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Rajoy trata de recuperar la cohesión de un partido desunido

Los dirigentes territoriales suavizan sus críticas tras los cambios anunciados

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, este miércoles. Ampliar foto
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, este miércoles. REUTERS

Mariano Rajoy incorporó este jueves nuevos nombres a su equipo con la idea de afrontar con fuerza las elecciones generales y mejorar los desinflados resultados de los comicios autonómicos y municipales, donde la formación perdió casi 2,55 millones de votos respecto a 2011. El presidente quiere recuperar el liderazgo y la unidad de un partido que se le desborda por los laterales; con la número dos, Dolores de Cospedal, viendo cómo Rajoy reduce su poder, el PP valenciano dividido y los dirigentes territoriales alzando la voz, tras los comicios, a favor de una renovación interna.

Juan Vicente Herrera, presidente de Castilla y León, fue el primero en abrir la veda. Tras la cita con las urnas, Herrera recomendó a Rajoy "mirarse al espejo" y plantearse si debía presentarse a las elecciones generales. El dirigente territorial se planteó incluso no ser candidato a la investidura y desde entonces ha jugado al despiste con su posible marcha. Sin embargo, este jueves Herrera ha sido uno de los primeros dirigentes en tomar la palabra tras los cambios anunciados por Rajoy, agradeciendo al presidente su "esfuerzo de realismo".

Pero las críticas también tuvieron otra diana: Maria Dolores de Cospedal. Distintos dirigentes del PP pidieron el relevo de la secretaria popular. Cospedal fue uno de los focos este jueves, a pesar de que el presidente ni siquiera la nombró en su discurso. Rajoy la mantiene en la secretaría general formalmente pero ha nombrado director de la campaña electoral Jorge Moragas.

La catástrofe electoral también alcanzó al PP de la Comunidad Valenciana, donde la formación se ha visto mermada por la corrupción. Pero la descoordinación salió a la luz este jueves, cuando el presidente del PP de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra, que tras el 24 de mayo anunció que no repetiría como dirigente territorial, sorprendió a los miembros de su propio partido declarando que su grupo parlamentario se abstendría en la investidura del socialista Ximo Puig como nuevo jefe del Consell. Una decisión que rompía con la postura del PP valenciano y que causó revuelo en sus filas.

Tras el anuncio de Fabra y una llamada de la dirección nacional, la número dos de los populares valencianos tuvo que desmentir a su número uno y reafirmar que el partido votará en contra de la investidura del socialista. Siguiendo el camino marcado por Fabra, el presidente del PP en Baleares, José Ramón Bauzá, se mostró partidario de convocar un congreso extraordinario en verano para dejar la presidencia del partido.

A favor de la renovación se posiciona también el presidente del PP andaluz Juan Manuel Moreno partidario de "cambiar caras, estrategias y estilos". Moreno se ha mostrado autocrítico, admitiendo que el PP ha "perdido frescura, proximidad y cercanía".

Los cambios anunciados por Rajoy este jueves parecen contentar a algunos de los barones territoriales, a pesar de limitarse a sustituir a los vicesecretarios actuales por caras nuevas. Es el caso de Pedro Sanz, presidente de La Rioja, que ha asegurado que el presidente ha realizado un "análisis certero" sobre la pérdida de votos del PP. Ahora el objetivo de los populares es ganar terreno a la izquierda y recuperar el millón y medio de votantes que se abstuvieron las pasadas elecciones.

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