Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Moción de censura en Extremadura

La censura contra Monago fracasa con los votos del PP y la abstención de IU

El PSOE dibuja una Extremadura pobre y debilitada por el Gobierno de Monago

Acusan al presidente José Antonio Monago (PP) de "autoritario"

El presidente extremeño acusa a Rubalcaba de ser el muñidor de la iniciativa que ha fracasado

José Antonio Monago, durante el debate.

Guillermo Fernández Vara, secretario general del PSOE en Extremadura, encabezó este miércoles una moción de censura con el objetivo que tienen las mociones de censura: la victoria o, al menos, un debilitamiento irremediable del adversario. Pero podría no haber conseguido ni lo uno ni lo otro, a juzgar por el dilatado debate en el Parlamento regional. La iniciativa para tumbar al presidente de la Junta, José Antonio Monago (PP), anunciada por sorpresa la semana pasada, terminó como estaba previsto, chocando contra las matemáticas parlamentarias: los 28 votos socialistas junto a los dos de los regionalistas de Prex-Crex no pudieron contra los 32 escaños del PP y la abstención de los tres diputados de IU.

“¿En qué estaban pensando? ¿No hablaron con el resto de los grupos [para captar apoyos] pero sí tienen confianza en ellos para gobernar?”, ironizó Monago. Era la segunda vez en 31 años que la Asamblea vivía un debate para desalojar al presidente regional: el celebrado en 1987 contra Juan Carlos Rodríguez Ibarra tampoco prosperó.

“Los extremeños no aguantan más, hoy se puede abrir un tiempo nuevo. Más de 60.000 parados no tienen prestaciones”. Las palabras del portavoz del PSOE en la Asamblea, Valentín García, que puso argumentos a la alternativa contra Monago, sacaron a flote las miserias de una economía muy debilitada por el paro. “La cobertura por desempleo ha pasado del 80% al 60%, más de 54.200 hogares tienen todos sus miembros en paro, están a un paso de la exclusión social”, enumeró. En el lado más político, García acusó al presidente de la Junta de liderar “un Gobierno autoritario”, intervencionista con los medios de comunicación públicos: “Han hecho de la tele, telemonago, como Canal Nou”. Precisamente, los trabajadores del ente público protestaban ayer por la decisión de la cadena de no televisar el debate. “Lo que va a venir va a ser peor, y podemos rozar el límite del no retorno, y ante eso los diputados de esta Asamblea tienen que reaccionar” resumió García.

Consciente de que iba a ganar el envite porque tenía asegurados la mayoría de los votos, en el turno de réplica el presidente extremeño intentó rebatir al PSOE presumiendo dirigir un Gobierno “estable”, que aprueba los presupuestos con mayoría y que es lo suficientemente independiente del PP de Madrid porque ha presentado “cinco conflictos de inconstitucionalidad” contra medidas del Gobierno central. Monago no dudó en apuntar a Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario general del PSOE, como el muñidor de la moción: “Esto no es una idea de ayer. Es una idea que lleva tiempo fraguándose y por un principio de oportunidad se ha presentado cuando se entendía que era un momento de relevancia política”, dijo, en referencia a la campaña de las elecciones europeas.

El socialista Fernández Vara se afanó en utilizar el tiempo ilimitado que le dio la Cámara para detallar su programa. Tras la coletilla de “si triunfa esta moción”, fue enumerando propuestas extraídas de “todos los grupos de la Cámara”, incluido IU, a sabiendas de que su abstención derrotaría la iniciativa. Propuso desde la eliminación del indulto para los cargos públicos que se enriquezcan hasta sanciones a los bancos con viviendas vacías; una ley de emergencia social; un plan de infraestructuras; iniciativas a favor del deporte, de las mujeres, de los trabajadores públicos, de la industria... “Estoy a punto de votarle”, replicó Monago, “porque viendo lo que usted haría en un año parece Jesucristo... los panes y los peces”.

Al presentar la moción, el PSOE pretendía formalmente conseguir el apoyo de IU —y comenzar a gobernar, a menos de un año de la convocatoria de elecciones—, pero Fernández Vara en ningún momento negoció la operación con IU, como él mismo admitió ayer. Si la intención paralela era dejar en evidencia, una vez más y en plena campaña, que en Extremadura el PP Gobierna gracias al sostén de IU, tampoco triunfó del todo: por una vez, la dirección federal de IU se alineó con la extremeña sin fisuras en la idea de que “no es el momento” de poner patas arriba la región con un cambio de timón, y tachando la iniciativa socialista de “electoralista” y vacía.

El secretario regional de IU, Pedro Escobar, concluyó que la moción era una pelea de gallos que no le concernía. IU prefiere esperar, dijo, a que “sean los ciudadanos” los que fuercen el cambio de rumbo en 2015. “Esta moción es un gigantesco ejercicio de bla, bla”, reflexionó. Tenía razón en lo de gigantesco: el debate duró más de ocho horas.

Más información