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Las voces de la protesta

Víctimas, simpatizantes y ciudadanos indignados se concentran alrededor de la AVT

Entre las decenas de milies de personas que han presenciado este domingo la concentración organizada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo en Madrid ha habido rostros muy diversos. La mayoría de los manifestantes se definen como conservadores, aunque ya protestan contra el gobierno de Mariano Rajoy, del PP, de la misma manera que critican al anterior, de José Luis Rodríguez Zapatero, del PSOE. Todos defienden que la doctrina Parot era una jurisdicción justa, que garantizaba el máximo tiempo de cárcel para los etarras más sangrientos, pero estos son los matices de los ciudadanos, víctimas y simpatizantes, que se han concentrado en la plaza de Colón.

"Hoy podría estar poniendo flores a papá"

"Hoy podría estar poniendo flores a papá, pero no podía ir a verle sin decir a los políticos que la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Ejército siempre han protegido a los españoles mientras ellos se dedican a soltar asesinos". La voz truncada de María del Pilar Díaz, de 33 años, recuerda muy conmocionada el día en que tuvo que dejar su domicilio en San Sebastián para trasladarse a Madrid. Entonces tenía ocho años y en su "exilio" la acompañaban sus hermanos menores –de seis y tres– y su madre, "que no había cumplido los 30". Díaz es hija de Maximiliano Díaz, un policía nacional asesinado por ETA el 21 de mayo de 1985, ahora enterrado en el cementerio de Ávila. "Lo mataron a tiros, fueron a buscarle a él", explica la mujer, que culpa a los Gobiernos de ambos partidos, "incluído este de Rajoy" de no haber defendido a los cuerpos de les protegen. Varios amigos suyos han acudido a la cita para mostrarle su afecto: "Creemos que es una injusticia y queremos apoyarla".

“Me declaro en rebeldía”

Mercedes Quintana, de 54 años, es una de las personas que ha viajado en el mismo día para asistir a la concentración. “Y mira que me sienta mal coger el autobús, pero no podía faltar”, explica. “Hoy no podíamos faltar para apoyar a las víctimas, lo de Parot es muy deprimente, no se puede aceptar”, critica. Mercedes conoció a una víctima de ETA, un amigo de su padre a quien la banda terrorista mató por error. Por él y por los que no ha conocido, asegura que se siente muy unida a las víctimas, y le avergüenza lo mal que se las está tratando. Ella votó al PP, y ahora se siente decepcionada. “Me declaro en rebeldía”, sentencia.

"Estoy indignada con la sentencia de Estrasburgo"

"Creo que la sentencia de Estrasburgo es absurda de cabo a rabo y estoy indignada. Personas que han matado a tanta gente no pueden estar en la calle", exclama Raquel Fernández, madrileña de 61 años. Fernández, que no tiene vínculos directos con ninguna víctima del terrorismo, ha acudido a la protestas para mostrar su enfado contra la política de un "Gobierno que está escondido" ante el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que tumbó la doctrina Parot. "El Gobierno no apoya a las víctimas. Cuando le preguntaron sobre el tema, dijo que estaba lloviendo", lamenta esta antigua propietaria de una tienda de ropa infantil. A su entender, la participación del PP en la concentración convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo es "coherente" con el recurso de la doctrina Parot ante Estrasburgo. Fernández asegura que tanto las víctimas como la ciudadanía han sido abandonadas por las instituciones. "¿Qué apoyo tenemos contra esta indecencia?", se pregunta.

"Venimos desde Melilla"

"¿Cómo no vamos a venir?", se interroga Ricardo de la Puente, estudiante de Económicas de 21 años. "Mis padres han venido desde Melilla", continúa el joven, que vive en la capital. "No estamos de acuerdo con que hayan soltado a los presos. No tiene sentido liberar a etarras que han matado a tanta gente, y eso lo ha permitido tanto el PP como el PSOE", irrumpe el padre. Para De la Puente, ETA "es un problema que hay que erradicar", aunque admite que, por su edad, no conoce el impacto que la banda terrorista tuvo en España durante los años 80. "No he vivido ETA como lo han vivido mis padres, pero visto lo visto, son asesinos", apunta. "El fallo de la doctrina Parot me parece fatal. Se han hecho las cosas muy mal. España tendría que tener más soberanía. No puede ser que un tribunal en Estrasburgo, que no tiene ni idea de lo que pasa aquí dicte una sentenia que contradiga al Tribunal Supremo y al Constitucional", insiste el padre. El estudiante ve en la concentración de apoyo a las víctimas del terrorismo un síntoma de optimismo: "Da gusto ver que en España hay unidad pese a los tiempos que corren".

"El Gobierno está haciendo lo que puede"

Mari Carmen Camareno, de 45 años, vive en Madrid y es familiar de guardias civiles. "Creo que el Gobierno está haciendo lo que puede, porque está obligado a acatar la sentencia, pero siento mucha indignación ante todo lo que está pasando", explica esta madre de familia que ha acudido a la concentración acompañada de su marido, su hija de nueve años y su ahijado, que también se prepara para entrar en el cuerpo de la Guardia Civil.

"La sentencia ha pegado un bombazo a España"

Sostiene una bandera española con un enorme agujero en medio porque "le han pegado un bombazo" con la revocación de la doctrina y una pancarta en la que se lee Los patriotas hemos traicionado a la patria. Álvaro reparte pasquines de una agrupación llamada Unir que sostiene que la democracia actual sirve a intereses antidemocráticos supranacionales antes que a los populares o nacionales con consecuencias "catastróficas". "Esto va más allá de que uno sea de izquierdas o derechas", indica a un grupo de personas que le están escuchando. "Debemos hacer campaña en favor de la unión más allá de ideologías".

“Los ciudadanos debemos ir a Estrasburgo”

Esta gallega que reside habitualmente en Barcelona asegura que ha acudido a todas las manifestaciones por las víctimas, siempre acompañada de una pancarta con el rostro de Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA en julio de 1998, unido a una banderita de España. “Su hermana Mari Mar lo sabe, la conocí después de su asesinato”, afirma Josefina no está de acuerdo con la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que ha revocado la doctrina Parot, pero cree que es el pueblo quien debe pasar a la acción “Es algo que trasciende el nivel político, somos los ciudadanos quienes debemos hacer algo, tendríamos que ir a Estrasburgo a decir que no estamos de acuerdo”.

“¿Y ahora, qué?”

María Antonia Meyer, sus tres hijas y sus dos sobrinas han acudido a Colón bien provistas con enormes banderas de España. Este grupo de mujeres se ha reunido para mostrar su solidaridad con las víctimas de una de las “pocas maneras! que se puede . “¿Y ahora qué?”, pregunta María Antonia. “No podemos hacer nada más, esto es más terapia de grupo que otra cosa”, lamenta.

“Rajoy no se moja”

María Pilar Estéban, de 64 años, y sus dos amigas son algunas de las personas que han seguido el acto desde la fuente del paseo de la Castellana a su paso por Colón. “Lo que empezó Zapatero lo ha continuado Rajoy”, comenta indignada. “Ahora tendrán que escuchar al pueblo, ese pueblo que les dio la mayoría absoluta en las elecciones” María Pilar reconoce que votó al PP pero ahora se siente muy decepcionada. “Rajoy no se moja, no sabemos si va o viene”, critica.

Periodistas dominicanos se solidarizan

Jorge y Carla, de 27 años, son periodistas y llevan un mes en España. Estudian en Madrid un master en de periodismo en televisión, y han acudido a Colón para hacer un trabajo de clase pero también por convicción. “Rechazamos totalmente el fallo de Estrasburgo, no solo afecta a las víctimas de los presos que han excarcelado ya sino también a las de los asesinos que liberarán más adelante”, aseguran.

"Jueces, psicópatas"

Rosario Lama, 59 años, sostiene una pancarta que reza jueces, psicópatas y explica que va por los jueces de Estrasburgo y los de la Audiencia Nacional que han liberado a la etarra Inés del Río. “Han cometido atrocidades dejando libres a criminales, violadores y terroristas”, recrimina esta mujer de Figueres (Girona). Rosario es partidaria de la pena de muerte o la cadena perpetua para este tipo de delincuentes. “Cualquiera de los dos, me vale”, dice.

"Era Guardia Civil y lo abatieron a tiros. Tenía 28 años"

Rubén Leal se pasea por la plaza de Colón con una foto de su hermano, Mario Leal Baquero, asesinado por ETA en Mondragón en 1985. "Era Guardia Civil y lo abatieron a tiros. Tenía 28 años", declara. Ha venido desde Asturias para trasladar "al Gobierno, al PSOE y al PP" su indignación. "Han acabado con ETA, pero ¿a qué precio? [La excarcelación del etarra Iosu Uribetxeberria] Bolinaga ya fue otra traición. Iba a estar dos meses en libertad y aún sigue", lamenta. Bolinaga fue, además, el verdugo de su hermano. "No sé qué hace aquí el PP, porque lo único que se puede hacer está en sus manos y no lo hace", expresa perplejo.

“¿Qué le debe el Gobierno a ETA?”

Nicolás, Rafael y Jaime, son tres amigos de Madrid. No quieren ser fotografiados porque entre ellos hay policías y militares. Los tres se han “escapado” de sus obligaciones familiares este domingo para asistir a la concentración. Rafael conoció a dos víctimas de ETA: Alfredo Aguirre, que iba a su mismo colegio, y el general Atares enfrente de su casa. Nicolás afirma que, además de por solidaridad, ha acudido a Colón para reclamar la dimisión del Gobierno de Rajoy. “Las sentencias del Tribunal Europeo no son vinculantes, en el caso de Rumasa no se aplicó la sentencia pese a lo que decía Estrasburgo”, critica. “Rusia, Ucrania o Reino Unido no las aplican nunca, pero aquí se sigue una hoja de ruta”, sostiene. “¿Qué le debe el Gobierno a ETA para haber soltado a todos los delincuentes?”, se pregunta otro amigo que va en su mismo grupo.

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