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Un juez de Melilla llama a declarar al delegado del Gobierno por las expulsiones

Querella del partido musulmán y una ONG contra El Barkani y la Guardia Civil por prevaricación

Prodein difunde un nuevo vídeo sobre devoluciones en caliente a Marruecos

La justicia va a investigar algunas de las expulsiones irregulares de subsaharianos de Melilla a Marruecos. Miguel Ángel García Gutiérrez, titular del juzgado de instrucción número 5 de la ciudad autónoma, ha llamado a declarar, dentro de 10 días, al delegado del Gobierno, Abdelmalik el Barkani, y al coronel de la Guardia Civil, Ambrosio Martín Villaseñor.

Coalición por Melilla (CpM), el partido político musulmán, y Prodein, una ONG local de defensa de la infancia, han puesto una querella criminal contra ambos, por un delito de prevaricación y contra los derechos de los ciudadanos, que ha sido admitida a trámite.

En su querella sostienen que 12 de los 21 subsaharianos que lograron entrar en febrero de 2013 en Melilla en sendos coches “kamikazes” –cruzan la frontera de noche a gran velocidad- fueron devueltos a Marruecos “de forma arbitraria e legal sin ningún tipo de procedimiento” de los requeridos por el convenio bilateral hispano-marroquí de 1992 que entró en vigor en diciembre de 2012.

El convenio, mucho más laxo que la ley de extranjería, estipula que los expulsados “en caliente” deben de ser previamente identificados, tienen derecho a la asistencia de un letrado y una resolución debe amparar su devolución. El delegado del Gobierno se amparó públicamente en el convenio para justificar esas expulsiones.

El magistrado instructor también ha accedido, como lo solicitaban los querellantes, a ordenar a la brigada de extranjería de la Jefatura Superior de Policía que investigue cómo se produjeron esas devoluciones en febrero de 2013. A la Comandancia de la Guardia Civil le pide, por último, que identifique a las personas que intervinieron en la detención y devolución de los inmigrantes.

Ocho ONG y asociaciones marroquíes interpelaron este viernes, mediante una carta, al embajador de España en Marruecos, José de Carvajal, sobre “la responsabilidad del Gobierno español en las violaciones de los derechos de los migrantes ocurridas en el norte del país” y, más concretamente, sobre las “expulsiones ilegales”.

Entre los firmantes figuran asociaciones vinculadas a la Iglesia católica, como Carticas Marruecos y la delegación diocesana de Tánger y Nador, pero también otras laicas marroquíes como la Fundación Oriente-Occidente y el combativo Grupo Antirracista de Defensa de los Extranjeros y Migrantes.

Coincidiendo con la admisión a trámite de la querella, la ONG Prodein difundió, también este viernes, un nuevo vídeo, rodado el 2 de septiembre de 2012 desde la costa de Melilla. En él se ve cómo una pequeña lancha de la Guardia Civil se acerca a tres subsaharianos que, según Prodein, ya han alcanzado a nado las aguas melillenses. Los agentes les amenazan con un palo para que no intenten subir a bordo y después les echan una cuerda a la que se agarran. Les arrastra entonces hasta la orilla marroquí.

La presión migratoria sobre Melilla no ceja aunque, a veces, cambia de forma. Más de 200 sirios intentaron entrar corriendo, el jueves por la noche, en la ciudad a través de la frontera internacional de Beni Enzar. Hombres, mujeres y niños huidos de la guerra civil que asola a su país lograron rebasar el puesto de control marroquí al grito de “¡Libertad Madrid!”.

Aunque estaban aparentemente desbordados por la avalancha humana, los policías marroquíes advirtieron a los españoles, situados a unos 200 metros, de lo que se les venía encima y estos, en unos segundos, cerraron herméticamente la frontera a las 20h.40. Permaneció clausurada durante casi dos horas.

Agolpados ante las grandes puertas metálicas los refugiados sirios, entre los que había bebés, siguieron gritando durante un tiempo. Coreaban el nombre de su país. Cuando las fuerzas de seguridad marroquíes de les acercaron para desalojarles, los gritos se tornaron en llantos porque fueron conscientes de que habían fracasado.

“Ha sido terrible quedarse durante dos horas en la frontera, ver a decenas de sirios llorando desesperados con sus críos en brazos, las mujeres en lágrimas y un amplio dispositivo de militares marroquíes echándoles (…)”, escribe Sonia Sánchez, una testigo, en la página Denuncias Ciudadanas de Melilla en Facebook.

Hasta ahora los sirios entraban con cuentagotas en Melilla, con falsos pasaportes de Marruecos que compraban en Nador y aprovechando su parecido físico con los marroquíes. Algunos hombres solteros barajan intentar saltar la valla, como los subsaharianos, pero en general son familias las que se han instalado en provincia de Nador cuyos miembros no tienen la forma física requerida para trepar.

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