años que prefiere no dar su apellido, en paro desde hace un año y con dos hijos, se va a presentar al examen de Tramitación en Madrid, donde vive, pero el de Auxilio Judicial lo hará en Barcelona, porque allí tiene más oportunidades. En Cataluña, se han presentado unos 40 opositores por cada plaza que se ofrece, mientras en Madrid son más del doble. Como él, muchos aspirantes se presentan a los dos exámenes porque los temarios son bastante parecidos.

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