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Canarias recibe hoy un segundo buque anticontaminación

El mal tiempo impide por ahora recoger el fuel del pesquero hundido, que sigue vertiéndose

Fotografía facilitada por Salvamento Marítimo, tomada el viernes desde el avión Sasemar 101, de la mancha de fuel del Oleg Naydenov.
Fotografía facilitada por Salvamento Marítimo, tomada el viernes desde el avión Sasemar 101, de la mancha de fuel del Oleg Naydenov. EFE

El pesquero ruso Oleg Naydenov, que se hundió el martes pasado a pocos kilómetros de la isla de Gran Canaria, sigue vertiendo combustible, según comprobaron ayer los barcos y el avión de Salvamento Marítimo. La mayor concentración de hidrocarburos está a unos 60 kilómetros de la costa, con un viento intenso alejándolos de las islas, en dirección sureste. Pero ese mismo viento está impidiendo que empiecen las tareas de recogida del vertido. En la zona hay olas de dos metros de altura, y la previsión meteorológica indica que el tiempo seguirá revuelto hasta el martes. Mientras tanto, un segundo buque anticontaminación, el Luz de Mar, navega desde su base en Algeciras (Cádiz) hacia Canarias, a donde se espera que llegue en la tarde del sábado.

El capitán del pesquero, Igor Dorofieyev, aseguró ayer que fue “un grave error” remolcar el barco a alta mar después de que sufriera un incendio a bordo el sábado 11 de abril, mientras estaba atracado en el puerto de Las Palmas. También denunció que “nadie intentara apagar el incendio y salvar el barco”. “No sé nada del buque. Nos desalojaron y hasta hoy no nos han dado nada de información. Sé que está hundido por la prensa”, añadió a los periodistas tras declarar durante tres horas ante el fiscal Carlos Seijo. La fiscalía de Las Palmas investiga si existe un delito medioambiental. El capitán respondió, acompañado de un abogado y un traductor, a preguntas sobre la causa del incendio. Se limitó a decir que se inició en la sala de máquinas.

Tras declararse el incendio, el buque fue remolcado fuera del puerto --ante el riesgo de una potencial explosión y de que el combustible alcanzara una planta potabilizadora-- y trazó un recorrido en forma de V primero hacia el este y después en dirección suroeste. Finalmente se hundió en la madrugada del martes al miércoles en una zona con una profundidad de unos 2.400 metros, a unas 15 millas (23 kilómetros) al sur de la punta de Maspalomas, en la isla de Gran Canaria. El buque transportaba en sus bodegas unas 1.400 toneladas de fuel (una tonelada equivale aproximadamente a un metro cúbico).

La ministra de Fomento, Ana Pastor, se reunió ayer con organizaciones ecologistas y se comprometió a limpiar la mancha de fuel con medios mecánicos y no con dispersantes químicos, un método muy controvertido que se usó, por ejemplo, en el vertido del Golfo de México. “La ministra nos ha asegurado que no se emplearán estos químicos, muy dañinos para una zona con gran valor ecológico”, aseguró Mario Rodríguez, de Greenpeace. El Ministerio de Fomento no ofreció ayer un cálculo del fuel que puede haber vertido hasta ahora el Oleg Naydenov, pese a que un avión de Salvamento Marítimo equipado con tecnología que permite estimar la zona contaminada realizó un vuelo de reconocimiento sobre la zona. Rodríguez señaló a EL PAÍS que durante la reunión se habló de entre 400 y 500 metros cúbicos de fuel.

Mientras Salvamento Marítimo sigue concentrando medios al sur de Gran Canaria para vigilar la evolución de la mancha y tratar de limpiarla cuando mejoren las condiciones, Fomento informó ayer de que está tratando de encontrar un vehículo no tripulado que pueda descender a 2.400 metros y comprobar el estado del pecio. El Instituto Español de Oceanografía (IEO) cuenta con un ROV (submarino no tripulado) capaz de operar a más de 2.000 metros de profundidad. Fomento aún no ha solicitado su intervención y está buscando empresas que tengan disponible este tipo de equipo, según fuentes conocedoras de las tareas de vigilancia.

La Agencia Europa de Seguridad Marítima (EMSA) ha ofrecido al Gobierno español las imágenes de satélite del proyecto Clean Sea Net y tiene disponibles dos barcos. “Son buques especializados en la limpieza de vertidos y listos para intervenir si el Gobierno español nos los pide”, señaló ayer a EL PAÍS un portavoz de la EMSA. Uno de los barcos, el Monte Anaga, tiene base en Algeciras (Cádiz) y el otro, el Bahia Tres, se encuentra en Sines (Portugal). La EMSA es una agencia europea creada en 2003 tras los vertidos del Erika y el Prestige.

Los responsables de las cinco principales organizaciones ecologistas que ayer se reunieron con Ana Pastor reclamaron que se cree un puerto de abrigo o un muelle de emergencia junto al Puerto de La Luz en Canarias, como precaución ante accidentes como el del pesquero ruso. Las islas Canarias, apodadas “la gasolinera del Atlántico”, están en una vía de transporte de carburantes.

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