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La juez del ‘caso Roldán’ es la primera mujer en la Sala de lo Penal del Supremo

Andrés Palomo también ha sido nombrado magistrado de la misma sala

La presidenta de la Audiencia de Madrid, Ana María Ferrer, conocida por haber sido la instructora del caso Roldán, y el presidente de la Audiencia de Segovia, Andrés Palomo, han sido designados este jueves por el pleno del Consejo del Poder Judicial como nuevos magistrados de la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo. Ferrer, progresista, se convierte en la primera mujer que accede a la Sala Penal del Tribunal Supremo en sus 200 años de historia.

La magistrada ha conseguido 13 de los 21 votos del Pleno del Poder Judicial. Frente a ella, ha obtenido cinco el magistrado de la Audiencia Provincial de Sevilla, José Manuel de Paul Velasco; dos, el magistrado de la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional Juan Ramón Sáez Valcárcel y uno, el presidente de la Audiencia Provincial de Alicante, Vicente Magro Servet. Con la incorporación de Ana Ferrer, se eleva a 11 el número de magistradas del Tribunal Supremo, y las cinco salas que lo conforman tienen o han tenido -como en el caso de la Sala Primera- alguna mujer entre sus integrantes.

Ana Ferrer nació en enero de 1959 e ingresó en la carrera judicial en 1984. Ha ejercido en juzgados de primera instancia e instrucción de Linares (Jaén), Aranjuez y Leganés (Madrid). De 1989 a 1996 fue titular del juzgado de instrucción número 16 de Madrid, donde investigó al entonces director general de la Guardia Civil, Luis Roldán, que fue detenido en Tailandia tras fugarse después de haber sido acusado de corrupción. En mayo de 1996, Ferrer obtuvo plaza de magistrada en la Audiencia Provincial de Madrid, tribunal en el que, en diciembre de 2008, alcanzó la presidencia, cargo que ocupaba en la actualidad.

El otro nuevo magistrado del Sala Penal del Supremo es Andrés Palomo del Arco, hasta ahora presidente de la Audiencia Provincial de Segovia. Este ha conseguido 14 de los 21 votos del pleno del Consejo General del Poder Judicial. En cambio, el presidente de la Audiencia Provincial de Tarragona, Javier Hernández García, ha logrado cuatro, y tres, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Francisco Javier Vieira Morante.

El nuevo magistrado del Supremo, de 59 años, ingresó en la carrera judicial en 1981 y tuvo su primer destino en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Almendralejo (Badajoz), para ocupar un año después otro en Mérida (Cáceres), donde ascendió a magistrado. En 1989 inauguró el Juzgado de lo Penal de Salamanca, en el que permaneció hasta 1997, cuando se incorporó en comisión de servicio a la Audiencia Provincial de Segovia.