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Seis años de prisión para un informático que creaba webs para yihadistas

El condenado, un marroquí de 29 años vecino de Denia, no pertenecía a la organización

El juez Marlaska, de la Audiencia Nacional, desestima la calificación jurídica de la Fiscalía

Faiçal Errai durante el juicio. EFE

Faiçal Errai, un marroquí de 29 años, vecino de Denia (Alicante), ha sido condenado a seis años de prisión por colaboración con Ansar Al Mujahideen, una organización terrorista internacional vinculada con Al Qaeda. En la sentencia publicada este martes, la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, presidida por Fernando Grande-Marlaska, desestima así la petición de la Fiscalía y de la acusación particular, a la que se había conformado la defensa, de condenar a Errai por pertenencia o integración en organización terrorista.

El condenado, que se encontraba en prisión provisional desde finales de agosto de 2010, había registrado 35 dominios web, cediéndolos posteriormente a los administradores de Ansar Al Mujahideen, una red yihadista que opera en internet para seleccionar y reclutar voluntarios “para matar o inmolarse en atentados suicidas, en conflictos en el norte de África y en Asia sudoccidental”. Además, bajo diferentes seudónimos, Errai ponía a disposición de la red sus conocimientos de informático autodidacta. Los hechos quedaron comprobados por el informe de los investigadores.

Esta conducta, afirma el magistrado, no pone de manifiesto que “Errai estuviera a disposición de los fines de la organización de manera permanente, ya que su relación fue siempre virtual, no llegó a tratar o conocer personalmente a los miembros y responsables de la red Ansar Al Mujahideen, cuya identidad desconocía”. El carácter terrorista de la organización queda sobradamente probado, afirma Marlaska. No se puede afirmar, sin embargo, que el condenado formara parte integrante de esta red puesto que, según el juez, era solo un colaborador episódico que aportaba “contribuciones materiales para mantener la organización”, cuyas finalidades conocía perfectamente.

El condenado cooperó con las autoridades judiciales, tanto con declaraciones y escritos en el sumario, como con la confesión plena en el juicio, celebrado el pasado 25 de junio. La red, que fue creada hace ocho años y cuyos foros llegaron a tener hasta unos 2.000 participantes en su momento de auge hace tres años, se financiaba “sobre todo a través de personas con poder económico que viven en Arabia Saudita o Catar”, según las declaraciones de Errai recogidas en la sentencia. El mismo condenado llegó a gestionar algún foro, cuando se ganó la confianza de los administradores.

Como se corroboró en el juicio, la red propaganda el uso de la violencia con fines políticos o religiosos a través de la difusión de imágenes o discursos que alaban acciones suicidas contra objetivos considerados enemigos y facilita contactos y dinero a los militantes que quieran actuar como muyahidines en países en conflicto, como Afganistán, Somalia y Siria. Además de los foros generales, la red Ansar Al Mujahideen gestiona salas virtuales de acceso restringido, controladas por los supervisores, en las que “había cientos de personas que querían irse a Siria y a otros lugares de conflicto”.

Hace menos de una semana, la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía detuvieron en Ceuta a ocho personas acusadas de pertenecer a una red vinculada con Al Qaeda y de reclutar yihadistas en Ceuta y Marruecos para combatir en Siria y otros países.