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Rajoy se pertrecha para mantener las cuchillas de la valla de Melilla

Interior recuerda que esas verjas en cárceles provocaron solo 16 heridos leves

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Operarios instalan alambres con cuchillas en la valla de Melilla.

Mariano Rajoy ya tiene el informe que había pedido para ver si la concertina de la valla de Melilla —unas cuchillas afiladas para impedir el paso de los inmigrantes que intentan cruzarla— “provoca daños a las personas”. Interior, responsable de esa valla, está decidido a mantener la concertina. Y para ello, ha enviado un informe al presidente, en el que justifica la presencia de este polémico sistema de protección y explica que se utiliza en muchos otros lugares, como las cárceles o las centrales nucleares.

El Gobierno, pese al espíritu de transparencia que dice promover en sus actos, no quiso entregar este viernes el informe completo a la prensa. Sin embargo, fuentes de Interior aseguran que en él se ponen ejemplos para demostrar que esta concertina solo provoca daños superficiales. Interior apela al caso de las cárceles españolas, cuyos muros están bordeados con concertina para evitar fugas. Según los datos que se maneja en el informe, ha habido 46 intentos de fuga a través de las paredes en cárceles con concertina. De ellas, solo se han contabilizado 16 heridos, todos leves. Este dato sirve al Ministerio del Interior para asegurar que la concertina provoca heridas leves y que funciona como elemento disuasorio. El departamento asegura que las mafias que controlan a los inmigrantes se aprovechan de los agujeros de seguridad de la valla de Melilla y la concertina reforzada es disuasoria.

Sin embargo, la presión al Gobierno para que retire esa concertina es muy fuerte, y el propio presidente, en una entrevista el jueves en Radio Nacional, dejó abierto el asunto, a falta de este informe, para evitar que toda la presión fuera sobre él. Aun así, fuentes del Gobierno aseguran que lo más probable es que finalmente triunfe la posición de Jorge Fernández, ministro del Interior y muy cercano al presidente, que apuesta con claridad por dejar la concertina puesta.

Según explican en Interior, el plan del Gobierno es reponer “exactamente la misma” alambrada armada con cuchillas que se instaló coronando la valla en la zona melillense en 2005 y que fue retirada dos años después por el ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, y “no hay ninguna intención” de paralizar el proceso. Interior recuerda que se usa concertina incluso en Bruselas para proteger los accesos a las cumbres de la UE.

Soraya Sáenz de Santamaría, la vicepresidenta, evitó, como es habitual, dar una respuesta clara sobre este asunto y se limitó a explicar que el presidente estudiará el informe “muy amplio” y “lo analizará en todos sus extremos”. Esto es, que La Moncloa gana tiempo, probablemente a la espera de que remita la polémica, para tomar una decisión, mientras Interior sigue convencido de que hay que poner la concertina.

La presión y contestación llegó de todas partes y no solo de la oposición. Alfredo Pérez Rubalcaba, líder del PSOE y exministro del Interior, hizo un llamamiento en una entrevista en la Cadena SER para que no pongan la concertina. “Las cuchillas cortan, que no busquen informes, pueden utilizar la experiencia de ministros anteriores. Es un sistema de protección inhumano. Que me llame esta tarde por teléfono [Rajoy] y se lo digo gratis”, aseguró Rubalcaba.

Elena Valenciano, su mano derecha, anunció que el PSOE va a pedir a la Comisión Europea que se pronuncie sobre este polémico asunto.

La Conferencia Episcopal, a través de su nuevo secretario general y portavoz, José María Gil Tamayo, fue también muy clara en su condena. Aseguró que colocar concertinas en la valla de Melilla “no es la manera” de combatir la inmigración. Gil Tamayo pidió a las autoridades que no se sitúen en “una cultura del descarte”. “Especialmente sensibilizado” con este tema al ser hijo de una persona que emigró a Alemania, Gil Tamayo subrayó que “el inmigrante no es un peligro”.

Otra presión fuerte está llegando de la fiscalía. El Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce, ha ordenado investigar este asunto. “He dado instrucciones para abrir una investigación porque no es un proceder ajustado a derecho o por cuestiones de estricta humanidad”, aseguró el miércoles.

La concertina ya está presente en la parte baja de la valla melillense, de donde no llegó a retirarse, y en todo el perímetro entre Ceuta y Marruecos. Ahora se pondrá en la parte alta de Melilla, de donde la quitó el PSOE por las heridas que causaba.