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Acusado de homicidio el comisario español que mató a su esposa en Brasil

Jesús Figón confesó en mayo que mató a puñaladas a su mujer, de nacionalidad brasileña

Jesús Figón
Jesús Figón, en una foto de 2004. EFE

La fiscalía brasileña ha acusado al comisario de policía español Jesús Figón de un delito de homicidio por la muerte de su esposa. El agregado de Interior en la Embajada de España en Brasilia confesó el pasado 12 de mayo que, tras una fuerte discusión, había matado a puñaladas a Rosemary Justino Lopes, de 50 años y nacionalidad brasileña. El comisario, de 64 años, alegó, sin embargo, que lo había hecho en "legítima defensa", un argumento que ha sido rechazado por los responsables de la investigación.

El despacho de abogados Ilocad, dirigido por el exjuez Baltasar Garzón, que asumió gratuitamente la defensa de Figón, ha resaltado que la fiscalía brasileña descartó que se tratara de un caso de feminicidio, un agravante del crimen. Los abogados argumentan que, al no existir un caso de violencia de género, el acusado debe recuperar la inmunidad diplomática para ser juzgado en España, en la Audiencia Nacional, que tiene la competencia para perseguir delitos cometidos por españoles en el extranjero. "La inmunidad en absoluto equivale a impunidad", ha insistido el despacho en un comunicado.

El Ministerio de Asuntos Exteriores le retiró la inmunidad al comisario para que respondiera en Brasil por la muerte de su esposa. Las autoridades brasileñas ya habían solicitado que España renunciara a los privilegios que otorga la Convención de Viena, según los cuales el funcionario no podía ser detenido ni juzgado en Brasil.

La defensa de Figón recuerda que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, expresó el pasado 13 de mayo que, si la investigación demostraba que ha sido un caso de violencia machista, España renunciaría a la inmunidad diplomática. Sin embargo, el despacho de abogados destaca que la inmunidad le fue retirada inmediatamente, antes de cualquier diligencia de investigación.

El policía, que era responsable de la seguridad de la embajada, aseguró que la víctima había ingerido bebidas alcohólicas y que estaba durmiendo en el sofá del apartamento del matrimonio en la ciudad de Vitoria cuando él fue a despertarla. "En ese momento, Rosemary empuñó un cuchillo y embistió contra el denunciado, quien intentó quitar el arma de la mano de la víctima, dando inicio a una lucha corporal entre ambos", según la información que se recoge en la relación de hechos probados, en el documento de denuncia.

El caso se sigue en Vitoria, capital del Estado de Espírito Santo, en el sureste de Brasil, donde Figón se presentó voluntariamente ante las autoridades para confesar que había matado a su esposa. La mujer falleció por las múltiples heridas causadas por un cuchillo. La pareja, que se había casado hace 30 años, residía en Brasilia, pero viajaba a Vitoria, donde tenían el piso en el que se produjo el crimen.

El juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco había citado a Figón para que declarara el pasado 30 de junio, al entender que se trataba de un delito cometido por un español en el extranjero. El magistrado admitía así la querella presentada por la hija del matrimonio. Sin embargo, a inicios de septiembre, el juez Velasco decretó el archivo provisional del caso después de que un juzgado de Vitoria le comunicara que no autorizaba la comparecencia del comisario.