Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los 11 aislados por contacto con Romero cumplen los 21 días de cuarentena

EE UU teme que las hospitalizaciones preventivas disuadan a médicos voluntarios

Javier Limón.
Javier Limón.

Los 11 pacientes que permanecen en observación en el Hospital Carlos III de Madrid por haber estado en contacto con la auxiliar de enfermería Teresa Romero, que se contagió de ébola, recibirán hoy el alta hospitalaria si continúan asintomáticos, tras superar los 21 días de cuarentena. Entre los pacientes que este lunes podrán probablemente abandonar dicho centro sanitario se encuentran el marido de Romero, Javier Limón, o el médico que atendió inicialmente a la auxiliar en el Hospital de Alcorcón.

Si se cumplen las previsiones, esta noche ya solo dormirá en el Carlos III la auxiliar de enfermería. Aunque el pasado martes Romero dio negativo en la última prueba PCR del ébola y se le considera libre del virus, la paciente debe permanecer aislada aún unos días, según los criterios que marca la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El marido de la auxiliar dejará hoy el hospital si sigue sin síntomas

La semana pasada, ya pudieron abandonar el Carlos III cinco personas que estaban ingresados por haber tenido contacto con la auxiliar de enfermería cuando ya presentaba síntomas del ébola. Se trata de las dos peluqueras que depilaron a Romero antes de saber que tenía el virus, la médico de familia que le atendió en el centro de salud de Alcorcón, una limpiadora de este centro y una amiga de la auxiliar.

Mientras, en Estados Unidos, donde el miedo a la propagación del virus ha llevado a algunos Estados a imponer cuarentenas forzosas al personal médico que regrese de África Occidental, Anthony Fauci, el principal responsable del control de enfermedades infecciosas en el Gobierno de Barack Obama, alertó ayer de que esta medida puede disuadir a muchos profesionales de ofrecerse para combatir el ébola en esos países.

El Gobierno de Obama critica las medidas impuestas por algunos Estados

Fauci analizó la decisión de los Estados de Nueva York, Nueva Jersey e Illinois de poner bajo vigilancia al personal médico que regrese a su domicilio después de haber tratado a enfermos de ébola en África Occidental, como medida de precaución. “No quiero criticar directamente la decisión que se ha tomado, pero tenemos que tener cuidado de que no haya consecuencias imprevistas”, sostuvo Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE UU (NIAID), en declaraciones a la cadena NBC News.

“Hay otros pasos que se pueden dar para proteger a los estadounidenses basándose en las pruebas científicas y que no van necesariamente tan lejos como para tener las consecuencias imprevistas de desincentivar a los trabajadores de salud”, matizó después el responsable médico en otra entrevista con la cadena Fox News. Fauci recordó la posición del Gobierno de Obama de que la “mejor forma de detener la epidemia” de ébola “es ayudar a la gente en África Occidental”.

“Eso se hace enviando a gente allí, no solo desde EE UU, sino desde otros lugares. Tenemos que tratar a la gente que vuelve [de allí] con respeto” y no someterlos a medidas “draconianas”, señaló.

Los gobernadores de Nueva York y Nueva Jersey anunciaron el pasado viernes la imposición de la cuarentena preventiva al personal sanitario que regrese de los países más afectados por la epidemia, un día después de diagnosticarse el primer caso de ébola en el primero de esos dos Estados, un médico que había estado en Guinea Conakry.

Illinois anunció el sábado que también someterá a una cuarentena de 21 días de duración a los residentes que hayan estado en contacto directo con enfermos de ébola en países de África Occidental, incluido el personal médico.

Fauci opinó que una supervisión activa de quienes han viajado a esas naciones para comprobar si desarrollan la enfermedad tendría el mismo efecto que una cuarentena, y recordó que “la ciencia dice que la gente que no tiene síntomas no puede contagiar” el ébola.

El Gobierno de Obama ha optado por otro tipo de medidas para prevenir un brote de ébola en EE UU, como la creación de equipos de respuesta rápida o la obligación de que todos los pasajeros que regresen desde los tres países más afectados en África Occidental —Liberia, Sierra Leona y Guinea Conakry— pasen por cinco aeropuertos que tienen controles especiales.