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Rajoy y el Gobierno, en su peor momento

Los españoles no perciben el fin de la crisis sobre el que el PP fía su futuro

Rajoy y el Gobierno, en su peor momento pulsa en la foto

Mariano Rajoy afronta su segundo debate sobre el estado de la nación como presidente del Gobierno en su peor momento de la legislatura y sin que los españoles perciban la recuperación sobre la que él cabalga para intentar mitigar su caída. Acude al Congreso lastrado por un desgaste político creciente y acompañado de un Gobierno quemado. Tanto, que según la serie de encuestas de Metroscopia para EL PAIS, el PP ha pasado en poco más de dos años de arrasar con una mayoría absoluta hegemónica a estar en condiciones de perder en las europeas de mayo, en lo que sería su primera derrota en unas elecciones nacionales desde 2009. Según la serie histórica del CIS, el desgaste se puede cuantificar en una pérdida de más de 12 puntos desde las generales de 2011.

La imagen de Rajoy, según esos sondeos, está deteriorada hasta el punto de equipararse a la de José Luis Rodríguez Zapatero en los últimos meses de su ciclo político, a pesar de que partía desde la mayoría absoluta. Su fidelidad de voto está, por primera vez en la legislatura, por debajo de la del PSOE, y su electorado da muestras en los sondeos de malestar creciente, sin que cale su idea de fin de la crisis. Uno de cada cuatro votantes del PP en 2011 se inclina ahora por la abstención como muestra de ese malestar, según Metroscopia. Su credibilidad, por eso, es muy baja después de los reiterados incumplimientos de su programa que el propio presidente ha admitido. Su reto hoy es hacerse creer e iniciar la reconciliación con su electorado con el anuncio de bajadas de impuestos, movilizando así a los abstencionistas.

El otro problema del PP es que en los últimos meses ha abandonado el centro con sus propuestas. En ese centro ideológico se sitúa un 38% de los electores, frente al 31% que se adscribe al centro-izquierda y el 16% del centro-derecha. Según los sondeos, en el centro puro el PP solo tiene en este momento el 9,8% de los votos, mientras que el PSOE logra el 11,2%. Para completar su panorama sombrío, los ciudadanos no perciben el final de la crisis y no cala el mensaje optimista del Gobierno sobre los datos macroeconómicos, hasta el punto de que el 62% asegura que la mejora no se debe a las medidas del Ejecutivo, sino a otras decisiones que vienen de fuera, como las del Banco Central Europeo. Ha aumentado en 10 puntos el porcentaje de los que creen que la situación económica va a seguir empeorando y, sobre todo, que el paro va a seguir igual o peor durante bastante tiempo.

Enfrente, Alfredo Pérez Rubalcaba a duras penas se mantiene y si el PSOE está en condiciones de poner fin en las europeas al ciclo de derrotas es más bien por el hundimiento del PP. El líder socialista podría estar hoy ante su último debate de este tipo, a la espera del resultado de las europeas y del proceso de primarias en su partido que puede actuar como reactivo electoral. Su ventaja es que sus electores, según la interpretación de los sondeos, están más indecisos que molestos, en relación a los del PP.

El cara a cara entre Rajoy y Rubalcaba que suele ser la imagen de este tipo de debates representa menos que nunca a los ciudadanos por el hundimiento global de los dos grandes partidos. Cayo Lara (IU) y Rosa Díez (UPyD) subirán a la tribuna con la mayor expectativa de voto que hayan tenido antes el tercer y cuarto partido. Su fuerza será la de capitalizar el descontento del 76% que asegura que el Gobierno no está sabiendo hacer frente a la situación y no encuentra amparo en el PSOE.

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