La fiscalía archiva la investigación del pesquero hundido en Canarias

El ministerio público cree que el capitán marítimo de Las Palmas actuó correctamente

El Oleg Naydenov, en llamas, antes de hundirse en abril.
El Oleg Naydenov, en llamas, antes de hundirse en abril. reuters

La Fiscalía de Las Palmas ha archivado la investigación abierta tras el hundimiento en abril del pesquero ruso Oleg Naydenov, que se fue a pique a 15 millas al sur de Gran Canaria después de sufrir un incendio y ser remolcado a mar abierto. Este barco vertió varias toneladas de fuel al mar. La investigación en estos meses se ha centrado en la actuación del capitán marítimo del puerto de La Luz de Las Palmas, Pedro Mederos Martín, que fue denunciado por varios partidos, asociaciones y particulares. 

El fiscal Javier Ródenas, encargado del caso, sostiene que tras las indagaciones realizadas "no se aprecian indicios de la presunta comisión de un delito contra el medio ambiente". El barco está ahora en el mar, a unos 2.400 metros de profundidad, y llevaba en sus bodegas 1.400 toneladas de fuel. La fiscalía entiende que no se aprecia "infracción alguna del deber objetivo de cuidado ni de la diligencia mínima exigible por la conducta llevada a cabo por el capitán marítimo". Y rechaza que en la decisión de alejar el barco no se aprecia "negligencia".

El barco se incendió en el puerto de Las Palmas y, al ser imposible controlar las llamas, se decidió llevarlo a alta mar, donde se hundió. El pecio estuvo varias semanas vertiendo fuel al mar. Parte de los restos llegaron a la costa.

Dentro de esta investigación, la fiscalía le tomó declaración al capitán del buque, Igor Dorofieyev. Y, según dijo este, fue "un grave error" que se hubiera remolcado el barco a alta mar tras sufrir el incendio cuando estaba en el puerto. Pero, tras analizar sus decisiones, la fiscalía sostiene que el capitán marítimo no actuó mal, por lo que archiva este caso y rechaza denunciarlo por un delito contra el medio ambiente. "Depositar la exigencia de la responsabilidad penal en la presunción de qué hubiera ocurrido de no haberse adoptado la decisión de alejar el buque del puerto de La Luz, es fiar la exigencia de la responsabilidad penal a la especulación", concluye Ródenas en su decreto de archivo.

En la decisión de archivo, que el fiscal sustenta a lo largo de un escrito de 33 páginas fechado el 28 de septiembre, ha pesado mucho un antecedente similar ocurrido en 2000 en el mismo puerto. En la madrugada del 27 de mayo de aquel año, el pesquero María Teresa Rodríguez se incendió cuando estaba en el puerto de Las Palmas. Las llamas no se pudieron controlar y se decidió llevarlo fuera del puerto. Un día después, el pesquero se hundió en un punto similar en el que se fue a pique el Oleg Naydenov. La decisión de alejar el buque en 2000 también fue adoptada por Pedro Mederos Martín, que entonces era el capitán marítimo en funciones. Tras un largo proceso judicial, la Audiencia Nacional concluyó en 2006 que la actuación fue correcta.

Una de las dudas que han surgido en estos meses sobre la gestión del caso del Oleg Naydenov se centra en las razones por las que el buque no fue devuelto a puerto tras apagarse las llamas ya en alta mar. "El fuego nunca se apagó ya que el hecho de que no se viera fuego, no significa que el incendio esté apagado", sostuvo en su declaración ante el fiscal el capitán marítimo. "Para poder ordenar el regreso del pesquero al puerto, que había salido por un fuego a bordo con peligro de explosión, era necesario contar con un informe de especialistas que acreditasen que el fuego estuviera extinguido y que permitiera el acceso seguro a bordo", declaró Mederos. Y el pesquero se hundió antes de que pudieran entrar los técnicos. 

El grupo ecologista Greenpeace cree que con el archivo de la causa la fiscalía "no ha tenido en cuenta el impacto medioambiental" causado en un "espacio incluido en la Red Natura 2000, que distingue las zonas de mayor valor ambiental de la UE". Esta organización entiende que "si había riesgo de explosión, las autoridades del puerto de Las Palmas deberían haber tenido planes de contingencia para minimizar los daños ambientales y no trasladar el buque de forma errática como hicieron". En su escrito de archivo, el ministerio público reconoce que no existe "un plan interior de emergencias" en el interior del recinto portuario.

"No tenía más alternativas"

En el archivo de la investigación, el fiscal incluye parte de la transcripción de la declaración del capitán marítimo del 11 de mayo en calidad de denunciado por varias asociaciones, partidos y particulares. "No tenía más alternativas", concluye Pedro Mederos Martín cuando se le interroga sobre las razones por las que decidió alejar el pesquero del puerto. El capitán marítimo, al igual que el responsable de los bomberos, detalló que, cuando se tomó esa decisión, el fuego en el barco estaba incontrolado.

Mederos explica que si se hubiera hundido en el lugar de amarre, donde la profundidad es de 30 metros, hubiera sido peor. La "avalancha contaminante no se hubiera podido parar ni hacer frente con las barreras anticontaminación, únicamente eficaces para hacer frente a pequeñas manchas en superficie pero ineficaces para grandes cantidades a 30 metros de superficie", sostuvo el capitán marítimo.  "Hubiera representado un peligro evidente para la potabilizadora que se encuentra al sur de la dársena exterior del puerto (al sur de San Cristóbal) así como con un peligro de que ese vertido alcanzara incluso el sur de la Isla (Maspalomas)", añadió.

Mederos, antes de tomar la decisión de alejar el pesquero del puerto, recibió el visto bueno de la Dirección General de Marina Mercante, dependiente del Ministerio de Fomento.

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