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Trama Púnica

El PP admite que la corrupción frena su recuperación electoral

Los pòpulares inician la expulsión de todos los implicados en Púnica y se declaran "indignados, abochornados y avergonzados"

El PP había empezado a constatar una "tendencia al alza" y una "recuperación" en el análisis de las distintas encuestas de valoración electoral publicadas en los últimos días y semanas y se apresuraba a concluir que a Podemos y al PSOE les pasaba ya factura su "radicalización" y sus errores de gestión en los nuevos ayuntamientos que gobiernan desde el 24 de mayo, cuando de golpe ha llegado otro frenazo.

El portavoz oficial del PP, Pablo Casado, no eludió ayer aceptar que los escándalos de corrupción que no les abandonan y casos tan grotescos como Púnica “afectan” y dañan la credibildiad de todo el partido. Casado asumió que en el PP están ahora “abochornados, indignados y avergonzados” ante “comportamientos de esa índole” como los que se reflejan en las conversaciones grabadas del caso Púnica.

El Comité de Dirección del PP, que ayer presidió de nuevo Mariano Rajoy durante más de dos horas, volvió a analizar la situación en Cataluña, sin decidir nada nuevo sobre recursos o actuaciones del Gobierno o la Abogacía del Estado ante la permanente escalada de declaraciones, ni tampoco sin nominar a su candidato a las futuras elecciones en esa comunidad. El PP es aún el único partido con presencia en el Parlamento catalán sin candidato. Rajoy remitió la semana pasada a lo que dijera al respecto Génova 13 y en la sede central del partido no saben qué decir ni tienen información de primera mano. Por lo tanto, el PP destinó su reunión semanal de estrategia a corroborar cuál es su momento electoral y a planificar algunas acciones para aprovechar desde este próximo viernes la próxima presentación del proyecto de presupuestos generales del Estado.

Las encuestas, de diversos medios de comunicación, sí coinciden en señalar un ligero hundimiento o caída de Podemos sobre sus buenos datos de hace pocos meses pero varían mucho en su consideración sobre Ciudadanos, que es y será el competidor en el mismo ámbito ideológico del PP. Sobre el PP y el PSOE los sondeos recogían una cierta recuperación, que les sitúa a ambos partidos en un escenario de empate aunque con porcentajes muy inferiores a los habituales hasta ahora. El PP, en algunos trabajos demoscópicos, comenzaba a rescatar votantes propios que les habían abandonado en los últimos tiempos camino de la abstención o de Ciudadanos.

Los estrategas del PP concluyen que si convencen de nuevo a un millón de esos potenciales abstencionistas que antes les votaban podrían aguantar el tirón y no bajar de 150 escaños en las elecciones generales que Rajoy podría convocar para finales de año. El plan es que Ciudadanos coseche en torno a 30 actas y poder repetir Gobierno.

Pero la semana pasada se levantó el secreto del sumario del caso Púnica, se descubrieron conversaciones, grabaciones y charlas muy burdas de dirigentes del PP de Madrid, exalcaldes, implicados en cobros de dinero y adjudicaciones sospechosas, y los electores han vuelto a dudar. Durante el fin de semana, además, los responsables nacionales del partido y el propio presidente han mantenido un clamoroso silencio y este lunes han querido emitir una reacción que sonara contundente. Tanto Casado como el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, portavoz adjunto en La Moncloa, subrayaron que no se había producido estrictamente un silencio del Gobierno y de Rajoy sino un “respeto” por las actuaciones judiciales en marcha.

Casado reconoció que la corrupción ha sido uno de los problemas del PP y consideró “evidente” que no les beneficia y que genera “un cierto desgaste”, incluso aunque sea sobre casos del pasado y no se hayan registrado nuevas imputaciones. A ese aspecto se agarró también Ayllón para comentar que el Gobierno prefiere esperar a ver en qué acaban judicialmente los procedimientos iniciados. Los dos portavoces destacaron que en España ahora “no existe impunidad y el que la hace la paga” con las nuevas medidas y reformas legales aprobadas por el ejecutivo, que sin embargo precisaron que aún están en sus primeras fases de aplicación y un poco verdes.

Ayllón fue más allá y deslizó varias veces que antes, se supone que con gobiernos socialistas en el poder, “ni se investigaba bien, ni se conocían tantos casos” y supuso que eso era porque “alguien se ocupaba de se taparan y de evitar que hubiera medias para que se conocieran e investigaran y ahora, sin embargo, sí se están investigando”.

El portavoz oficial del PP destacó que a la nueva dirección del partido y a la mayoría de sus cargos, “que trabajan 15 horas al día, no tienen fines de semana y apenas ven a la familia”, les molesta más que a nadie la actuación de esos militantes y dirigentes que se aprovechan de las siglas en su beneficio y lamentó su comportamiento como el “sentir general” de toda la formación. Casado anunció que en las próximas horas el PP de Madrid, al que pertenecen o en el que millitaban muchos de esos implicados, les abrirá un expediente y procederá a su expulsión. La reunión se producirá en realidad el miércoles y ni en el PP nacional ni en el de Madrid saben precisar aún a cuántos cargos o afiliados afectará.

Lo que Casado sí quiso fue aprovechar la ocasión de que las encuestas detectan una mejoría en las posibilidades del PP para relacionarlo con la posición del PSOE y de Podemos tras las elecciones del 24-M. El dirigente popular entiende que la radicalización del PSOE y de Podemos y sus supuestos errores y la “ineficacia de gestión” en los ayuntamientos donde gobiernan o se dejan gobernar “ha vuelto a situar al PP en la centralidad, en la moderación y en el reformismo” frente a las tesis de “la izquierda bolivariana y el nacionalismo excluyente”.